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La aspirina

¿Quién la inventó?

Felix Hoffmann, Adolf von Bayer

¿Para qué sirve?

La aspirina es un medicamento de múltiples acciones terapéuticas comprobadas como analgésico, antiinflamatorio, antifebril y protector vascular. La aspirina está especialmente indicada para aliviar dolores de cabeza, migrañas, malestares articulares y musculares, neuralgias, dolencias dentales y de oídos, para bajar la fiebre, disminuir la inflamación y proteger el sistema cardio y cerebro vascular. También inhibe la producción de las prostaglandinas, produciendo así una rápida y eficaz acción de alivio del dolor, desinflamación y antipirética.

El descubrimiento

Desde sus orígenes, la aspirina está estrechamente ligada a la naturaleza. Su principio activo, el ácido acetilsalicílico, está relacionado con una planta denominada Spirea ulmaria. La patente que le da nombre procede de Spirea, con una A en referencia al proceso de acetilación y el sufijo -in, muy utilizado entonces en la denominación de fármacos.

El 10 de agosto de 1897, el joven investigador y químico alemán de los laboratorios Bayer, Felix Hoffmann, consiguió la síntesis del ácido acetilsalicílico, principio activo de la aspirina cuando buscaba un remedio para aliviar la artritis reumatoide de su padre. Poco después, Adolf von Bayer inventó la fórmula de la aspirina con el ácido acetilsalicílico base de todos los analgésicos que se usan hoy. A partir de 1900 el ritmo de producción de nuevos elementos para la medicina es difícil de seguir ya que cada día surgen aparatos, técnicas y antibióticos, hasta llegar a la bomba de cobalto y a los rayos láser, en intervenciones quirúrgicas que si se hubiese deseado hacerlas en el siglo pasado no habría sido posible por falta de medios materiales.

Época histórica

La aspirina forma parte desde hace tiempo de la cultura popular debido a su gran éxito y aceptación social. Numerosos escritores han hecho alusión al famoso comprimido en sus novelas, como el filósofo Ortega y Gasset, que califica nuestro siglo como la "Era de la Aspirina".

En 1897 se produjeron dos grandes acontecimientos: la síntesis de forma pura y estable del Ácido Acetilsalicílico, principio activo de Aspirina, y la aparición de los primeros cinematógrafos. Aspirina y Cine, dos de los grandes inventos de finales del siglo pasado, han recorrido a lo largo de su historia un camino que se entrecruza.

Repercusión en la sociedad

La aspirina es un producto universal del que se consumen diariamente más de 216 millones de comprimidos y cada segundo 2.500 comprimidos de Aspirina en todo el mundo. En España se consumen más de 650 millones de comprimidos al año.

Cáncer, sida y algunos problemas relacionados con la diabetes son varios de los frentes abiertos por la aspirina, el fármaco centenario que ha conseguido numerosos logros en su lucha contra la enfermedad. La aspirina, el fármaco que inventó Felix Hoffmann en 1897, ha participado en muchas guerras y ha demostrado a lo largo de su vida su eficacia frente a la enfermedad con la victoria en numerosas batallas: aterotrombosis, cáncer de colon o migrañas, entre otras.

En sus más de cien años de historia varios han sido los santos griales conquistados por este comprimido. No obstante, "cuáles les falta aún por conseguir, cuál es el precio que se debe pagar por obtenerlos y cuándo no se debe utilizar por su excesivo riesgo, es lo que perfila el brillante sendero de este medicamento probablemente hasta los albores del siglo XXII", apuntan José Luis de la Serna y Pedro Jáuregui en su libro Año Ciento Uno. La senda de Aspirina hacia el siglo XXII, donde revisan el papel actual y el futuro del fármaco de Bayer.

Diferentes encuestas realizadas entre adolescentes españoles señalan que la aspirina es considerada uno de los inventos más importantes de nuestra época. Además, según una encuesta realizada por la revista Newsweek en 1996, el fármaco es uno de los inventos del siglo sin el que "no se podría vivir", junto con el automóvil, la bombilla, el teléfono y la televisión. En casa, en la calle, en la pantalla, en los libros,... la aspirina hoy en día está presente en nuestro entorno cotidiano y en momentos importantes de la historia.

Evolución

La aspirina es el fármaco más consumido en el mundo. Actualmente, se producen anualmente unas 50.000 toneladas. Todo un récord mundial de lo más sano, gracias a la invención del medicamento por parte de Felix Hoffmann que cuando inventó la aspirina en 1897 ni siquiera podía sospechar que, un siglo después, su fármaco seguiría estando completamente vigente.

Es un fármaco formidable, porque la aspirina reduce en un 25 % el riesgo de que una persona con fibrilación auricular acabe desarrollando una embolia pulmonar. El mismo organismo estimó que el fármaco podría salvar entre 5.000 y 10.000 vidas al año en EEUU. Sin embargo, solamente el 35 % de los enfermos con síndrome coronario agudo o accidente vascular cerebral salen del hospital habiendo tomado aspirina. Quizás sea porque los médicos carecen de una formación adecuada y que los enfermos están desinformados, pero es preocupante comprobar que un fármaco tan importante para las enfermedades como aspirina no se utiliza de una forma mucho más generalizada", lamenta el doctor Paul Ridker, del Hospital Brigham and Women de Boston (EEUU).

Según un estudio realizado en EEUU hace dos años, tratar con ácido acetilsalicílico a un paciente que haya sufrido un infarto tiene un coste de 13 dólares. En cambio, si se trata al enfermo con un fibrinolítico o se le realiza una angioplastia, el gasto asciende a 12.000 dólares y 264.000 dólares, respectivamente.

En 1991, la Sociedad Americana de Cáncer publicó un estudio epidemiológico que revelaba que los antiinflamatorios reducen un 40 % el riesgo de sufrir cáncer de colon. El papel que desempeña el ácido acetilsalicílico en la prevención de este tipo de tumores ocupa un lugar principal en Año ciento uno. Respecto a sida, algunos experimentos in vitro han demostrado que la aspirina inhibe la acción de uno de los mecanismos que el virus utiliza para reproducirse en el interior de las células infectadas. Claro que la aspirina no puede curar la infección, pero puede contribuir a controlarla e impedir la aparición florida del síndrome. A pesar de todo, la posible utilidad de aspirina en el tratamiento del sida está todavía por confirmar. De igual forma, aún se tiene que determinar si el ácido acetilsalicílico ejerce algún beneficio, por ejemplo, en los pacientes con Alzheymer, una de las últimas vías de investigación abiertas.