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La
bombilla
¿Quién la inventó?
Sir Joseph Wilson Swan, Thomas
Alva Edison
¿Para qué sirve?
Sirve para alumbrar, y consiste
en un globo de cristal en el que se ha hecho el vacío y dentro
del cual va colocado un hilo de platino, carbón, tungsteno
y más cosas, que con el
paso de una corriente eléctrica se pone incandescente.
El descubrimiento
En el fondo, el químico
Sir Joseph Wilson Swan, un británico, es el inventor de la
bombilla. El norteamericano Thomas Alva Edison no inventó
la bombilla, sino que lo hizo Joseph Swan, que no pasará
a la historia porque sencillamente no hizo más que una decena
de inventos. Lo que hizo Edison fue coger la bombilla de Swan (que
no había patentado su invento), en la cual entraba oxígeno
y los filamentos se quemaban, y trabajó con entrega hasta
que consiguió un tipo de material con el cual el filamento
no se quemara. Esto último fue la labor de Edison, pero el
invento de la bombilla corresponde a Swan, que, sencillamente, no
perseveró lo suficiente.
Pero
todo el mundo cree que Edison, el inventor más prolífico
de la historia, que tiene 1.903 patentes (un récord que nadie
ha superado), inventó la lámpara incandescente o bombilla.
Además, porque el, cuando tenía 32 años, durante
ochocientos días y ochocientas noches, secundado por sus
más fieles colaboradores, tuvo la paciencia de ensayar seis
mil fibras diferentes: vegetales, minerales, animales y aún
humanas, pues hasta un pelo de la barba rojiza de uno de sus asistentes
se utilizó en los experimentos. El recipiente, un pequeño
globo de vidrio que le había valido meses de trabajo, estaba
listo, pero no había podido encontrar aún el filamento
capaz de resistir la incandescencia por mucho tiempo.
Mientras leía a la luz de una lámpara de petróleo,
su mano se untó con hollín al tocarla sin querer.
De pronto pensó que sólo un filamento carbonizado
podría mantenerse largo tiempo incandescente sin destruirse,
siempre que estuviera en el vacío. Su primera bombilla se
componía de un hilo de carbón dentro de una ampolla
de vidrio vaciada de aire. Antes de haber desarrollado por completo
el invento, creó la Compañía de Iluminación
Eléctrica Edison, que recibió apoyo financiero inmediato
gracias al gran prestigio personal de que el joven inventor gozaba
ya por aquel entonces. Perfeccionó el dínamo para
generar la corriente eléctrica necesaria e inventó
sistemas de distribución, regulación y medidas de
corrientes eléctricas. Sin embargo, la sociedad todavía
pensaba en la electricidad como una novedad, un capricho.
Después de patentar y dar a conocer la bombilla eléctrica,
Edison se dedicó a perfeccionarla y a fabricar también
la dinamo para generar la corriente eléctrica directa que
necesitaba para encender la bombilla. Cuando Edison inventó
la bombilla, no le salió a la primera, sino que realizó
más de mil intentos, hasta el punto de que uno de sus discípulos
que colaboraba con él en el taller le preguntó si
no se desanimaba ante tantos fracasos. Y aquí entra de nuevo
la cuestión de la percepción del error, porque Edison
respondió: "¿Fracasos? No sé de qué
me hablas. En cada descubrimiento me enteré de un motivo
por el cual una bombilla no funcionaba. Ahora ya sé mil maneras
de no hacer una bombilla".
Época histórica
El
21 de octubre de 1879 Edison realizó la primera demostración
pública de la bombilla incandescente antes tres mil personas
reunidas en Menlo Park. Esa primera bombilla lució durante
48 horas ininterrumpidamente.
En 1882 inauguró, en la ciudad de Nueva York, la primera
central eléctrica del mundo para alumbrado público,
con la que iluminó la calle Wall Street, en Manhattan. Su
gran capacidad de observación lo llevó a descubrir
en 1883 un fenómeno de ennegrecimiento que se producía
dentro de las bombillas o lámparas incandescentes.
Repercusión en la sociedad
Actualmente la historia de Edison está pendiente de revisión.
Se le considera como una de las más importantes mentes inventoras
del siglo XX, con miles de inventos, lo que significó que
transformó la actividad de inventar, de un simple entretenimiento,
en toda una industria. Sin embargo, se le acusa de apropiarse indebidamente
de miles de inventos, bien copiándolos de inventos europeos
a través de "agentes" que recorrķan las principales
ciudades de Europa robando ideas, bien directamente pagando o incluso
amenazando a los dueños legítimos. Durante el transcurso
de toda su vida, Thomas Alva Edison modificó la tecnología
que rodea a la sociedad moderna.
Evolución
El científico francés Georges Claude inventó
la bombilla de neón, gas que había sido descubierto
en 1898 por los químicos británicos William Ramsay
y Morris M. Travers, al introducir dentro de un tubo de vidrio dicho
elemento y someterlo a una baja presión. El neón se
hacía luminoso al aplicar alguna fuente energética
en el interior del recipiente.
Ahora, han pasado más de 100 años desde que se inventó
la bombilla eléctrica y su principio básico apenas
ha cambiado desde su invención. Lo que si ha variado son
las formas de las bombillas. Por ello, las posibilidades de iluminación
son innumerables, por ejemplo, si una persona quiere un ambiente
cálido, frío o limpio tiene que saber que tipo de
lámparas (focos) poner y para ello tiene que tener cierto
conocimiento sobre las familias en las que se dividen. Esencialmente
las bombillas se dividen en cuatro grupos generales: Incandescentes,
halógenas, fluorescentes, leds y de descarga.
Incandescentes: consiguen ambientes cálidos. Esa es
la clásica bombilla de siempre. Su luz es amarillenta y cálida,
por eso es la más común para ambientar una casa. Las
bombillas de esta familia se diferencian entre si, por el tipo de
bulbo: Globo, vela, reflector, pera o clásicas y pueden ser
de colores, aperladas y claras, que son las más usuales.
Los focos incandescentes se usan en luminarias convencionales, como
iluminación general.
Halógenas:
producen luz intensa en habitaciones y son utilizadas para uso decorativo.
Hacen que los colores se vean más nítidos a la vista,
para resaltar objetos decorativos, acentuar muros o elementos arquitectónicos.
A diferencia de las incandescentes, las halógenas son lámparas
que se pueden solicitar con diferentes grados de apertura para lograr
una mejor iluminación. Cuanto más cerrado es el ángulo,
más concentrada es la luz y cuanto más grande la luminosidad,
es más difusa. Aunque ambas gastan la misma energía,
éstas tienen un mayor flujo luminoso y ofrecen una luz más
blanca y brillante. Como funcionan con baja tensión, es decir
de 12 a 24 voltios, requieren de un transformador para operarlas.
Fluorescentes: tienen una
luz fría y es recomendable para usos muy prolongados. Ahora,
las fluorescentes compactas han venido a sustituir a las bombillas
tradicionales. Con la tendencia al ahorro de energía han
surgido nuevas versiones más eficientes, con diferentes características
y usos. Vienen con entrada de rosca o pines, sencillas con bulbo,
dobles, en espiral o en forma de foco convencional, es decir en
globo, bala o circular. Las fluorescentes consumen poca energía
y ofrecen más luz por menos vatios. Por ejemplo, una lámpara
incandescente de 40 vatios produce la misma luz que una bombilla
fluorescente de 9 vatios. Además, ésta última
tiene una vida útil de 10 veces más que la normal.
En el caso de las lámparas fluorescentes lineales, éstas
se destinan para uso comercial o habitacional en áreas de
almacén como lavanderías,...

LEDs:
Se aplican en fachadas o monumentos, y su objetivo principal es
la dramatización de exteriores.
De descarga: Las bombillas
que normalmente se utilizan en las casas son las tres primeras y
aunque éstas también se usan en casas, pero no es
tan común; se usan más en proyectos para iluminación
de fachadas, lámparas de estacionamiento, canchas, lámparas
industriales, monumentos y puentes.
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