|
VISITA A UNA TETERÍA
El té es la bebida más consumida en todo el mundo. Según la leyenda, fue un emperador chino quien descubrió las propiedades beneficiosas del té. Cuentan que hace más de 4.000 años atrás el emperador Shen Nung estaba descansando junto a un árbol de té silvestre, una brisa agitó las ramas con tan buena fortuna que algunas hojas fueron a caer en el agua que estaba hirviendo. La infusión resultante le pareció deliciosamente refrescante y reconstituyente, y así fue como se "descubrió" el té.
En el siglo IV de nuestra era el té empezó a ser una bebida de uso muy extendido tanto en China como en Japón. En el siglo VIII el té se convirtió en bebida real y la nobleza lo adoptó como una de las distracciones elegantes del momento; el poeta Lu Yu (733-804) en la época de la dinastía Tang escribió el primer libro sobre el té: Cha King o Código del Té.
El té ha jugado un papel preponderante en la historia de China. Por ejemplo, durante la dinastía Son (960-1279) servía de tesoro y moneda para todo el imperio. El té llegó por la ruta de las caravanas Mongolia, Persia y Rusia antes de que Europa lo conociera hacia 1610, cuando fue introducido por la compañía de las Indias occidentales en Holanda.
Hasta principios del siglo XIX la China era aún el único país productor de té en todo el mundo. En 1834 el cultivo fue introducido en India y en 1857 en Ceylan (Sri Lanka). Hoy el té se cultiva en una treintena de países en Asia, Oceanía, África y Sudamérica.
Cómo preparar el té perfecto
Sin ser tan estricto como el rito de la ceremonia del té en el Japón, la preparación del té en los países occidentales, sobre todo en el citado caso de Inglaterra, exige la observación de reglas rigurosas:
· Calentar la tetera
o Esta operación es primordial porque la tetera, estando caliente, recalentará las hojas de té, permitiéndoles liberar todo su perfume durante la infusión.
· Poner en la tetera una cucharadita de té por taza y además una por la tetera
o Volver a tapar la tetera y dejar reposar así el té durante 3 minutos aproximadamente con el fin de calentarla. Es preferible utilizar un filtro de tela, que, existiendo en varias tallas, se adapta a todas las teteras. Es desaconsejable la utilización de bolas de té o cucharadas de té, estas encierran el té e impiden a las hojas desarrollarse durante la infusión.
· Verter el agua a punto de ebullición sobre el té
o Nunca el agua debe haber hervido antes de verterla sobre el té. Hoy en día, existen calentadores de agua eléctricos que se paran automáticamente a la temperatura de 95ºC aproximadamente.
· Dejar reposar de tres a cinco minutos
o Sólo como indicación. El tiempo de infusión, con la condición de no exceder de cinco minutos, (límite en el que el té puede llegar a ser amargo o astringente) también puede dejarse de uno a dos minutos según el gusto del consumidor. Eso resultará apropiado sobre todo por el aficionado al té ligero y aromático.
· Remover y servir
o Podríamos añadir a esta quinta regla retirar el té de la tetera con el fin de que cada uno pueda repetir sin que el té sea demasiado infusionado.
Málaga: Las teterías, establecimientos con sabor exótico
En los últimos años el centro histórico de Málaga ha vivido la proliferación de un nuevo tipo de establecimiento que, paradójicamente, están especializados en uno de los productos de consumo milenario, como es el té. Las teterías han irrumpido con fuerza y se convierten en una atractiva alternativa para todos aquellos que deciden aparcar el café de la tarde y cambiarlo por alguna de las numerosas infusiones que ofrecen estos locales en sus cartas.
Y es que las variedades de té, tanto por su clase como por su forma de preparación, resultan casi infinitas. Los hay incluso con propiedades variadas -desde los afrodisíacos hasta los que permiten tratar un catarro- y se pueden tomar según el gusto -con leche o solos-. Además, en estos establecimientos se cuida sobremanera la presentación de sus productos. Las tazas o vasos y las teteras en las que se sirven son casi tan atractivas como el sabor de las infusiones.
Acercarse a una tetería es, en realidad, visitar otro tiempo y otra cultura. El exotismo rodea este tipo de locales. Así, calle San Agustín se convierte en un marco incomparable en el que es posible encontrar varios establecimientos de este tipo. Su decoración mezcla los elementos árabes y orientales, recordando el aspecto que pudo tener Málaga durante la Edad Media. Del mismo modo, es posible incluso prescindir de las sillas y mesas tradicionales para degustar el té sentado en el suelo alfombrado sobre cojines. Todo, bajo la tenue iluminación que conceden las velas.
Otras zonas en las que se pueden encontrar este tipo de locales son la plaza del Teatro Cervantes -Doce Lunas- o en calle Especerías -Baraka-. Además, las infusiones son sólo una parte de su oferta. La carta de batidos y zumos de frutas de temporada resulta amplia e igualmente apetecible, así como la repostería que ofrecen, elaborada en los propios locales. Incluso, resulta posible fumar una cachimba con distintos tabacos aromáticos de diversos sabores.
¿A qué teterías podemos ir?
Baraka
Dirección: Horno, 10
Horno, 10 (zona Centro) · Tel. 952 122 310
Esta céntrica tetería con cuidada decoración al estilo mozárabe nos ofrece exquisitos preparados de esta exótica planta. En el local de al lado tienen una librería por si nos apetece comprar lo último en el mundo de la lectura.
Tetería Alcazaba
Dirección: San Agustín, 21
El Harem
Tetería
Ándres Pérez, 3 (zona Centro)
Tel: 952 22 40 49 / Móvil: 679 78 12 99
Esta céntrica tetería presenta una variada carta de tés, zumos y batidos exóticos. Con una cuidada decoración, en este local de 2 plantas podemos pasar un agradable rato con nuestra pareja o nuestros amigos.
En esta tetería cada martes a las 20:30 h hay un cuentacuentos que hará la noche mucho más amena con sus historias.
|