Página Principal | Contactar | Enlaces | FAQ  

Primer aniversario del Museo Picasso de Málaga (MPM)

Para celebrar este nuevo cumpleaños, el museo ha colocado las 29 obras de esta cesión anual realizada por el nieto del pintor, Bernard Ruiz-Picasso; su hija, Paloma, y, Christine Hutien-Blay, hija de la que fue última mujer de Picasso, Jacqueline Roque, con un matrimonio anterior al del maestro malagueño.

Las salas del Museo Picasso desafían al visitante a encontrar los nuevos lienzos, dibujos y esculturas que se muestran en el palacio de Buenavista. De los treinta préstamos, diez ya suenan porque corresponden a la prórroga de las cesiones que Bernard Ruiz-Picasso ya realizó el pasado año, mientras que doce son nuevas aportaciones anuales de este mismo coleccionista.

Los otros ocho cuadros han sido cedidos por Paloma Ruiz-Picasso y Catherine Huting-Blay, que han cedido óleos de gran relevancia como "Tres mujeres bailando sobre fondo gris" (1930) o la ya tardía "Hombre y mujer" (1971).


Sala I y II
"Paul sobre un asno"
Historias de familia


Tres "clásicos" renovados. Eso es lo que espera nada más entrar a la sala I del MPM, donde permanecen colgados tres cuadros cuyo préstamo se ha prolongado otro año: el difunto retrato del amigo de Picasso "Casagemas muerto" (1901), un llamativo lienzo de la época azul "Retrato de Mateu Fernández de Soto" (1901) y la tabla de la primera pareja del pintor malagueño, "Fernande con mantilla" (1906).

Estos tres cuadros permiten no sólo seguir el procso creativo del pintor; sino que también son una crónica al pincel de la vida del malagueño, entonces un vinteañero.

Este recorrido biográfico se prolonga hacia la sala II donde se encuentra una de las grandes piezas de los nuevos préstamos, "Paul con dos años sobre un asno" (1923), una obra de medio formato que desarrolla el pequeño retrato ya popular de la colección permanente "Paulo con gorro blanco". Un juego parecido es el que mantienen el principal reclamo del museo, "Olga Kokhlova con mantilla" (1917), que se exhibe junto a otro retrato de la primera mujer de Picasso, "Retrato de mujer con cuello de armiño" (1923, préstamo prorrogado). Y antes de salir de la sala, no olvidar echarle un vistazo a "Madre y niño" (1923), que también permanecerá un año más en Málaga.

Salas III y IV
"Mujer tendida al sol"
El juego del tacón


Nada más pasar a la sala III, los dibujos toman el protagonismo con la exhibición del carboncillo sobre papel "Rostro" (1907), que encabeza los nuevos préstamos en este espacio en el que también se exhibe "La pareja" (1906). Ambas piezas están relacionadas con las dos grandes obras maestras de esos años: "Desnudo sentado" y "Dos desnudos" (exhibido en el MOMA). Las paredes de este espacio también incluyen el dibujo figurativo "Hombre con bigote con los brazos cruzados" (1914'15).

El inmediato acceso a la sala IV ofrece un panorama muy diferente con el protagonismo el óleo y de tres nuevas piezas: la contorsionista "Tres mujeres bailando sobre fondo gris" (1920) - que está colocada adrede junto a una de las obras renovadas, "Mujer acróbata" (1930)-, "Estudio para desnudo" (1932) y "Mujer tendida al sol" (1932).

Esta última, un retrato de Marie-Thérèse Walter -madre de Maya Picasso- que ha cedido una colección privada, llama la atención por la imagen negra de mujer que luce un incómodo ¡zapato de tacón! Sobre la arena. El crítico John Richardson achaca el negro de la figura a que Picasso realizó este cuadro en París, recordando el "plan de playa" con su amante, pero estando cerca de su mujer, Olga, a la que dibuja como "una amenazante sombra" sobre el cuerpo de Mari-Thérèse.

Salas V y VI
"El reposo"
Título a contrapié


Para seguir por el museo más vale olvidar los tacones del último cuadro y seguir con un calzado más cómodo hacia la segunda planta donde espera la sala V. Aquí la novedad es un préstamo de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte con nombre de tranquilidad, "El reposo" (1932), en la que se adivina una mujer sentada sobre un sillón que, no obstante, transmite intranquilidad a través de colores fuertes -rojos, amarillos, verdes...- y la descomposición y el retorcimiento de la figura humana. Una sensación visual que nada tiene que ver con el título. Esta obra es, a juicio de John Richardson, la pieza más "inquietante" de todas las novedades.

Esta sala se completa con la escultura "Mujer sobre peana" (1931, cesión prorrogada por otro año), una bañista tendida que se ha colocado en posición más baja, lo que permite una mejor contemplación de la obra. La escultura también es el principal reclamo de la sala VII con el ya conocido préstamo de la obra de arcilla "Forma femenina" (1948), una pieza de casi un metro d alto que preside la estancia desde el fondo de este alargado espacio. La obra se ha retirado del fondo, lo que permite que el público pueda rodearla y contemplarla desde todas las perspectivas.

Salas VII a IX
"Retrato de niño" y "Niña con muñeca"
Paloma y Claude

La familia vuelve a saltar al primer plano en la sala VII, donde se puede seguir la biografía picassiana. Sobre todo su relación con Claude y Paloma, hijos de la relación del pintor malagueño con Françoise Gilot, a los que dibuja en sendos cuadros sobre tabla: la figurativa "Retrato de niño" y la picasiana "Niña con muñeca" (1952). Estas dos nuevas obras cedidas por la fundación de Bernard Ruiz-Picasso se funden en la sala con otros dos dibujos a tinta chica de 1952 procedentes de colecciones privadas, "Tres perfiles en sombra" y "Cuatro perfiles en sombra", que retratan a los padres con los niños. A esta serie también pertenece "Tres sombras chinescas", único préstamo a un año que no ha sido expuesto por el momento.

Pero estas escenas familiares se rompen con el contundente desnudo que se exhibe en la sala VIII "Susana y los ancianos" (1952), una obra de dos metros que recuerda la maja de Goya y en la que Picasso da entrada al voyeurismo tan presente en sus últimas etapas. Frente a esta nueva pieza se exhibe otra ya conocida y que seguirá un año más en el museo: la escultura "Jarrón con flores y plato de pasteles" (1951). El anterior óleo tiene continuidad en otro lienzo apaisado de dos metros que se exhibe en la sala IX, "Juegos de playa" (1955), donde también se exhibe "El hombre con el sombrero de paja" (1964) y, sobre todo, "El pintor y su modelo", clara autorreferencia del artista.

Salas X a XII
"Mujer sentada y niña jugando"
Cierre monumental

El último tramo del museo comienza en la pequeña sala décima donde se puede descubrir ya una obra del Picasso nonagenario, "Personaje sentado Mosquetero", en la que se decanta por los grandes trazos y figuras también de proporciones. Esta libertad creativa se repite en la sala XI con dos obras de colecciones particulares, "Hombre y niño" (1970) y "Hombre y mujer" (1971), mientras que el cierre a la exposición lo pone en la última pared la obra más monumental y rotunda de la colección permanente: "Mujer sentada y niña jugando" (1960), una pieza de dos por tres metros que ha sido renovada por Bernard Ruiz-Picasso. Las treinta nuevas piezas permiten descubrir obras muy poco expuestas que el propio Picasso se guardó "en casa". No en vano, esta selección responde a la propia definición que el malagueño dio a la profesión de pintor: "Un coleccionista que acumula obras y crea para sí mismo las obras que quiere".



(C) Escuela Internacional
C/ Talamanca, 10, 28807 Alcalá de Henares (Madrid), España
Teléfono: +34 91 883 12 64, Fax: +34 91 883 13 01
e-mail: info@escuelai.com