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Toros en Madrid

1. Localización

Al mirar en un mapa la Comunidad de Madrid, resulta así como un triángulo equilátero, en cuyo centro se hallaría la ciudad. Parece que los límites de geográficos resultan de considerar los elementos naturales: por un lado, el sistema central, por otro el deseo de incluir el Real Sitio de Aranjuez (lo que llevó a extenderlo hasta el tajo), y finalmente el tercer lado del triángulo, que resulta de la ruptura de las cuencas fluviales y otras unidades geográficas.

La Comunidad de Madrid ocupa una superficie de 8.028 Km./2 (aproximadamente el 1,6% del total del territorio español. Prácticamente la totalidad de la Comunidad se sitúa entre los 600 y los 1.000 metros, siendo nuestra cota más alta la de Peñalara con 2.430 metros, la mínima la encontramos en el río Alberche en Villa del Prado con 430 metros. Otras alturas considerables, además de famosas, son la Bola del Mundo, en Navacerrada, con 2.258 y los Siete Picos, en Cercedilla, con 2.138.

2. Clima

El clima en Madrid es bastante agradable si lo comparamos con otros países de la comunidad europea. Gran parte del año nos beneficiamos con días de sol. En pleno invierno, en los meses de enero y febrero las temperaturas rara vez llegan a los cero grados pero aún así, no está demás llevar un buen abrigo puesto. En primavera la temperatura es agradable llenándose el paseo de la Castellana de hermosas flores y en verano hay días de intenso calor pero no deja de ser soportable. El otoño también es agradable con excepción del último mes que se deja sentir ya los días de frío del invierno que se avecina. En general no llueve mucho en verano (julio-agosto) por lo que del paraguas no te preocupes en esta época del año, pero en los cambios de estaciones mejor llevar por las dudas uno debajo del brazo.

3. Historia

Ya en los tiempos del Paleolítico Inferior (400.000 años atrás) había madrileños. En una zona rodeada por extensos ríos (hoy Manzanares, Henares y Jarama) que permitían una abundante pesca, y por extensas zonas de copiosa vegetación en la que se escondían ciervos, caballos y toros y elefantes, ( algunos de hasta cinco metros de altura) aquellos hombres fabricaban utensilios prácticos para sus quehaceres diarios. Avanzando en los avatares de la historia, tenemos que ir hasta los tiempos de la estancia del pueblo musulmán para poder hablar de Madrid como una ciudad. No obstante sabemos que en las edades del Cobre y del Hierro los primeros "madrileños" dejaron restos de vida, mucho más adelantada hacia la cultura íbera; restos que podemos encontrar en el Museo Arqueológico.

DOMINACIÓN ÁRABE - LA RECONQUISTA
La primera noticia histórica del origen de la villa de Madrid data de mediados del siglo IX, cuando el emir Mohamed I levantó un castro árabe en el lugar que hoy ocupa el Palacio Real.
En los alrededores de este alcázar pronto se desarrolló una ciudadela amurallada de carácter eminentemente militar, conocida con el nombre de al-Mudaina.
Durante La Reconquista fue objeto de varios ataques hasta que, finalmente, Alfonso VI la conquistó en el año 1083.

CARLOS I - FELIPE II

 

Hacia el año 1200 obtuvo su Fuero y muy pronto el Madrid medieval se convirtió en una pequeña villa frecuentada por algunos monarcas de la Casa Trastámara (Enrique III, Juan II y Enrique IV) para practicar la caza.
El siglo XVI marca el inicio de una nueva etapa en la vida de la capital. Carlos I le concedió los títulos de Coronada e Imperial y comenzó la transformación del viejo Alcázar en Palacio Real.
En el año 1561 Felipe II trasladó la Corte de la imperial Toledo a Madrid, donde permanecerá siempre.

DINASTÍA DE LOS AUSTRIAS
Durante los siglos XVI y XVII conoció una época de crecimiento y se convirtió en la capital del vasto imperio español.
Comenzaron a construirse suntuosos palacios, iglesias, conventos, etc. que conforman el conocido Madrid de los Austrias.
Durante el reinado de Felipe IV vivió un excepcional período de esplendor cultural, con la presencia en la villa de genios de la talla de Cervantes, Quevedo, Góngora, Velázquez, Lope de Vega y Calderón de la Barca.

DINASTÍA DE LOS BORBONES
La llegada al trono de la dinastía de los Borbones, a principios del siglo XVIII, supuso un renacimiento que le permitió salir de la postración en la que quedó, al igual que el resto de España, tras el reinado de Carlos II.
Sus momentos más brillantes se personalizan en el monarca Carlos III, conocido como el mejor Alcalde de Madrid. Fue en la época de la Ilustración cuando Madrid se pobló de museos, academias y bibliotecas.
Con el reinado de Isabel II comienza una nueva etapa de crecimiento urbanístico: es el Madrid Romántico de principios del siglo XIX, caracterizado por las tertulias en los cafés, una incipiente clase media, las primeras industrias y la agitada vida política con el turno en el poder de los partidos liberal y conservador.

LA SEGUNDA REPÚBLICA
En la primera mitad del siglo XX aparece el movimiento denominado Generación del 98 como la principal representante de las inquietudes políticas y culturales que se viven en España.
Es el Madrid del reinado de Alfonso XIII, de la Dictadura de Primo de Rivera, de la Segunda República y del continuo asedio sufrido durante la Guerra Civil de 1936.
Tras la contienda, sobre todo a partir de la década de los cincuenta y la siguiente, se produce la verdadera explosión madrileña que conduce al Madrid actual, una gran urbe con los problemas tradicionales de las grandes ciudades pero con magníficos conjuntos monumentales que la hacen una de las más interesantes de Europa.

FIN SIGLO XX
En la década de los noventa, Madrid puede ser calificado de complejo cultural. Durante el año 1992 fue la Capital Europea de la Cultura.
Las actividades ligadas a la circulación de la información, el capital, las mercancías y las personas, desde los servicios financieros y bancarios, los transportes y viajes y las actividades empresariales fueron las que mayores crecimientos registraron.
El área metropolitana madrileña se configuró en el decenio de los noventa como uno de los principales centros del Sur de la Unión Europea, ampliando las tradicionales funciones y dimensiones de Madrid como centro de servicios a escala nacional.

4.Monumentos en Madrid

Plaza Mayor: Uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. El aspecto que presenta hoy la plaza se debe a Juan de Villanueva, que la reconstruyó tras el tercer incendio sufrido en el año 1790 (los dos anteriores se produjeron en los años 1631 y 1672). Es una magnífica plaza de planta rectangular, rodeada de una serie de casas de tres pisos con soportales en la que destacan, en el lado norte, la Casa de la Panadería, decorada con frescos de Claudio Coello recientemente restaurados; en el sur, los capiteles de la Casa de la Carnicería. En el centro se alza la estatua ecuestre de Felipe III, obra del siglo XVII y realizada por los italianos Juan de Bolonia y Prieto Tacca. La plaza se inauguró el 15 de mayo de 1620 para conmemorar la beatificación de San Isidro, patrono de la ciudad. A lo largo de su historia fue escenario de la proclamación de reyes, de autos sacramentales, ejecuciones y corridas de toros. En sus soportales trabajaron los más importantes gremios del momento.

Plaza de Oriente: Es la mayor superficie del núcleo urbano de la ciudad. Fue diseñada por Isidro González Velázquez, pero las obras se retrasaron hasta el año 1850 en que Narciso Pascual Colomer realizó el trazado definitivo. La plaza está recorrida por 44 estatuas de reyes visigodos y españoles y presidida, en el centro, por la estatua ecuestre de Felipe IV, realizada en bronce.

La Puerta del Sol: Construida en el siglo XV con carácter eminentemente defensivo, posteriormente abandonado para convertirse en el núcleo de actividad social de la capital. El edificio más interesante es el Palacio del Ministerio de la Gobernación levantado en el año 1708 como Casa de Correos. En la puerta principal hay una placa indicadora del km. cero de las carreteras españolas y sobre ella se alza el tradicional reloj que con las doce campanadas de la Nochevieja despide al viejo año y recibe al nuevo.
Desemboca en esta plaza la calle Preciados, que destaca por ser una de las calles más transitadas de Europa, dónde se pueden encontrar numerosas tiendas de ropa.
A lo largo de los años la puerta del sol ha sufrido numerosas transformaciones, que en muchas ocasiones han generado polémica entre los ciudadanos madrileños.

Casa de la Villa: En la plaza homónima. El proyecto se le encargó en 1640 a Juan Gómez de Mora quien dotó al edificio de dos puertas: una para el concejo y otra para la cárcel. A partir del año 1670 prosigue las obras Teodoro Ardemans que añade los detalles barrocos de las portadas así como el remate de las torres laterales. En 1760 Juan de Villanueva abre el balcón con columnas que da a la calle Mayor. En el interior destacan la escalera de honor, una capilla decorada con pinturas al fresco realizadas por Palomino, y la sala capitular, con una obra de Goya. Además, pueden admirarse estancias como el patio de cristales o documentos de gran valor histórico.

El Monasterio de las Descalzas Reales: tiene una larga historia y notable riqueza. Juana de Austria, hermana de Felipe II, transformó el palacio en un convento, que atesora importantes obras.
Es una edificación de ladrillo y granito. Obras de Pompeyo Leoni, Claudio Coello, Tiziano, Zurbarán, Murillo, Ribera y Brueghel, marcan la riqueza de este edificio prototipo de la sólida y sencilla arquitectura urbana del siglo XVI.

Palacio Real: sin duda, la obra más importante del clasicismo madrileño. Fue levantado en el solar que ocupara el antiguo Alcázar árabe tras ser destruido por un incendio en la Nochebuena de 1734.Desde el primer momento se planteó un edificio a prueba de incendios por lo que se eliminó la madera como material de construcción y se eligieron el granito de la Sierra de Guadarrama y la caliza blanca de Colmenar de Oreja. El edificio tiene planta cuadrada y consta de tres plantas y un patio con las estatuas de los cuatro emperadores romanos nacidos en España: Trajano, Adriano, Teodosio y Honorio.

Teatro Real: proyectado por Antonio López Aguado en el año 1818 y construido por Custodio Moreno. Ha sido remodelado recientemente. Su escenario es uno de los más grandes del mundo y ha acogido a cantantes de ópera de fama mundial.

Catedral de la Almudena: hasta fecha muy reciente Madrid no alcanzó uno de sus sueños más anhelados que, como ciudad, ha guardado en la memoria desde que Felipe II fijó en ella la Corte (1561): poseer un templo catedral.
L la catedral madrileña tiene en planta una longitud de 104 metros por 76 que sumaba el crucero, siendo por tanto algo menor que la de Toledo (120 x 60 metros) pero más grande, por ejemplo, que la de Burgos (84 x 59). La nave mayor de la Almudena alcanzaría los 32 metros de altura, triplicando prácticamente los 12 metros de su anchura medidos de eje a eje de los pilares. Con todo, lo más espectacular y discutible resultaba ser el cimborrio sobre el crucero, cuya flecha contaba con una cruz de remate que redondeaba los cien metros de altura. Piénsese que la cota más alta de entre las catedrales españolas se encuentra en Burgos, donde las célebres agujas de la fachada de su catedral, muy por encima del espectacular cimborrio, alcanzan sólo los 79 metros de altura.


 

La Puerta de Alcalá: es obra de Sabatini, terminada en 1778, construida para celebrar la entrada en la ciudad del rey Carlos III.
Está realizada en granito de la sierra madrileña y de piedra blanca. Sustituyó a una puerta barroca encargada por Felipe III. Es neoclásica, y está formada por tres arcos y dos puertas cuadradas. Es también uno de los monumentos más representativos de la ciudad.

 

Plaza de Cibeles: se trata de uno de los conjuntos urbanos más bellos y armoniosos de Madrid.En el centro, donde confluyen el paseo del Prado y la calle de Alcalá, se alza la Fuente de La Cibeles, diosa oriental que preside la vida urbana subida a un carro tirado por leones.
El notable edificio del Banco de España. Es la figura tal vez más emblemática de Madrid.
Entre los edificios que figuran en el entorno está el palacio de Comunicaciones, de inicios del siglo XIX, donde se aúnan estilos neogoticistas con líneas de industrialismo. Muy cerca está el Palacio de Linares, bella residencia de los marqueses de Linares, del siglo XIX. Otro edificio es el del Banco de España, también del XIX, de poderosa arquitectura e interesantes trabajos de forjado.
El grupo se enriquece con belleza de las calles que allí confluyen y la cercanía de otros elementos artísticos, visibles desde la plaza, tales como el Cuartel General del Ejército, la vieja sede del Banco Central, etc.

El Monasterio de la Encarnación: es una de las notables instituciones religiosas de la ciudad. Fundado en 1611 por Margarita de Austria, esposa de Felipe III, con gusto sencillo.
Conserva el ambiente castellano del XVII y pinturas de Ribera y Carducho, un Cristo de Gregorio Fernández y una misteriosa cámara de reliquias de ambiente recoleto y barroco, donde se conserva una ampolla de sangre de San Pantaleón, que según la tradición se licua en los aniversarios de la muerte del santo.
La iglesia tiene una sencilla portada del siglo XVII, el resto es posterior, porque hubo de ser reconstruido tras un incendio de 1734. En ella hay obras de Bayeu y Carducho. Es en esta iglesia donde cada 27 de julio se exhibe el relicario con la ampolla de sangre de San Pantaleón. La fecha es importante para millares de madrileños, que acuden al templo ese día. Es tradición popular que si la sangre no se licua, el año siguiente vendrá cargado de desastres.

 

Gran Vía: zona de compras más castiza de la capital, en ella podemos encontrar la mayor parte del comercio tradicional y artesano de nuestra ciudad.


 

 

5. Anécdotas

El Palacio Real
Antiguamente se decía que en los terrenos situados entre la cuesta de San Vicente y san francisco el grande era territorio hechizado donde vivían brujas, duendes y fantasmas. Cuando Alfonso VI conquisto Magerit decidió allanar estos terrenos para construir allí el alcázar. Durante su construcción algunos hombres murieron de forma misteriosa. Se empezó a difundir el rumor de que los fantasmas se estaban vengando por haberles expulsado de su territorio. Paso el tiempo y se penso que los fantasmas se habían repartido por la villa, cuando en el año 1754 el alcázar empezó a arder quedando totalmente destruido. Felipe V, cansado por no tener una casa tan lujosa como los palacios de los monarcas de Francia e Italia, encargo a Juvara que hiciera el proyecto de un palacio. Juvara moriría antes de poner la primera piedra, su discípulo Sachetti y Ventura Rodríguez continuaron la obra. La imaginación del pueblo crearía una leyenda en torno a este suceso:

Felipe IV
Felipe IV tenia fama de conquistador, paso a la historia con el apodo de el rey “galante”. En esta época se fundo el convento san Plácido con la aportación económica del ayuda de cámara del rey, don Jerónimo de Villanueva. Don Jerónimo comento una día al rey la belleza de una de las monjas de este convento. El rey galante no pudo resistirse y quiso comprobarlo el mismo. Don Jerónimo dispuso todo para que el rey pudiera verla sin levantar sospecha. Le causo tanta impresión que las visitas al locutorio se hicieron muy frecuentes. No tardo mucho en oírse todo tipo de comentarios en la Villa, para acallar estos rumores el rey mando co
nstruir un túnel desde la casa colindante de su amigo Jerónimo hasta la celda de la monja.

San Isidro
Nació el 4 de abril de 1082, en una casa de la calle de las águilas. Ese día se celebraba la festividad de San Isidoro de Sevilla. Como había costumbre de poner el nombre del santo del día a los recién nacidos, e le llamo Isidoro, mas tarde al contraer el nombre se le llamo Isidro.
En aquella época reinaba en Castilla el rey Alfonso VI y Madrid era musulmana. En 1109 el rey de los mozárabes, Ali Ben Yusuf cerco la ciudad, Isidro huyo a Torrelaguna donde conoció a María (Santa María de la cabeza) y se casaron en la iglesia de Santa María Magdalena. Allí vivieron muchos años.Iván de Vargas contrato a Isidro para que se ocupara unas de sus fincas en Taramanca.

Hacia 1119 se trasladó San Isidro a Madrid para cultivar las tierras que tenia Iván de Vargas en las márgenes del río manzanares. Iván tenia dos casas en la villa: una en la calle Doctor Letamendi, donde residía su familia y la otra casa estaba en la plaza de San Andrés, donde vivía los mozos de labranza. Es en esta casa fue donde vivió Isidro. En la actualidad es el museo de San Isidro.San Isidro murió a los 90 años y fue enterrado en una caja de madera.

La Almudena
Cuenta la leyenda que el apóstol Santiago trajo la imagen de la virgen cuando predicaba en España. Uno de sus discípulos, san Calocero, la deposito en la iglesia de santa María. La talla fue pintada por san Lucas y todos los madrileños la veneraban.

En el año 712 los musulmanes avanzaban hacia la villa, por temor a que profanaran a la virgen, un herrero madrileño deposito la talla en un cubo de la muralla con dos velas encendidas a los lados, después taparon el cubo con mucho cuidado. Solo una familia mozárabe conservaban el secreto de la virgen escondida, este secreto pasa de padres a hijos.

En el año 1083 el rey Alfonso VI conquista Madrid y se interesa por aquella virgen traída por Santiago. La persona que conoce el secreto es una joven que desconoce el sitio exacto donde se escondió la virgen, por eso no se lo dice a nadie. Los años van pasando y la chica reza día y noche pidiendo alguna señal que le indique el sitio exacto. Una noche salió a la calle, cerca del arco de santa María cae de rodillas al suelo y suplica: - señora: mi vida a cambio de tu imagen.
Al día siguiente se acerco al campamento del rey Alfonso VI que estaba asentado en Toledo para hablar con el acerca de la virgen. El soberano le hace una promesa: - iré a magerit y buscare la imagen oculta... si es preciso tirar la muralla, la derribare piedra a piedra.
Un año después el rey decide cumplir su promesa. Antes de empezar al búsqueda se organizo una procesión de rogativas implorando la ayuda divina. La muchacha subía la cuesta de la vega, el corazón se le sale del pecho sumida en sus pensamientos: “he cumplido, desde ahora es depositario de la tradición el pueblo entero con su rey al frente”. Un fuerte ruido sobresalta a la comitiva. El muro se abrió dejando al descubierto la imagen. Alfonso VI hinca la rodilla en tierra, las campanas comienzan a replicar y tendida en el suelo esta la muchacha muerta.

Se mando colocar una imagen de piedra en el cubo como recuerdo. La imagen actual que hay en el cubo de la cuesta de la vega es de 1941, no se sabe que paso con las otras vírgenes que se colocaron allí.
A esta virgen se la llamo almudayna que significa ciudadela por el lugar donde se encontró.


PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS

1. ORÍGEN

Los toros son una de las tradiciones españolas más conocidas en todo el mundo, aunque al mismo tiempo una de las más polémicas.Esta fiesta no existiría si no existiese el toro bravo.

Se ha considerado que el origen de la Plaza, Redondel o Coso, se encuentra en el circo romano. Sin embargo parece que se remonta a épocas mucho más antiguas, ya que los templos celtibéricos, donde se celebraban sacrificios de reses bravas en honor de sus dioses tenían esta forma.

Las corridas de toros como hoy las conocemos nacen en el siglo XVIII, cuando la nobleza abandona el toreo a caballo y la plebe comienza a hacerlo a pie, demostrando su valor y destreza. Al principio no existían tercios, orden ni reglas en las cuadrillas. Es Francisco Romero el primer diestro que pone orden a la fiesta y el creador de la muleta tal y como hoy la conocemos.

España cuenta con un gran número de aficionados a las corridas de toros. Estos consideran la corrida como un bello espectáculo, un Arte y una manifestación de cultura ancestral que ha sobrevivido hasta nuestros días, al igual que el toro bravo. Y muy al contrario de lo que muchos piensan, no encuentran el placer en la tortura o en la pura muerte del toro, sino que lo que realmente aprecian es el valor y destreza del torero. El público se concentra en el torero, al que se le aplauden los más artísticos movimientos en momentos en los que cualquier individuo, frente a un toro, no tendría más deseo que abandonar las formas y "salir corriendo".

2. EN QUÉ CONSISTE UNA CORRIDA DE TOROS

En una corrida generalmente tres toreros lidian (torean) seis toros, de ellos dos cada torero. Los toreros realizarán su faena por orden de antigüedad, la cual viene dada por la fecha de su "alternativa" (especie de licenciatura). Así al primer torero le tocará lidiar el primer toro, al segundo el segundo y al tercero el tercer toro, continuando el primer torero con el cuarto toro y así sucesivamente.

El comienzo de la corrida se abre con el paseíllo, especie de cortejo por el que desfilarán ante el público todos los que intervienen directamente en la misma. Abren este cortejo los dos alguacilillos que van a caballo, y atraviesan la plaza para dirigirse a la Presidencia y pedirle simbólicamente la llave de la" puerta de los toriles" (donde se guardan los toros). Detrás van los tres toreros, seguidos respectivamente por los miembros de sus cuadrillas, compuestas por tres banderilleros y dos picadores. Apareciendo al final del cortejo los mozos y mulas de arrastre (que son los encargados, una vez muerto el toro, de retirarlo de la plaza).

Cuando la llave ha sido entregada y el cortejo se ha retirado, se abre la puerta de toriles. El toro saldrá a la plaza, y con ello comienza la lidia. El torero mantendrá en todo momento un diálogo y una lucha con el animal, tratando de someterlo.

La corrida se divide en tres partes denominadas tercios que se marcan con un toque de clarín:

Primer Tercio: el diestro torea con el capote. Con un toque de clarín se indica que salgan los dos picadores al ruedo, situándose cada uno de ellos en un extremo de la plaza, pero sólo uno ejecuta esta "suerte".

Segundo Tercio: se ejecuta la "suerte de banderillas", en la que los "subalternos", "banderilleros" o "toreros de plata" como queramos denominarlos ponen al toro tres pares de banderillas.

Tercer Tercio: el torero ejecutará la "suerte suprema", en la que toreará con la muleta en vez de con el capote para, al final, tomar la espada y matar al toro. Estos son los momentos más difíciles de toda su labor, pues en ellos debe conseguir que el toro le embista, y justo en medio de la embestida, aprovechar el momento para clavar su espada o estoque en el corazón del animal. Es cuestión de escasos segundos, y en ellos sólo debe concentrarse en acertar en un punto muy concreto cuando el toro en movimiento se lanza a su muleta. Es quizás aquí cuando el diestro expone más abiertamente su cuerpo ante el toro. Es a toda esta lucha a la que se ha considerado una obra de arte viva y efímera.

Si la faena del torero, así como el haberle dado muerte con una acertada estocada, ha transmitido al publico todo ese cúmulo de sensaciones positivas, el público premia al torero. Los trofeos serán una o dos orejas del toro lidiado, y como máximo el rabo. El público solicita al presidente los trofeos moviendo simbólicamente los pañuelos, siendo el presidente de la plaza el que decidirá en última instancia, accediendo o no a las peticiones del público. El mayor honor para el torero tras una extraordinaria faena es el de salir del ruedo a hombros de la multitud. Todas las incidencias que pueden ocurrir a lo largo de una corrida, así como todo lo que a ésta rodea, está regulado por "El reglamento de espectáculos taurinos".

 

3. EL TRAJE DE LUCES

Es el traje con el que se visten los toreros de a pie. Se le llama así por los efectos luminosos que producen al reflejar la luz las lentejuelas que lo adornan.

El traje de luces se compone de:


CAMISA.
De color blanco. Por delante está adornada con encajes.

CHAQUETA. De las hombreras cuelgan una borlas llamadas machos (son muy preciados por los capitalistas - voluntarios que sacan a los toreros a hombros por la puerta grande - como recuerdo del torero). Son muy rígidas, resultan incómodas, están abiertas por debajo de las axilas para facilitar el movimiento de los brazos.

MEDIAS. De color rosa, los toreros suelen llevar debajo una maya de color blanco.

MONTERA. Es la que va sobre la cabeza del espada y los banderilleros. está confeccionada en tejido rizado muy similar al cabello. esta prenda a evolucionado desde que se comenzó a usar.

TALEGUILLA. Va de la cintura hasta la rodilla, se sujeta con tirantes y es muy ceñida. La faja que se le añade es solo un elemento estético.

CORBATÍN: Cinta muy fina que se anuda como corbata, generalmente del color del fajín que va ceñido en la taleguilla.


ZAPATILLAS.
Son de color negro, suelen llevan un lazo encima. Tienen una suela especial para evitar los resbalones.

POSTIZO. Hoy en día llevan postizos, denominados añadido o castañeta Y persiste con el objeto de sujetar la montera.

CAPOTE DE PASEO. De lona muy gruesa o fibra sintética muy pesada, es de color rosa y con el en vez amarillo generalmente, aunque algunos lo tienen azul, su corte es en forma de capa y sirve para burlar y torear. Suele ser la pieza más lujosa del vestuario del torero. Suele estar ornamentado con imágenes religiosas de las que es devoto el torero.

LA MULETA. Es de tela más ligera y y pequeña que el capote, su color es rojo y va sujeta a un palillo. Es utilizada por el espada para templar y encausar la embestida del toro.

EL ESTOQUE. Espada con la que se matan los toros. Tiene una ligera curva en la punta que se le denomina muerte.


4. EL TORO BRAVO

Las crías suelen nacer en septiembre, aunque las más tardías suelen hacerlo en los primeros días de mayo

A los ocho o diez meses del nacimiento de produce el desahijamiento o destete, es decir, separar a la cría de su madre. Esta actividad campera precede a la marca al hierro de las señas de identidad de la res, macho o hembra: el herradero. Se hace sin viciar al becerro o becerra y se les señala con el hierro de la ganadería, a la que y un número que identifique su año de nacimiento. A los catorce meses de nacimiento, aproximadamente, las hembras se separan de los machos pues aquellas pueden comenzar a procrear a partir del mes dieciséis.

Estamos ya ante un animal saneado, identificado y registrado, macho o hembra. El macho, el añojo sirve ya para el festejo de escuelas taurinas, las becerradas, aunque en estos espectáculos suelen emplearse vacas de tienta. El macho podrá criarse sano y en libertad hasta la edad de cuatro o cinco años, cuando sea lidiado en la plaza, aunque el reglamento permite lidiar ejemplares de hasta seis años en corridas de toros.

Los toros bravos se clasifican de acuerdo a constantes muy diferentes y a baremos que afectan a muchas de sus características zootécnica: así se pueden clasificar por su tamaño (terciado aquel de tamaño medio), por su estampa, por su pelaje, por su forma y disposición de la cabeza (cuellicorto al toro con breve extensión del cuello), por la disposición y tamaño de la cola, por las astas, por los defectos de la vista (burriciego es el toro que ve bien de lejos y mal de cerca)...

5. MUSEO TAURINO DE LA PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS

El museo esta situado en la misma Plaza de Toros de Las Ventas. Podremos conocer el aspecto de algunos de los toreros más importantes que marcaron el inicio del toreo moderno. Junto a ellos se encuentran algunas escenas comunes de la época y documentos sobre plazas, entradas y otros originales curiosos de gran valor para el estudioso de la historia de la tauromaquia.

También veremos documentos, bandos y órdenes reales relacionadas con el mundo taurino del siglo XVIII. Pero sin duda, lo más importante que veremos en el museo es el vestido de torear o traje de luces y se puede ver en un breve recorrido, la evolución histórica de las prendas de los toreros. Capotes de paseo ricamente bordados sobre sedas brillantes, trajes de luces y sus complementos pertenecientes a las máximas figuras del toreo.

 

 


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