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Paseo por los cibercafés
Los
primeros cibercafés fueron abiertos en Londres (Inglaterra)
y Lima (Perú) en 1994. El primer cibercafé en Londres
fue el Café Cyberia, que abrió sus puertas en septiembre
de 1994. Su fundadora, Eva Pascoe, dice que la idea se le vino a
la cabeza a principios de los años 90, cuando pasaba mucho
tiempo lejos de su familia trabajando en su tesis doctoral. En esos
tiempos, era de las pocas personas que tenían acceso a una
cuenta de correo electrónico, servicio puramente académico
por aquellos días; pero al no tener nadie más en su
familia una dirección de correo electrónico, debía
gastar cantidades considerables de dinero en cuentas telefónicas.
Un día, sentada en un café cerca de su universidad,
pensó que podría ser divertido poder ir a ese establecimiento
con su ordenador portátil y enviar correos mientras se tomaba
un descanso en su rutina habitual. Echó un vistazo alrededor
y pudo reconocer algunos amigos de los que sabía que tenían
conexión a Internet desde sus casas. Después, hablando
con ellos, pensaron en cómo sería tener conexión
permanente a Internet desde un café y pagar una pequeña
tarifa para poder intercambiar mensajes con sus amigos y familiares,
enviar correo y tener mensajería instantánea. Tres
meses después, en septiembre, abrieron el primer café
Internet en Londres.
Paralelamente, en el Perú, ese mismo año, la Red Científica
Peruana inauguraba el primer servicio de cabinas públicas
de Internet, nombre con el que se conoce a los cibercafés
en el Perú. Fue instalado en el centro cultural Ricardo Palma
de Miraflores, con cuarenta computadoras (veinte PC y veinte Macintosh);
la idea nació del Modelo de Acceso Comunitario a Internet.
Desde ese momento hasta ahora, los cibercafés se han multiplicado
por todo el mundo.
Clientes
Hoy día, los mayores usuarios
de los cibercafés son los jóvenes que suelen reunirse
en ellos para acceder a videojuegos en red. También son frecuentados
por gente que tiene controlado el acceso a Internet en su trabajo
y no tiene alternativas de consulta en sus hogares, por estudiantes
y padres que requieren asesoría en búsquedas de información,
por viajeros que encuentran en los cibercafés la posibilidad
de tener una vía para comunicarse con sus familiares y amigos
y por cualquier otra persona que requiera acceso a Internet y sus
servicios de forma rápida y económica.
En algunos países, los cibercafés reúnen comunidades
de amigos los fines de semana por la noche, como alternativa de
ocio a la ingesta de alcohol, pues sus horarios liberales se suelen
extender hasta altas horas de la noche.
Café en el Cibercafé
Aunque en muchos países
el concepto de café propiamente dicho no es la constante
todavía hay muchos de estos negocios que permiten la venta
y consumo de comida y bebida, incluido el café. Tal vez el
nombre de café viene asociado a los antiguos cafés,
donde la gente se reunía para intercambiar opiniones con
sus amigos y conocidos, y como tal es sólo una evolución
natural favorecida por la tecnología.
¿Qué cibercafés podemos
visitar?
Netscafe
Avda. Juan Sebastián Elcano, 70
Conectat
Avda. Pío Baroja, 8
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