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Excursión Aranjuez
1. Localización.
En un valle dónde confluyen los ríos
Tajo y Jarama, la naturaleza, el hombre y su historia común
han dibujado un magnífico paisaje recientemente declarado
por la Unesco como Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad.Un
territorio privilegiado, de fácil acceso por carretera o
tren. A tan solo 47 Km. de Madrid capital
Su término municipal tiene una extensión de 19.000
hectáreas y su altitud media es de 489 metros sobre el nivel
del mar en Alicante.
2. Clima.
Aranjuez se halla en una amplia vega formada
por los ríos Tajo y Jarama. Su clima aun siendo Continental
es templado. Su temperatura media anual es de 13º, situándose
entre los 30º en verano y los 10º en invierno. Sus lluvias
son moderadas.
Historia.
Por la suavidad de su relieve, la fertilidad
de sus tierras y las virtudes de su clima, el valle dónde
hoy se asienta Aranjuez, fué desde siempre lugar elegido
por el hombre para realizar sus asentamientos. Así, se han
encontrado restos del Paleolítico, el Neolítico y
de las Edades de Bronce y Hierro.Existen igualmente referencias
documentales de que existía por la zona un núcleo
de población a partir de la época romana.Polibio y
Tito Livio relatan una gran batalla ganada por Aníbal en
la unión del Tajo y el Jarama, dónde la capacidad
estratégica de los cartagineses consiguió vencer a
un ejercito formado por mas de 100.000 hombres entre carpetanos,
ólcades y vacceos.
Durante los siglos XI y Xll la comarca fue
escenario de enfrentamientos entre musulmanes y cristianos por el
control de la zona, ya que además es un territorio fronterizo.
En 1171 Alfonso VIII pone esta zona bajo
dominio de la Real Orden de Santiago. Las tierras de Aranjuez se
constituyen como zona de recreo de los maestres de la Orden y a
tal efecto se construye una Casa-Palacio en el mismo emplazamiento
del actual.
La historia actual de Aranjuez comienza en
el momento en que Isabel la Católica consigue para Fernando
V el nombramiento de administrador vitalicio del Maestrazgo de la
Orden de Santiago en 1489.Aranjuez comienza a ser frecuentado por
los reyes.Pero la característica más representativa
de este período era la prohibición de asentamiento
de poblaciones. Era un territorio dedicado exclusivamente al disfrute
de los monarcas. Hasta el punto de que los nobles y personalidades
que gustasen de visitar a los reyes debían alojarse en las
localidades cercanas.
Esta prohibición no riñe, sin
embargo, con la construcción por orden real de fuentes, huertas,
acequias y caces, se continúa el plantado de árboles
y se construye el antecesor (y primera parte) del actual Palacio
Real bajo orden de los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan
de Herrera.El exotismo y colorido de los distintos reinados han
ido dibujando sobre Aranjuez curiosas estampas con las que hoy se
viste cada rincón ayudando a evocar y trasladar al visitante
a aquellos tiempos.
Así, en época de Felipe IV,
se plantan 400.000 moreras para estimular la producción de
seda. Aranjuez no se privó tampoco de su Casa de Fieras, por llamarse así el lugar donde vivían animales traídos de países exóticos como los camellos y los búfalos, pero también había cebras, guanacos y un elefante, todos sueltos, sin miedo a que se escaparan de aquella especie de oasis donde vivían felizmente, porque fuera del vergel estaban las arenas áridas -y con un alto grado de salinidad- de las colinas. Los camellos y dromedarios en 1652 llegaban a 150 unidades.
No fue hasta el reinado de Fernando VI, que se permitió
el libre asentamiento de pobladores.La villa de Aranjuez comenzó
a perfilarse en su trazado actual bajo el reinado de Fernando VI,
que fue quien ordenó trazar el plano de una nueva población.
Sobre ese plano es sobre el que ha seguido desarrollándose
a lo largo de los años. Es cierto que desde el siglo XVI se mandaron construir junto al palacio varias casas para poder alojar a los criados, pero esas viviendas quedaban cerradas cuando los reyes se marchaban de Aranjuez. Muchas de ellas estaban construidas a modo de cabañas y eran sótanos semienterrados; una anécdota contaba, a este respecto, que uno de los coches había atravesado el techo del comedor de la casa del Nuncio. Así que su aspecto no debía de ser demasiado atractivo...
El
gran apogeo de Aranjuez como Sitio Real, llegó en el siglo
XVIII bajo la monarquía de los Borbones. Fue entonces, con
aquella Corte viajera a fecha fija, que recorría los Sitios
Reales año tras año con una puntualidad inusitada
y una fidelidad inquebrantable, cuando Aranjuez vio transformar
poco a poco su fisonomía hasta convertirse en algo bien distinto
de lo que había proyectado en su día el fundador,
Felipe II, a quien se debieron los primeros desmontes, trazado de
avenidas y plazas ajardinadas y, sobre todo, las canalizaciones
para el regadío que convirtieron el lugar en el vergel en
que es hoy el Sitio de Aranjuez.
EL
MOTÍN DE ARANJUEZ Y LAS ABDICACIONES DE BAYONA:
En torno al príncipe Fernando se formo el partido fernandino, que agrupaba a todos los descontentos de la política ilustrada de Godoy, que eran muchos. Fernando, apoyado por sus partidarios preparó una revuelta para hacerse con el poder. Pero lo descubrieron, rápidamente pidió perdón, obviamente delatando a sus partidarios. Es el motín de Aranjuez. Con estos problemas de familia y Napoleón en España, con la excusa de invadir Portugal (el plan era trasladar la frontera francesa al río Ebro y darle a cambio a España un trozo de Portugal), el corso convocó a la familia en Bayona. El rey, la reina, el príncipe y Godoy comparecieron muy solícitos ellos. Carlos IV había abdicado en Fernando, Fernando abdica en su padre, Carlos IV lo hace a su vez en Napoleón y este a su vez, lo hace en su hermano José I. Rápidamente bautizaron los españoles a este rey, con el mote de Pepe Botella, una copla popular decía así: "Pepe Botella, baja al despacho. No puedo bajar, que estoy borracho." La coplilla es graciosa, pero malintencionada y falsa, pues el hermano de Napoleón, era totalmente abstemio. La Guerra de la Independencia fue muy complicada. Pepe Botella quería modernizar España y a los españoles, que no quisieron ser modernizados, le declararon la guerra.
LA FIESTAS DEL MOTÍN
01 de Septiembre
El Motín de Aranjuez
Debido a su trascendencia turística
y cultural, consideramos adecuado describir seguidamente en qué
consisten las Ferias del Motín, declaradas de Interés
Turístico Nacional y a las que, según estimaciones
oficiales, en 1998 asistieron más de trescientas mil personas.
Estas
fiestas se celebran cada año en Aranjuez, desde 1982, en
la primera semana de septiembre y rememoran los históricos
hechos acaecidos entre los días 17 y 19 de marzo de 1808
en el Real Sitio, y que popularmente se conocen como Motín
de Aranjuez. El Motín culminó con la caída
del Ministro de Carlos IV, Manuel Godoy; la revuelta tuvo como consecuencia
la subida al trono de Fernando VII, hijo del monarca. Estos acontecimientos
fueron el preámbulo de lo que ocurriría meses después
en Madrid, el 2 y el 3 de mayo del mismo año, y la posterior
invasión napoleónica.
La representación del Motín
se realiza en el Patio de Armas del Palacio Real, lugar en el que
se desarrollaron los hechos; participan cerca de doscientos vecinos,
ataviados con trajes de época. También se representa
la «torna y asalto» del antiguo Palacio de Godoy, culminando
con la quema simbólica de sus enseres y encerrándole
en los calabozos municipales.
En el marco de las Ferias del Motín
también se celebran otros actos de singular y pintoresco
interés, como son el nombramiento del «Amotinado Mayor»
y la Corrida Goyesca en la que, vestidos como reflejara en sus cuadros
el genial pintor, matadores y cuadrillas desarrollan la lidia empleando
los lances toreros a la antigua usanza.
Asimismo, coincidiendo con estas fechas, desde
no hace muchos años las gentes de Aranjuez han logrado popularizar
el que ya es conocido como «Descenso Pirata del Tajo».
A lo largo de tres kilómetros centenares de vecinos, a bordo
de cualquier tipo de imaginativa embarcación, se atreven
a realizar el descenso animados por los miles de espectadores que
desde muchas partes de la región acuden a presenciar el acto
desde las orillas del río.
Pero
hay otros muchos momentos con actos programados para que, cualquiera
que visite Aranjuez en esas fechas, pueda disfrutar de la ciudad
y del trato de sus gentes. Ya han arraigado plenamente los conciertos
que ofrece la banda Municipal, los desfiles de carrozas y de amotinados
y el Concurso Hípico Nacional.
Consecuentemente, las Fiestas del Motín,
se han convertido en un motivo más para acercarse al Real
Sitio en una época del año en la que la localidad
muestra, con gran esplendor, sus peculiaridades más hermosas.
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