Portugal
Portugal es uno de los destinos más económicos y fascinantes de Europa. Goza de un rico pasado marinero, soberbias playas, melancólicos pueblos y ciudades y un rico paisaje de olivos, viñedos y trigales. Cuatro décadas de dictadura, entre 1926 y 1968, dejaron al país luso totalmente al margen del progreso económico y de los centros de poder europeos; aunque ha dedicado gran parte de los últimos veinte años a intentar avanzar desde la periferia, forjando nuevos vínculos con el resto del continente europeo, reestructurando su economía y esforzándose por mantener lo mejor de su cultura nacional. La lucha entre tradición y modernidad aún hoy continúa; mientras Portugal fluye hacia la corriente económica de la Unión Europea, todavía parece mirar con nostalgia sobre su hombro y al otro lado de los mares sus dominios de ultramar que incorporó al imperio en el siglo XV, y que se extendían por África, Brasil, la India y el Lejano Oriente.
Localización
Situado en el extremo suroeste de la Península Ibérica, su situación a lo largo de la costa atlántica determinó desde tiempos antiguos su vocación marítima.
Portugal presenta dos regiones claramente delimitadas y separadas por el río Tajo (Tejo):
- La zona septentrional se encuentra por encima de los 400 m.
Más al sur, en el sistema Central, se encuentra su cordillera más elevada, la sierra de la Estrella (serra da Estrela) en el centro de Portugal, que alcanza casi los 2.000 m de altitud.
-La zona meridional es una acumulación de sedimentos procedentes del sistema Central.
La costa continental portuguesa, de 850 km de longitud, es, en general, llana y arenosa.
Tres grandes ríos nacen en España y desembocan en el océano Atlántico, cruzando Portugal. Los tres forman, en parte, la frontera con el territorio español.
-El Tajo (Tejo) es el río más largo; desemboca en Lisboa formando un vasto caudal de 240 km2 conocido como mar de la Paja (mar da Palha).
-El Duero (Douro), que desemboca en Oporto (Porto).
-El Guadiana, que forma parte de la frontera meridional hispano-lusa.
-Un cuarto río, el Miño (Minho), forma parte de la frontera septentrional.
Recursos naturales
Los recursos naturales más valiosos de Portugal son sus minerales. La mayor parte de su riqueza no se ha desarrollado hasta después de la II Guerra Mundial. Entre los recursos minerales destacan el carbón, el cobre, el oro, el mineral de hierro, el caolín, el estaño y el tungsteno. Aunque un importante sector de la población se dedica a la agricultura, la tierra no es particularmente apropiada para esta actividad.
Su clima
El clima en Portugal varía significativamente de región a región, y se ve influenciado por el relieve, la latitud y la cercanía del mar.Las regiones más cercanas al mar, especialmente en el sur del país, donde destaca el Algarve, gozan de inviernos suaves.
En las zonas de Oporto y del norte de Portugal y la zona de las Beiras, especialmente en las zonas más cercanas a España, los inviernos son más fríos, a pesar de que las temperaturas son moderadas si las comparamos con el resto de Europa. Se registran algunas precipitaciones en forma de nieve, que son más frecuentes en la Serra da Estrela, donde se sitúa el punto más alto del Portugal continental (1991m) y donde se dan las condiciones para la práctica del esquí.
Los veranos son cálidos y secos, sobre todo en las regiones del interior (al nordeste en la región de Trás-os-Montes y en el Alentejo), mientras que en la franja costera el calor es moderado gracias a la influencia del mar.
Durante el otoño se registran frecuentemente días soleados con temperaturas suaves, que cuando se producen a principios del mes de noviembre suelen ser denominados popularmente como "verano de San Martín", debido a la cercanía de la fecha en la que se celebra la festividad de este Santo (11/11).
La flora y la fauna
Son prácticamente idénticas a las de España. Los árboles más abundantes son las encinas, los alcornoques, los álamos y los olivos. Las vides se cultivan en suelos áridos: el vino de Oporto, el vino de Madeira y el vinho verde, elaborado en la zona norte, son mundialmente famosos. El frondoso paisaje del norte es rico en campos para la viticultura, aunque también abunda el maíz, la patata y el centeno. Las regiones del centro y del sur son menos fértiles, pero existen plantaciones de cereales, viñedos, naranjos e higueras; en primavera, cuando los almendros están en flor, el paisaje que ofrecen estas regiones es sublime.
Las ventajas naturales de un país de sol radiante y de sorprendente variedad geográfica, hacen de Portugal un destino de elección, ideal para la práctica de deportes náuticos y del golf, dotado de modernas infraestructuras turísticas y de formas muy tradicionales y personalizadas de acogida, como el turismo de habitación, los Hotéis de lujo o las Pousadas de Portugal.
Historia
Independiente desde 1143, estableció definitivamente sus fronteras continentales en 1297, siendo uno de los países más antiguos de Europa.
En 1415, los portugueses se lanzaron a una epopeya marítima que les convertiría en los primeros en recorrer la ruta hacia India, Brasil, China y Japón, al mismo tiempo que se establecían en las costas occidental y oriental de África.
Hasta la edad media, la historia de Portugal es inseparable de la de España. Lo que hoy es Portugal pasó a ser parte de la provincia romana de Lusitania en el siglo II a.C. En el siglo V el control de la región pasó a los visigodos. En el siglo VIII fue ocupado por los musulmanes. En el año 997, el territorio entre los ríos Duero y Miño (actual Portugal septentrional) fue reconquistado de los árabes por Bermudo II, rey de León, y en 1064 Fernando I, rey de Castilla y León, llevó la reconquista hasta lo que hoy es Coimbra. Los distritos reconquistados se organizaron como condados feudales sometidos al rey de Castilla y León.
El nombre de Portugal derivó del feudo más septentrional, el Comitatus Portaculenis, que se extendía alrededor del antiguo puerto romano de Portus Cale, la actual Oporto.
En 1093 Enrique de Borgoña (fallecido en 1112) ayudó a Castilla en su labor de reconquista. En gratitud, Alfonso VI de Castilla nombró a Enrique conde de Portugal. A la muerte de Alfonso en 1109, el conde Enrique (y más tarde su viuda, Teresa), se negaron a mantener su dependencia de Castilla y León. Invadió León y comenzaron una serie de guerras peninsulares, pero de pequeña trascendencia. En 1128 su hijo, Alfonso Henriques (el futuro Alfonso I, rey de Portugal), se rebeló contra su madre. Los caballeros portugueses aceptaron a Alfonso como rey en 1143; en 1179, el Papa reconoció la independencia de Portugal.
Miembro de la Unión Europea desde 1986, Portugal es hoy una nación en crecimiento acelerado, que ha sabido conservar a través de los siglos su mayor tesoro: la identidad de un pueblo hospitalario que hace de su país un puerto de simpatía y seguridad.
Cultura, Religión e idioma
Su riquísimo patrimonio monumental, artístico y arqueológico es testimonio no sólo de esos 850 años de Historia de encuentros con culturas lejanas, sino también de la presencia de civilizaciones anteriores (celtas, suevos, visigodos, romanos y árabes).
La arquitectura portuguesa culmina en el desarrollo del estilo manuelino, durante el siglo XVI, caracterizado por el exagerado empleo de espirales, vueltas, curvas y motivos navales en su decoración. La forma musical más conocida del país es el melancólico fado (canciones que, según se cree, tienen su origen en las penas y suspiros de los marineros del siglo XVI); en las zonas rurales aún se conservan las danzas del folclore tradicional. La producción artesanal más impresionante es la elaboración de azulejos, una técnica que los portugueses aprendieron de los árabes, aunque también se hacen vasijas, encajes, tejidos y cestería. El origen de su rica tradición literaria se remonta también al siglo XVI, con la publicación de obras del dramaturgo Gil Vicente y el poeta Luís Vaz de Camões. Se considera que el mejor poeta y dramaturgo del siglo XX es Fernando Pessoa.
Más del 97% de los portugueses son católicos. La Constitución garantiza la libertad de culto y existen algunas iglesias protestantes. El idioma oficial del país es el portugués.
De la presencia de Portugal en todo el mundo han quedado muchas huellas que convirtieron el portugués en uno de los idiomas más hablados y de los portugueses en uno de los pueblos con más apertura a otras civilizaciones.
Divisiones administrativas
La parte continental de Portugal está dividida en 18 distritos administrativos. Los límites de estos 18 distritos administrativos no coinciden totalmente con los de los 5 territorios de actuación de la Comisión de Coordinación Regional (CCR):
Alentejo, que se corresponde con las antiguas provincias de Baixo Alentejo y Alto Alentejo;
Algarve; Al sur. Capital Faro.
Lisboa y Vale do Tejo, que se corresponde con las provincias de Estremadura y Ribatejo; Norte, que se corresponde con las provincias de Douro Litoral, Minho y Trás-os-Montes e Alto Douro.
Por su parte, Azores y Madeira constituyen regiones autónomas.
Ciudades principales
Lisboa, con una población (según el censo de 1991) de 667.790 habitantes, es la capital, la mayor ciudad y el principal puerto marítimo de Portugal. Oporto (310.600 habitantes), la segunda ciudad del país y un importante puerto marítimo. Coimbra (96.100 habitantes), un destacado centro industrial. Braga (90.500); Setúbal (83.500), y Faro (32.000 habitantes), localizada en el área turística del Algarbe.
Lisboa
Lisboa, la capital, se alza a orillas del río Tajo. El bajo horizonte de la ciudad, su ambiente sencillo y su agradable mezcla de estilos arquitectónicos se combinan de tal forma que la convierten en la urbe preferida por muchos visitantes. A pesar del esfuerzo requerido para franquear sus colinas, es bastante sencillo orientarse en la ciudad, ya que la mayoría de las actividades cotidianas se concentran en la parte baja de la misma.
Uno de los atractivos más notables de Lisboa es el Mosteiro dos Jerónimos, cuya construcción se inició aproximadamente en 1502 y culminó hacia finales de siglo. Este edificio resistió el gran terremoto de 1755 y, actualmente, sigue siendo el ejemplo más claro de la arquitectura manuelina lisbonesa. Cerca de allí se alza la Torre de Belém, monumento de estilo manuelino situado sobre el río Tajo, probablemente el más fotografiado de Portugal.
Lisboa cuenta con numerosos museos de interés, entre los que destacan el Museu Nacional do Azulejo, que contiene una magnífica exposición de azulejos decorativos; el Museu Nacional de Arte Antiga, que alberga la colección nacional de obras de pintores portugueses; y el inmenso Museu Calouste Gulbenkian, considerado el mejor de Portugal, con exposiciones de pintura, escultura, alfombras, monedas y cerámicas de todo el mundo.
Otros puntos de interés son los barrios de Baixa y Alfama. Aquí se pueden encontrar algunos de los lugares más antiguos y maravillosos de la ciudad: una anarquía de calles empedradas, plazas y callejuelas que alberga mercados y artesanos, edificios pintorescos y castillos.
Lisboa dispone de una amplia variedad de alojamientos y restaurantes a buen precio, casi todos ellos en el centro de la ciudad. Ofrece al visitante una animada vida nocturna, con bares de copas, discotecas, locales donde bailar al ritmo del jazz y de la música africana o turbarse con un fado. Los partidos de fútbol locales y las corridas de toros son las mayores emociones para disfrutar durante el día.
Sintra
El pueblo de Sintra se extiende inmediatamente al noroeste de Lisboa; durante mucho tiempo, fue el lugar de veraneo preferido de la realeza portuguesa y de la nobleza inglesa (a Lord Byron le enloquecía). Aún hoy conserva su atractivo, con su entorno densamente arbolado, sus románticos jardines y su encantadora simplicidad. Unos cuantos palacios y ruinas dominan la población; entre ellos, el Palácio Nacional de Sintra, una interesante mezcla de arquitectura manuelina y gótica, y el Palácio Nacional da Pena. Nada más salir de la ciudad, se encuentran los laberínticos jardines Monserrate Gardens ; un poco más lejos, se halla el Convento dos Capuchos, una diminuta ermita del siglo XVI escondida en el bosque, con celdas excavadas en la roca y forradas de corcho.
Évora
El pueblo amurallado de Évora es una de las joyas arquitectónicas de Portugal. Situado en un entorno de olivares, viñedos, trigales y flores primaverales, es un lugar con mucho encanto, con callejuelas de sentido único, tan estrechas que los espejos retrovisores de los coches corren un gran peligro.
Su mayor punto de interés es la Praça do Giraldo, donde se encuentran la catedral Sé, que cuenta con un museo de tesoros eclesiásticos, el Templo Romano, y la Igreja de São Francisco, que alberga una macabra capilla de osarios construida con los huesos y calaveras de miles de personas.
Lagos
Situado en la costa sur del Algarve, Lagos es uno de los complejos turísticos más populares del país. Casi todos los viajeros se sienten fascinados por sus soberbias playas; entre ellas, Meia Praia, una enorme franja de arena hacia el este, y Praia do Pinhão, situada más al sur, en una zona más aislada. Entre los servicios que facilita a los turistas destaca el alquiler de bicicletas, ciclomotores y caballos, así como las excursiones en barco desde el puerto. Además del sol y la arena, Lagos cuenta con un interesante museo municipal, que presenta exposiciones de tesoros eclesiásticos y artesanía.
Región de las Beiras
Limitada al oeste por la costa atlántica y al este por la frontera con España, la región de Beiras en el centro de Portugal establece la transición pacífica entre el verde y fresco norte del río Douro y las tierras cálidas y llanas del sur. Desde la prehistoria se conservan menhires, antas y pinturas rupestres.
Esta región se caracteriza por su riqueza de arte popular como las colchas bordadas de Castelo Branco, la cerámica pintada a mano de Coimbra, las porcelanas de Vista Alegre, el “barro preto” de Modelos, los bordados de Tibaldinho y el fado de Coimbra.
Gastronomía: el famoso lechón de Bairrada y el Queijo de Serra son los estandartes de la región de Beiras. Las caldeiradas, fijonadas...
Debido a su pureza y poderes curativos, las aguas de la sierra son los elementos centrales de una forma tradicional de terapia de distintas enfermedades que tienen sus raíces en la época romana. Cuenta con un extenso conjunto de termas.
El concejo de Guarda
El concejo de Guarda está localizado en la provincia de Beira Alta. Tiene una dimensión media compuesto por 52 parroquias rurales y tres urbanas.
Situado en la sierra de Estrella, teniendo una altitud máxima de 1056 m( la Torre de Menagem do Castelo, que domina como una puerta natural). La ciudad de Guarda es la ciudad más alta del país. Se pueden encontrar restos de la edad de Bronce y de Hierro. Es típico de esta zona la existencia de minerales como el granito.
Es una de las ciudades importantes en la historia de Portugal. Don Sancho I le concedió Los Fueros en 1199. Los Reyes la escogieron como tierra de interés estratégico, de decisiones y de amores. En la época medieval, Guarda formaba parte de un conjunto de fortificaciones, a lo largo de la frontera con Castilla siendo una de las más importantes en la escala jerárquica. Sus murallas tenían como función proteger las fronteras de Castilla y León, y también hacía de puerta natural de la travesía de la Sierra de Estrella. Su pequeña fortificación es conocida como a Torre Velha, localizada en la zona de Torreao(Torreón).
Las características de la fortaleza son: Murallas de forma triangular o trapezoidal, localizadas a lo largo de la colina, sobre un río, como distinción entre ciudad alta y ciudad baja.
El patrimonio Arquitectónico Cultural, paisajístico es rico y único. La Catedral- Carlos Gil la llamó “ Sinfonía de Piedra”- el centro histórico, la judería , las puertas de la ciudad, el “ Paço Episcopal” y el Museo ( seminario del siglo XVII), los solares, las Iglesias de la Misericordia y de s. Vicente, la Torre de Menaje, el Archivo Distrital (Convento de S. Francisco-siglo XIII), la plaza vieja... merecen ser visitados. Las aldeas serranas:
Las aldeas serranas, museos vivos, tienen el encanto del refugio del tiempo. Un pasado siempre presente, está visible en su patrimonio rural. Arrimadas en las laderas de las montañas, las aldeas exhiben sus casas de granito- la mayoría- situadas en calles estrechas que rodean la Iglesia Principal. Escudos, puertas, ventanas, e inscripciones nos recuerdan la presencia de familias que quedaron grabadas en el recuerdo de la aldea.
Viseu
Ciudad portuguesa localizada en la altiplanicie de la Beira Alta, capital del distrito de Viseu. Ciudad de Portugal de unos 20.000 habitantes, situada en la región de Beira Alta (Cabecera de distrito). Monumentos principales de Viseu:
La vieja metrópoli intelectual y religiosa se extiende alrededor de la colina en callejuelas estrechas y empinadas, rematadas, sobre el adro da sé (atrio de la catedral), por una sólida construcción románica, la iglesia de la Misericórdia (con una de las más hermosas fachadas barrocas del país) y el palacio renacentista de los obispos, habilitado como museo de Arte, donde podemos disfrutar de colecciones de primitivos, maestros de la Escuela de Viseu (siglo XVI), entre ellos Gaspar Vaz, y sobre todo, Grao Vasco.
La Sé (la sede), como sus hermanas de Coimbra, Lisboa, Porto y Lamego, sería obra de dos arquitectos de Cluny. El interior está acondicionado en la época manuelina, bóveda “de los Nudos”, que evoca los cordajes de los buques, sostenida por unas columnas góticas, un espléndido retablo y, en la sala capitular, un tesoro de arte sacro. Más abajo y al Sur, deben visitarse las callejuelas y las plazas rodeadas de casas con miradores.
Al Norte de la vieja ciudad, habría nacido, en el campo atrincherado de Lusitania, un héroe nacional, Viriato, quien también se había atrincherado allí en 146 a. J.C., para resistir, durante seis años, el acoso de Escipión Emiliano.
En la ciudad baja, sobre el Rossio (praça da República), la residencia de la arqueóloga Almeida Moreira, se ha habilitado como museo de las Artes: azulejos, tapicerías, cerámicas, mobiliario.
Otra rutas interesantes:
Parque Nacional de Peneda Gerês
El parque natural situado en la zona más al norte de Portugal, cerca de la frontera con España, ofrece un espectacular paisaje y una amplia variedad de flora y fauna. Es extremadamente popular entre los excursionistas portugueses ocasionales y los veraneantes, pero todos ellos suelen permanecer en las principales zonas de acampada, dejando el resto del territorio a los viajeros más experimentados. Peneda-Gerês está repleto de pequeños caminos y de lugares donde nadar, practicar equitación y alquilar una piragua.
Valle del Duero
Uno de los puntos más interesantes del paisaje portugués es el valle del Duero; posee cerca de 200 km de llamativos y vastos panoramas que se extienden desde la ciudad de Oporto hasta la frontera con España. En las zonas más elevadas, los viñedos del famoso caldo luso, el oporto, se despliegan a lo largo de las áridas laderas, interrumpidos únicamente por la fortuita presencia de casas solariegas, de un blanco deslumbrante. Las carreteras que avanzan con dificultad por los márgenes del río Duero pueden estar abarrotadas de excursionistas ocasionales procedentes de Oporto. Se han construido cinco presas y, actualmente, es navegable en toda su longitud, permitiendo así los cruceros en barco, una manera atractiva de empaparse de la atmósfera en el más absoluto de los silencios.
Monchique
El tranquilo pueblo de montaña de Monchique, que dormita sobre las laderas boscosas de la Serra de Monchique, ofrece una buena alternativa al barullo de la costa. Aparte de la belleza y quietud de este emplazamiento, otros de sus atractivos son la Igreja Matriz, que posee un sorprendente pórtico en el que, si uno se acerca bien, puede observar que las piedras están unidas entre sí. Nada más salir de la población se encuentra el balneario de Caldas de Monchique ; también merece la pena recorrer, en coche o a pie, el espeso bosque que conduce hasta Foia, el techo del Algarve. Las vistas panorámicas desde la cima son realmente increíbles.
Sagres
Este diminuto puerto de pesca ocupa la cumbre de unos espectaculares acantilados azotados por el viento en el extremo suroeste de Portugal. Su proximidad con Lagos hace que no esté totalmente desprovisto de veraneantes, a pesar de que el puerto es aún un centro de astilleros y pescadores de langosta. Según cuenta la leyenda, Enrique el Navegante reunió un grupo de expertos para preparar a los exploradores que, posteriormente, fundarían el inmenso imperio portugués. Cerca de allí aparecen unas cautivantes playas y el árido cabo de São Vicente, semejante a un trono y situado en el punto más al suroeste de Europa continental.
Los alojamientos económicos consisten, principalmente, en habitaciones privadas o en campings bien equipados. Sagres está a unos 30 km al oeste de Lagos y un servicio frecuente de autobuses comunica ambas poblaciones. Las comunicaciones directas con Évora y Lisboa con autocar son más irregulares.
Principales festejos
Abundan las romarias (romerías), las festas (fiestas) y las feiras (ferias). Estos festejos son mayoritariamente religiosos y paralizan totalmente las ciudades y pueblos. Estas celebraciones son más tradicionales y menos turísticas en el norte del país. El Carnaval es uno de los mayores acontecimientos; se caracteriza por las fiestas, los desfiles y las máscaras. Durante la Semana Santa de Braga desfilan multitud de procesiones llenas de colorido. La Festa de São João más impresionante es la que se celebra en junio en Oporto, donde el gentío danza por las calles. La Feira de São Martinho (Golegã; en noviembre) organiza exhibiciones de caballos, concursos de equitación y corridas de toros.
A finales de junio hay una romería del día de San Juan en Vil de Moinhos (a 1 km. al Norte), con cavalhada (cabalgata ecuestre) hasta Viseu.
A finales de agosto, principios de septiembre, feria del día de San Mateo (Sao Mateus), acompañada de espectáculos folclóricos y de fiestas. Actividades: Pesca deportiva.
Gastronomía típica
La comida portuguesa es económica, exquisita y de raciones abundantes. Entre los platos típicos, se encuentran: las sardinhas assadas (sardinas asadas), los pastéis de bacalhau (pastel de bacalao) y el caldo verde (una sopa a base de col y patata). Los platos de pescado, como el linguado grelhado (lenguado a la plancha) o el bife de atúm (filete de atún), también propios del país, son realmente apetitosos. Todas estas especialidades gastronómicas se pueden regar con los excelentes vinos portugueses (vinhos); el oporto es la bebida que se identifica inevitablemente con Portugal.
También el típico los papos de Anjo y doces de ovos, y variedad en pastelería.
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