La
electricidad
¿QUIÉN
LA INVENTÓ?
Tales de Mileto, Theophrastus,
William Gilbert, Otto von Guericke, ...
¿PARA QUE SIRVE?
La electricidad es un fenómeno
físico originado por cargas eléctricas estáticas
o en movimiento y por su interacción. Cuando una carga se
encuentra en reposo produce fuerzas sobre otras situadas en su entorno.
Si la carga se desplaza produce también fuerzas magnéticas.
Hay dos tipos de cargas eléctricas, llamadas positivas y
negativas. Las cargas de igual nombre se repelen y las de distinto
nombre se atraen.
La electricidad está presente en algunas partículas
subatómicas. La partícula más ligera que lleva
carga eléctrica es el electrón, que transporta una
unidad de carga. Los átomos en circunstancias normales contienen
electrones, y a menudo los que están mas alejados del núcleo
se desprenden con mucha facilidad. En algunas sustancias, como los
metales, proliferan los electrones libres. De esta manera un cuerpo
queda cargado eléctricamente gracias a la reordenación
de los electrones. Un átomo normal tiene cantidades iguales
de carga eléctrica positiva y negativa, por lo tanto es eléctricamente
neutro. La cantidad de carga eléctrica transportada por todos
los electrones del átomo, que por convención son negativas,
esta equilibrada por la carga positiva localizada en el núcleo.
Si un cuerpo contiene un exceso de electrones quedará cargado
negativamente. Por lo contrario, con la ausencia de electrones un
cuerpo queda cargado positivamente, debido a que hay más
cargas eléctricas positivas en el núcleo.
EL DESCUBRIMIENTO
Los
efectos eléctricos empezaron a ser conocidos ya en la Antigüedad.
Tales de Mileto fue el primero, que cerca del 600 AC, conociera
el hecho de que el ámbar, al ser frotado adquiere el poder
de atracción sobre algunos objetos. Sin embargo fue el filósofo
griego Theophrastus el primero, que en un tratado escrito tres siglos
después, estableció que otras sustancias tienen este
mismo poder, dejando así constancia del primer estudio científico
sobre la electricidad.
Posteriormente, los romanos ensayaron los primeros métodos
de electroterapia de la historia, sumergiendo a los paralíticos
en lagunas con abundancia de peces eléctricos, a fin de que
los inválidos recibieran sus descargas, las que consideraban
benéficas. Más tarde se comprobó que otros
cuerpos, como la piedra imán, el vidrio, la resina, el diamante
y el cuarzo, tenían fuerza de atracción semejante
a la del ámbar. Pero tuvieron que transcurrir muchos siglos
para que se buscara una explicación racional de aquellos
fenómenos. La única interpretación que se dio
al respecto en la Antigüedad correspondió a Tales de
Mileto, que, a su modo, ofreció una verdadera hipótesis
científica, al afirmar: "estas substancias encierran
ron "alma", están vivas, puesto que pueden atraer
hacia si materias inanimadas, como mediante una aspiración
del soplo".
Pero ni la civilización griega ni la romana, ni luego el
mundo de la Edad Media contribuyeron de manera importante a la comprensión
de la electricidad y del magnetismo, a pesar de que sus poderes
de atracción continuaron interesando esporádicamente
a los eruditos y divirtiendo o atemorizando a los ignorantes. El
estudio científico de la electricidad se inició recién
en el siglo XVII, cuando varios investigadores dieron importantes
pasos, que conducirían más tarde al dominio de aquella
desconocida fuerza. En 1600, la Reina Elizabeth I ordenó
al Físico Real William Gilbert estudiar los imanes para mejorar
la exactitud de las Brújulas usadas en la navegación,
siendo éste trabajo la base principal para la definición
de los fundamentos de la Electrostática y Magnetismo. Gilbert
fue el primero en aplicar el término Electricidad del Griego
"elektron" = ámbar. Gilbert es la unidad de medida
de la fuerza magnetomotriz.
El Físico alemán Otto von Guericke desarrolló
en 1672 la primera máquina electrostática para producir
cargas eléctricas, una máquina que consiste de una
esfera de azufre torneada, con una manija a través de la
cual, la carga es inducida al posar la mano sobre la esfera. En
1733, el francés Francois de Cisternay Du Fay fue el primero
en identificar la existencia de dos cargas eléctricas, las
cuales denominó electricidad vitria y resinosa: positiva
y negativa.
Benjamín Franklin demostró en el año 1752 la
naturaleza eléctrica de los rayos. Desarrolló la teoría
de que la electricidad es un fluido que existe en la materia y su
flujo se debe al exceso o defecto del mismo en ella. Inventó
el pararrayos. En 1766, el Químico Joseph Priestley probó
que la carga eléctrica se distribuye uniformemente en la
superficie de una esfera hueca, y que en el interior de la misma,
no hay un campo eléctrico, ni una fuerza eléctrica.
Priestley descubrió el oxígeno.
10 años después, en 1776, Charles Agustín de
Coulomb inventó la balanza de torsión con la cual,
midió con exactitud la fuerza entre las cargas eléctricas
y corroboró que dicha fuerza era proporcional al producto
de las cargas individuales e inversamente proporcional al cuadrado
de la distancia que las separa. Coulomb es la unidad de medida de
Carga eléctrica. En 1800, Alejandro Volta construyó
la primera celda Electrostática y la batería capaz
de producir corriente eléctrica. Su inspiración le
vino del estudio realizado por el Físico Italiano Luigi Galvani
sobre las corrientes nerviosas-eléctricas en las ancas de
ranas. Galvani propuso la teoría de la Electricidad Animal,
lo cual contrarió a Volta, quien creía que las contracciones
musculares eran el resultado del contacto de los dos metales con
el músculo. Sus investigaciones posteriores le permitieron
elaborar una celda química capaz de producir corriente continúa,
fue así como desarrolló la pila. Volt es la unidad
de medida del potencial eléctrico, la tensión.
Entre 1806 y 1808, Sir Humphry Davy publicó el resultado
de sus investigaciones sobre la electrólisis, donde logra
la separación del Magnesio, Bario, Estroncio, Calcio, Sodio,
Potasio y Boro y en 1807 fabricó una pila con más
de 2000 placas doble, con la cual descubrió el Cloro y demostró
que es un elemento, en vez de un acido. En 1815 inventó la
lámpara de seguridad para los mineros. Sin ningún
lugar a duda, el descubrimiento más importante lo realizó
ese mismo año, cuando descubrió al joven Michael Faraday
y lo toma como asistente.
En
1819 el Científico danés Hans Christian Oersted descubrió
el electromagnetismo, cuando en un experimento para sus estudiantes,
la aguja de la brújula colocada accidentalmente cerca de
un cable energizado por una pila voltaica, se movió. Este
descubrimiento fue crucial en el desarrollo de la Electricidad,
ya que puso en evidencia la relación existente entre la electricidad
y el magnetismo. Oersted es la unidad de medida de la Reluctancia
Magnética.
En 1823, el inglés
William Sturgeon construyó el primer electroimán y
Andre-Marie Ampere estableció los principios de la electrodinámica,
cuando llegó a la conclusión de que la Fuerza Electromotriz
es producto de dos efectos: la tensión eléctrica y
la corriente eléctrica. Experimentó con conductores,
determinando que estos se atraen si las corrientes fluyen en la
misma dirección, y se repelen cuando fluyen en contra. Ampere
producía un excelente resultado matemático de los
fenómenos estudiados por Oersted. Ampere es la unidad de
medida de la corriente eléctrica. El Físico alemán
Georg Simon Ohm fue quien formuló en 1826 con exactitud la
ley de las corrientes eléctricas, definiendo la relación
exacta entre la tensión y la corriente. Desde entonces, esta
ley se conoce como la ley de Ohm. Ohm es la unidad de medida de
la Resistencia Eléctrica.
Pocos años después, en 1831, Michael Faraday a los
14 años trabajaba como encuadernador, lo cual le permitió
tener el tiempo necesario para leer y desarrollar su interés
por la Física y Química. A pesar de su baja preparación
formal, dio un paso fundamental en el desarrollo de la electricidad
al establecer que el magnetismo produce electricidad a través
del movimiento. Faradio es la unidad de medida de la Capacitancia
Eléctrica.
ÉPOCA HISTÓRICA
Hasta
hace muy pocos siglos, la electricidad era algo absolutamente inconcebible.
No era sólo que estuviera por descubrirse el ilimitado campo
de su aplicación práctica, sino que simplemente el
ser humano no podía imaginarse que una cosa que no era ni
líquida, ni sólida, ni gaseosa, que no ocupaba ningún
lugar en el espacio y que no se podía ver ni tocar, pudiera
constituir, sin embargo, un elemento normal de la naturaleza.
Habían sido observadas sus manifestaciones naturales, como
la fuerza del rayo y las descargas producidas por ciertos peces.
A lo sumo se había constatado la casi imperceptible atracción
que ejerce el ámbar sobre trozos de tela o papel. Y nada
más. Se ignoraba que todos aquellos fenómenos eran
distintas manifestaciones de un solo poderoso agente, la electricidad,
que debidamente aprovechado estaba destinado a cambiar la faz del
mundo.
Sólo dos años después del descubrimiento de
la inducción, efectuado independiente y simultáneamente
por Henry y Faraday, Hermann de Jacobi construyó un gran
motor eléctrico. Contratado por Nicolás I de Rusia,
Jacobi utilizó su motor para impulsar una chalupa del zar
provista de una rueda de paletas, que consiguió transportar
silenciosamente doce pasajeros a una velocidad de siete kilómetros
por hora. Posteriormente diversos científicos, como el escocés
Robert Davison, el norteamericano Thomas Davenport y el francés
Froment, construyeron sus propios modelos de motores. Pero, sin
embargo, todas estas audaces empresas estuvieron condenadas al fracaso
o a prestar una utilidad muy limitada, hasta que no vino la dínamo
o generador a reemplazar la pesada pila voltaica. La dínamo
hizo su aparición en 1863, año en que el joven científico
italiano Antonio Pacinotti construyó un modelo de generador
perfeccionado. Algunos años más tarde, Henry Wilde,
Cromwell y Samuel Valery, Siemens y Wheatstone crearon casi simultáneamente
modelos activos del generador autoexcitado, que fue el primero en
revelarse como satisfactorio para usos prácticos. La palabra
"dínamo" fue introducida por Siemens, en una exposición
ante la Academia de Berlín.
REPERCUSIÓN EN
LA SOCIEDAD
La importancia de la electricidad
radica en que es una de las principales formas de energía
usadas en el mundo actual. Sin ella la iluminación, comunicación,
teléfono, radio, no existiría y las personas tendrían
que prescindir de aparatos eléctricos que ya forman parte
integrante del hogar. Además sin la electricidad el campo
del transporte no sería lo que es en la actualidad. De hecho
puede decirse que la electricidad se usa en todas partes. La energía
eléctrica es la forma de energía más utilizada.
Gracias a la flexibilidad en la generación y transporte se
ha convertido para la industria en la forma más extendida
de consumo de energía. El transporte por líneas de
alta tensión es muy ventajoso y el motor eléctrico
tiene un rendimiento superior a las máquinas térmicas.
Los inconvenientes de esta forma de energía son la imposibilidad
de almacenamiento en grandes cantidades y que las líneas
de transmisión son muy costosas.
La
producción mundial en los últimos 40 años aumentó
más del 1300 %: de 1 billón de Kwh a 13 billones.
El índice de producción refleja principalmente la
importancia de las necesidades de las grandes potencias industriales.
Los Estados Unidos ocupa el primer puesto, con más del 26
%, le siguen China con 8,5 %, Japón con 7,40 % y Rusia con
5,80 %. La electricidad de estos grandes productores es esencialmente
de origen térmico: Estados Unidos con 70 %, China con el
80 %, Japón con el 59 % y Rusia con el 66%.
La electricidad de origen térmico representa un 63% de la
producción mundial, le sigue la hidráulica con el
19%, la nuclear con el 17% y se produce solamente con un 1% con
fuentes de energía eólica, solar y geotérmica.
EVOLUCIÓN
En 1835 Samuel F. B. Morse, mientras
regresaba de uno de sus viajes, concibió la idea de un simple
circuito electromagnético para transmitir información,
el Telégrafo y construyó el primer telégrafo
el mismo año. En 1837 se asoció con Henry y Vail con
el fin de obtener financiamiento del Congreso de USA para su desarrollo,
fracasó el intento, prosiguió solo, obteniendo el
éxito en 1843, cuando el congreso le aprobó el desarrollo
de una línea de 41 millas desde Baltimore hasta el Capitolio
en Washington D. C. la cual construyó en 1844. Entre 1840
y 1842, James Prescott Joule, un Físico inglés, quien
descubrió la equivalencia entre trabajo mecánico y
la caloría, y el Científico alemán Hermann
Ludwig Ferdinand Helmholtz, quien definió la primera ley
de la termodinámica demostraron que los circuitos eléctricos
cumplían con la ley de la conservación de la energía
y que la Electricidad era una forma de Energía. Adicionalmente,
Joule inventó la soldadura eléctrica de arco y demostró
que el calor generado por la corriente eléctrica era proporcional
al cuadrado de la corriente. Joule es la unidad de medida de Energía.
En 1845 el físico alemán Gustav Robert Kirchhoff a
los 21 años de edad, anunció las leyes que permiten
calcular las corrientes, y tensiones en redes eléctricas.
Hoy en día son conocidas como Leyes de Kirchhoff I y II.
Estableció las técnicas para el análisis espectral,
con la cual determinó la composición del sol.
Unos
treinta años después, en 1873, el Físico británico
James Maxwell publicó su obra Tratado sobre electricidad
y magnetismo, en donde, por primera vez, reúne en cuatro
ecuaciones la descripción de la naturaleza de los campos.
Heinrich Hertz extendió esta teoría y demostró
que la electricidad puede transmitirse en forma de ondas electromagnéticas,
como la luz. Estas investigaciones posibilitaron la invención
del telégrafo sin cables y la radio.
Nikola Tesla experimentó con alto voltaje y corriente alterna
polifásica de esa manera inventó el alternador y el
primer motor de inducción en 1882. Por medio de los trabajos
de Johann Wilhelm Hittorf, Williams Crookes inventó en 1872
el tubo de rayos catódicos. Utilizando un tubo de Crookes
el físico alemán Wilhelm Röntgen descubrió
los rayos X. Joseph John Thomson investigando el flujo de rayos
catódicos, descubrió el electrón. En 1878,
Thomas Alva Edison construyó la primera lámpara incandescente
con filamentos de carbono. En 1901 Peter Hewitt inventó la
lámpara de vapor de mercurio. En 1906 el físico estadounidense
Robert Andrews Millikan, mediante su experimento de "la gota
de aceite", determinó la carga del electrón.
Día a día fueron apareciendo nuevos usos. El hombre
había logrado dominar aquella extraña fuerza de la
naturaleza y empezaba a sacarle por fin partido, lo que se traduciría
en un extraordinario progreso, en el más multifacético
orden de cosas que pueda imaginarse: alumbrado, transporte, comunicaciones,
electroterapia, electrónica, aeronáutica..., y una
gama casi infinita de aplicaciones, que constituyeron la culminación
de una maravillosa historia, que se inició cuando a un desconocido
que la historia no registró, se le ocurrió frotar
un trocito de ámbar amarillo.
Hoy en día hay diferentes "tipos" de energía:
- Central hidroeléctrica: utiliza la energía obtenida
en los saltos de agua (energía hidráulica).
- Central termoeléctrica: utiliza la energía obtenida
de los combustibles fósiles. (carbón, fuel etc.)
- Central nuclear: utiliza la energía obtenida mediante el
calor producido por materiales
radioactivos.
- Centrales de recursos renovables: utiliza energía de recursos
renovables como energía solar, eólica, mareomotriz
y geotérmica.
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