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El Rey de Troya
Primera escena
NARRADOR: Había una
vez un rey fuerte y poderoso en la lejana ciudad de Troya.
Era muy feliz junto a sus tres hijas, pero estaba muy enfermo.
Su mujer era una india de una tribu de los Estados Unidos y le preparaba
constantemente medicinas para tomar, pero él no mejoraba.
REY: ¡Ay, “viento
del Oeste, voy a morir sin ver a nuestras hijas casadas y encima
no aparece un príncipe por aquí desde hace mil años!
REINA: No te preocupes mi
amor, pronto vamos a solucionar este problema, confía en
los dioses.
NARRADOR: Su hija mayor la
princesa Marilú, era muy guapa, pero demasiado hippy. Vivía
en las montañas y practicaba el YOGA. Era muy feminista y
no le gustaba mucho la idea de casarse.
MAYLIS: ¿Hombres?
¿Quién los necesita? ¡Buf!
NARRADOR: Su hija mediana
era una perfecta ama de casa, pero no era demasiado inteligente
para ser reina.
OPHELIE: Tengo que encontrar
un marido y voy a tener 8 hijos con él ¡Bien!
NARRADOR: Su tercera hija
no quería quedarse en la Isla, quería ir a la ciudad
para estudiar y todo el día estaba haciendo fórmulas
químicas
KATHARINA: Una molécula
de oxigeno y dos de hidrógeno y...¡Qué
rollo, en esta maldita isla no puedo trabajar a gusto porque no
tengo los materiales adecuados! ¡Estoy harta!
NARRADOR: El rey se enteró
de que en la Plaza de Cervantes de la isla había una gran
fiesta y vendrían príncipes de todo el mundo.
REY: Mi querida esposa, vamos
a ir a una fiesta en el centro de la ciudad y vendrán todos
los príncipes y alcaldes de alrededor. Es una buena oportunidad
para casar a nuestras hijas ¿no crees?
VIENTO DEL OESTE: Si, mi
amado esposo, si tienes toda la razón.
Segunda escena
NARRADOR: La familia real paseaba por la ciudad
saludando a todos sus súbditos y las chicas aprovechaban
para mirar.
MAYLIS: No hay ningún
tío interesante para mí. Todos son unos pijos y no
me interesan. Son absolutamente superficiales.
OPHELIE: Yo creo que no tengo
futuro con ninguno, ninguno me va a querer de verdad porque son
todos unos caza fortunas.
KATHARINA: Me voy a ir al
laboratorio no me interesan nada estos cerebros de mosquito.
NARRADOR: De repente vieron
a mucha gente alrededor de alguien ¿quién era?
MAYLIS: Mirad, un mimo ¡qué
guay!
OPHELIE: Vamos, es muy romántico.
KATHARINA: Siempre he estado
interesada en investigar acerca de estos hombres.
REY: NO, no hijas, no es
un simple mimo
Viento del Oeste: Vale, déjalas,
quizás es divertido para ellas.
NARRADOR: Las chicas parecían
muy felices y les gustaba mucho el espectáculo. El mimo quería
dinero y........
(Cada una de ellas echa una moneda al mimo
y hay una reacción diferente para cada una de ellas)
NARRADOR: Parece que a las
chicas les había gustado mucho el mimo y les había
parecido muy original aquel hombrecillo.
Tercera escena
Maylis: Creo que si hay alguien
en el mundo que me gusta ya sé quién es.
Ophelie: Y yo también
Katharina: Y yo
Maylis: ¿No os gustará
el mimo, verdad?
Ophelie: Pues, si, ¿qué
pasa?
KATHARINA: Siempre sois muy
estúpidas y ahora ¿por qué tenéis que
ser tan inteligentes como yo?
NARRADOR: Las tres hermanas
pelearon mucho hasta que sus padres oyeron los gritos.....
Rey: Pero ¿qué
pasa aquí? ¿Estáis locas?
Ophelie: Estamos locas de
amor.
Maylis: Si, es una tontería,
pero es la verdad:
Katharina: No es muy normal,
pero es la verdad.
REY: ¿Estáis
enamoradas y las tres? ¡Hurra!
VIENTO DEL OESTE: ¿Y
de quién?
Maylis: Ese es el problema,
a las tres “nos mola el mismo hombre”
REY: Oh no, Dios mío,
pero ¿por qué tiene que sucederme todo a mi?
Viento del Oeste: Cálmate,
cálmate
Katharina: Y eso no es lo
peor para ti, lo peor es..........
Rey: ¿qué?
Ophelie: Estamos enamoradas
del mimo de la feria y no queremos a otro hombre.
REY Y REINA: ¿DEL
MIMO? OH, NO...........
NARRADOR: Después
de mucho pelear, el Rey mandó buscar al mimo.
Rey: ¿Este os gusta?
CHICAS: OH (Suspiros de amor)
Rey: ¿quién
eres tú?
Mimo: ¿yo? Soy Jaime
el camarero del bar y cuando tengo tiempo libre voy por las ferias
para ganar algo más de dinero.
Rey: ¡Mis hijas enamoradas
de un muerto de hambre! ¡Qué desgracia!
Reina: Tengo una idea, ven,
ven (se dicen una cosa al oído)
Rey: ¿Te quieres casar
con alguna de mis hijas?
Mimo: Pues, a mi me da igual
¿las tres tienen pasta, no?
Rey: Si ¿qué
pasa?
Mimo: Pues que me da igual
Chicas: ¡Conmigo, conmigo,
conmigo!
NARRADOR: Y así fue
como Jaime, camarero del reino llegó a ser rey de Troya triplemente
porque se casó con las tres a la vez, tenía 8 hijos
con Ophelia, hacía YOGA en las montañas con Marilú
y experimentos raros con Einstina.
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