|
Vamos de Tapas
Historia de la
Tapa: Se asegura que fue el rey Alfonso X el Sabio quien
dispuso que en los mesones castellanos no se sirviese vino si no
era acompañado de algo de comida. Esto evitaba que el vino
se subiese rápidamente a la cabeza. La tapa, al principio, se
depositaba sobre la boca de la jarra o vaso servido, por lo que
"tapaba" el recipiente: de ahí el origen de la
palabra. Servía para acompañar la bebida y para evitar
que algún "visitante volador" entrase en el preciado
líquido. En aquellos tiempos la tapa consistía en
una loncha de jamón o en rodajas de chorizo o de otro embutido
y, a veces, era sustituido por una cuña de queso.
Hay
quien asegura que la historia de la tapa surgió a raíz
de la siguiente anécdota:
El Rey Alfonso XIII estaba realizando
una visita oficial a la provincia de Cádiz y al pasar por
el Ventorrillo del Chato (venta que aún hoy existe) se paró
para descansar un rato. El Rey pidió una copa de Jerez, pero
en ese momento una corriente de aire entró en la Venta y,
para que el vino no se llenara de arena de la playa el camarero
tuvo la feliz idea de colocar una lonchita de jamón en el
catavinos real. El Rey preguntó por qué ponían
esa loncha de jamón sobre la copa, y el camarero disculpándose
le dijo que colocó así la "tapa" para evitar
que el vino se estropease con la arena. Al Rey le gustó la
idea, se comió la tapa, se bebió el vino, y pidió
que le sirvieran otro, pero con "otra tapa igual". Al
ver esto, todos los miembros de la Corte que le acompañaban
pidieron lo mismo. Como podemos observar, es más o menos
la misma historia pero con otro protagonista.
1- Actividad Escuela Internacional: "Ir
de Tapas"
El
profesor recibirá de la secretaria de la Escuela una lista
con los estudiantes que se han apuntado a la actividad, así como el
dinero necesario para realizarla.
Los estudiantes que no tienen Cursos de Verano tendrán que
pagar a la secretaria o bien al profesor el dinero de la Actividad.
A la hora de la cita, el profesor pasa lista
para comprobar que han llegado los estudiantes y cuando están
todos, o diez minutos después de la cita, se irán todos
al bar o restaurante para tapear.
Es muy importante una buena organización, ya que pueden aparecer estudiantes no apuntados, pero que al enterarse de la actividad más tarde se han querido apuntar. En este caso es recomendable que, antes de ir al bar (es decir, en el punto de encuentro de la actividad), el profesor tome nota de los nuevos compañeros en la hoja de contabilidad y que cobre el dinero correspondiente para que no haya confusiones. Es importante recordar que “Ir de Tapas” es una actividad más, organizada por la Escuela y no una reunión particular de alumnos.
Una vez todos presentes, nos dispondremos a “tapear”. Generalmente cada persona pide lo que le apetece (como refrescos, cocacolas, cañas... (no pueden pedirse bebidas muy caras como café irlandés, o combinados)), pero a la hora de elegir tapa deberemos hacer un consenso, tarea no muy difícil ya que todas las tapas que ofrecen los bares de Alcalá son exquisitas.
La actividad durará aproximadamente una
hora y al terminar el profesor pedirá una factura con la suma
total de las consumiciones de los estudiantes, pero cuando
se trate de los cursos de invierno bastará con que
presente un ticket con su consumición. Con el fin de evitar confusiones es recomendable que el profesor advierta a los alumnos que la actividad solo cubre la consumición estipulada por la actividad. Que los estudiantes deseen seguir consumiendo a lo largo de la noche no será cuestión de la economía de la Escuela.
Después de la actividad, el profesor rellena el
"informe de contabilidad" y se
lo entrega a la secretaria, junto con el dinero que ha sobrado.
“Ir de tapas” resulta una actividad en la que los estudiantes se sienten realmente integrados en el grupo. Es muy divertido, relajante y una buena forma de practicar español.
2- Bares de Tapas en Alcalá de Henares
Las
Cuadras de Rocinante: C/ Carmen Calzado, 1.
Pionero de los mesones alcalaínos, fundado por Pepe Quijada
y César Álvarez, condensa ambiente y sabores quijotescos
en una esquina de la calle Mayor, próxima a la casa natal
de Cervantes.
Mesón
El Foro: C/ Gallo, 10.
Casa solariega revestida de sensaciones castizas en un abigarrado
recinto dedicado a los guisos de ración más tradicionales
de la cocina castellana.
La Cueva
de Antolín: C/ Libreros,
40.
Referencia indispensable del tapeo, acreditada por sus tentempiés
de cocina y primicias de mercado, con un trato amistoso y resolutivo.
(mejor y no muy caro).
El Indalo:
C/
Libreros, 9.
En la calle que está enfrente de la fachada plateresca de la
Universidad, buena oferta de tapas y vinos en un ambiente
jovial.
Haga clic aquí para descargar el cartel de la actividad
|