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Matenieves
Narrador: Ésta es la historia de la legendaria Matenieves, una mujer muy bella, entradita en años que suspiraba por conseguir el amor...
Matenieves
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La Bruja Piruja
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El príncipe Michael Knight |
Gruñón
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La manzana venenosa
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Matenieves: ¡Soy una pobrecita de la vida! ¡Qué mala suerte tengo! ¡No tengo familia, mi madre ha muerto y tampoco tengo un machote que me abrace fuerte. Si tuviera un deseo, sería el de ser una chica con los ojos como estrellas, para que pudiera decirle 'te quiero'.
Bruja Piruja: Hola Matenieves, he escuchado tu deseo y tengo exactamente lo que tanto anhelas, ella es tu manzana del amor, es una novia perfecta, tiene los ojos brillantes como estrellas, el pelo como la seda y sus mejillas son sonrosadas como el amanecer. Cómela, múerdela y será tuya.
Manzana: Hola Matenieves, soy tu sueño, soy lo mejor de tu vida, dame un besito de amor y seré tuya. ¡Abrázame! ¡abrázame! ¡Cómeme!
(Matenieves la come y cae en un profundo sueño)
Narrador: Después del apasionado abrazo de matenieves, éste se sume en un sueño que durará cien años, pero todo cambiará cuando aparezca el Príncipe Michael Knight.
(En el campo)
Príncipe: (sale el príncipe montado en una escoba a modo de caballo) Hola Gruñón, ¿has escuchado algo sobre la leyenda de Matenieves?
Gruñón: Sí, sí, es una lástima que nuestra Matenieves esté encantada. He oído que, tras darle un beso de amor a una manzana encantada, cayó en un sueño que durará no menos de cien años, pero si alguien le da un besazo el maleficio se romperá.
Príncipe: Dime, ¿dónde puedo encontrar a la bellísima Matenieves? Dicen que es la cosa más bonita del mundo, que tiene los brazos como robles y un gran barrigón, así es como me gustan a mí las mujeres.
Gruñón: ¡Está claro! ¿Dónde va a estar? ¡¡En el bosque de la pasión!!
Narrador: En el bosque, el Príncipe se encuentra a matenieves en su urna de cristal.
Príncipe: ¡Oh, amor de mi vida! ¡Oh, flor de mi corazón! (se lleva las manos a la cabeza) ¡¡Madre mía qué pedazo barriga!! Es la primera vez que te veo y sin embargo, te amo.
Manzana: (sale de detrás de la pizarra) No, no, es mío.
Gruñón: Sí, sí, es suyo, estáte quieto.
Bruja: (Sale de detrás de la pizarra) Ay, bello príncipe, si quieres estar con ella, debes comerte la manzana venenosa.
Manzana: siiii, cómeme. Estoy... bueniiiisima.
Príncipe: ¡No! ¡no me engañaréis! Yo no quiero manzana ninguna, mi amor está con Matenieves. (Acto seguido, le da un besazo a Matenieves).
Bruja: (mientras el príncipe besa a Matenieves) ¡¡Maldición, todo salió mal!!
Gruñón: entonces... ¿yo sí puedo comerme esta jugosa manzana?
Manzana: Sí, cómeme, cómeme...
Matenieves: Ah, mi amor, qué bello eres, ¿sabes? te quiero, te adoro, te compro un loro con jaula y todo.
Narrador: y esta es la historia, ellos vivieron felices y comieron perdices.
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