Actividades comunicativas fuera del aula
En Escuela Internacional, los profesores realizamos con los estudiantes actividades fuera del aula, como un complemento efectivo a las clases más tradicionales dentro del aula.
En cada curso de 4 semanas se pueden hacer fuera del aula un total de 2 impactos y 2 actividades comunicativas. Lo mejor sería hacer un impacto fuera de la clase con el profesor de gramática y otro con el de composición y las dos actividades fuera de la clase con el profesor de composición en la clase de composición o de conversación.
Las actividades de encuestas y entrevistas son muy populares entre los estudiantes. Les gusta elaborar una encuesta y hacer preguntas a las personas que caminan por la calle y tener la oportunidad de salir a la Plaza Mayor de Salamanca, poprmla playa de El Palo en Málaga o a la Plaza de Cervantes en Alcalá de Henares (Madrid), para preguntar a la gente su opinión sobre algunos temas. Los estudiantes de los niveles elementales e intermedios hacen muchas preguntas generales, por ejemplo: cuánto tiempo han vivido en la ciudad, cómo era la ciudad hace treinta años, a dónde les gusta ir, si les gusta compartir su ciudad con estudiantes internacionales, etc. Los estudiantes del nivel más avanzado preparan encuestas o entrevistas sobre un tema más complicado, por ejemplo política, eventos locales, historia, etc.
Otras actividades interesantes para los estudiantes son las visitas al periódico y a una emisora de radio, como parte de sus clases de composición y conversación. Durante estas visitas, los estudiantes toman notas, hacen preguntas sobre diversos aspectos del trabajo y luego escriben resúmenes en español sobre la información que han recogido y comentan con sus compañeros lo que han aprendido.
Las aulas abren sus puertas a los lugares de interés de cada ciudad, por ejemplo en Alcalá de Henares visitan: la Casa de Cervantes, el Museo Arqueológico, el teatro más antiguo de Europa, etc. En Salamanca visitan: los museos, la Plaza Mayor, la oficina de turismo, el mercado central, etc. En Málaga van al Paseo Marítimo, a un supermercado, al mercado, etc. Los profesores cuidan que se use el vocabulario adecuado, así como las estructuras gramaticales más correctas y le dan a los estudiantes la oportunidad de practicar el idioma, en situaciones reales, lo que están aprendiendo en las clases.
Las actividades fuera del aula, y todas aquellas salidas que realicemos con los estudiantes, deben prepararse previamente, ya que se trata de una actividad didáctica, eminentemente comunicativa y activa, cuya finalidad es la de practicar, en ambientes y contextos reales, las estructuras y el vocabulario estudiado en clase. Las actividades fuera del aula son un excelente ejercicio de inmersión en la lengua meta, y como tal debemos plantearlo y motivar a los estudiantes para que se impliquen activa y significativamente.
Al tratarse de una actividad didáctica, cuyo fin es enseñar, debemos tener en cuenta varias cuestiones. La primera de ellas hace referencia a la planificación y programación de la actividad. No se trata de un ejercicio de recreo o paseo, sino de una actividad orientada hacia la consecución de unos objetivos. Como actividad didáctica, debemos seguir en ella los mismos requisitos que con el resto de unidades didácticas. Por tanto, antes de realizar cualquier actividad fuera del aula debemos planificar:
- Objetivos. ¿Qué queremos enseñar y cuáles son las destrezas que van a practicar los estudiantes?
- Contenidos. Vocabulario, estructuras, exponentes...
- Metodología. ¿Cómo van a realizar los estudiantes esa actividad?
- Temporalización. ¿Cuánto tiempo necesitan los estudiantes para realizar las tareas o tarea final?
- Materiales. ¿Qué necesitarán los estudiantes para realizar la actividad?
- Evaluación. ¿Qué técnicas de evaluación vamos a hacer? ¿Cómo comprobaremos que se han alcanzado los objetivos? ¿Favorecemos la autoevaluación y el feedback?
Al tratarse de una actividad didáctica, es importante controlar todos los aspectos. Así, partiendo de los principios de los enfoques nociofuncionales y de la metodología comunicativa, a la hora de preparar la actividad y desde este planteamiento metodológico, nuestra actividad deberá presentar muestras de lengua reales y variadas, que sea contextualizada, de tal modo que permita al alumno comprobar o descubrir la rentabilidad de las estructuras que ya conoce. Se trata de rentabilizar la experiencia personal del alumno como participante en un proceso de enseñanza-aprendizaje. Y por supuesto, deben ser motivadoras para que los estudiantes adopten una actitud activa.
En definitiva, las actividades fuera del aula, como actividades comunicativas que son, deben fomentar una comunicación real y auténtica, no forzada, con uso real de la lengua; deben estar contextualizadas y ser lo más motivadoras y realistas posibles; tienen que ser, por tanto, actividades significativas.
El profesor deberá adoptar un papel de orientador, manteniéndose al margen en las interacciones entre los estudiantes y el resto de personas, y sólo intervendrá para presentar la actividad y orientar y asesorar a los alumnos. Como paso previo a toda actividad fuera del aula, el profesor tiene que explicar a sus alumnos qué se va a hacer y por qué, cuál es el motivo de hacer esa actividad, así como también la metodología a seguir y el tiempo del que dispondrán. Durante la actividad, el profesor deberá estar muy atento para controlar en todo momento las variables influyentes en el proceso.
Se trata de una actividad didáctica más, y no se debe abusar de ella. En este sentido, las salidas fuera del aula deben limitarse a lo largo de la programación del curso, ya que un uso excesivo de ellas puede provocar la desidia y el desinterés entre los estudiantes.
Si desea consultar sobre el método de enseñanza y la organización de la clase, póngase en contacto con nosotros. Estamos orgullosos de los resultados tan positivos que consiguen los estudiantes en nuestros cursos y estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia e ideas con profesores de español de todo el mundo.
|