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Visita a la Universidad de Salamanca
La ciudad de Salamanca.
Cuando hablamos de Salamanca no podemos hacer otra cosa que evocar sus glorias pasadas, aquellas que le dieron fama y prestigio, y que todavía hoy en nuestros días laten con fuerza en el corazón de oriundos y visitantes.
Conquistada por los árabes, perdida y recuperada en varias ocasiones por los cristianos, repoblada por personas de diversas razas y culturas, es una ciudad que ha respirado desde los primeros años de su existencia esa profunda y envidiable interculturalidad que todavía hoy conserva.
Pero no será hasta el siglo XIII, en 1218, cuando la ciudad de Salamanca se embarque en el viaje más importante de su existencia, ese que le llevaría a convertirse en faro y antorcha luminosa de España, Europa y buena parte de América. Fue en ese año, hace casi ocho siglos, cuando Alfonso IX de León fundó el Estudio General, la vieja Universidad del Tormes. Desde sus albores, la Universidad recibió pronto la ayuda de importantes mecenas y privilegios de monarcas como Fernando III o su hijo el rey Alfonso X, quien protegió y ayudó a la Universidad y la cultura, y que no en vano ha pasado a la Historia con el sobrenombre del “Sabio”.
Muchas han sido las personalidades históricas vinculadas de una manera u otra a la Universidad de Salamanca, tales como Fray Luis de León, Nebrija, Francisco de Vitoria, Cervantes, San Juan de la Cruz, Miguel de Unamuno...
La Universidad de Salamanca.
Fundada en 1218 fue la primera de España y una de las primeras de Occidente. En 1254, el papa Alejandro IV la confirmó y la llamó “una de las cuatro lumbreras del mundo”, título del que pudo presumir, en mayor medida, durante los siglos XVI-XVIII, cuando se convirtió en el faro luminoso de Europa, la primera universidad española, y en el alma mater de las incipientes universidades de la América española.
Visita a la Universidad:
1. Ante la fachada de las Escuelas Mayores.
Este es uno de los monumentos más representativos del plateresco español. la fachada es la expresión más bella de este estilo. Predominan los temas florales y en las esculturas domina la nota italianizante.
El centro se encuentra decorado con un medallón que copia una moneda con los bustos de los Reyes Católicos, donde podemos leer una inscripción, en griego, que dice así: “Los Reyes a la Universidad y ésta a los Reyes”. Este medallón es muy importante en la historia de la Universidad de Salamanca, puesto que demuestra la igualdad política entre Fernando e Isabel (simbolizada por el cetro cogido por ambos) y la buena relación que mantuvieron con el Estudio salmantino, a quien protegieron y privilegiaron mucho.
En el siguiente cuerpo, hacia arriba, se encuentra el escudo imperial de Carlos I, y a los lados el águila bicéfala imperial (símbolo de la monarquía de los Austrias) que le venía a Carlos por herencia paterna, y el águila de San Juan (símbolo de los Reyes Católicos) que le venía por herencia materna.
En el tercer piso encontramos otros elementos, tales como niños, mujeres, dragones. Por último, el cuarto cuerpo representa a un papa (posiblemente Martín V) exhortando a cardenales, clérigos y doctores.
También es importante la rana, que hay que encontrar, puesto que según cuenta una leyenda centenaria, aquel estudiante que vea a la rana en la fachada de las Escuelas Mayores al principio del curso académico, aprobará éste con altos honores.
2. En el interior.
Dentro del edificio destaca la capilla, muy importante, puesto que allí (todavía hoy) tiene lugar la misa de inauguración y clausura del curso académico, un acto solemne y muy hermoso donde autoridades y doctores que forman parte del claustro se visten con los trajes académicos y participan de la Eucaristía. También destaca en la capilla el cuadro central del retablo, donde se encuentra el juramento hecho por el claustro de profesores de la defensa del misterio de la Inmaculada Concepción, cuestión de obligado cumplimiento por parte de todos lo graduados por Salamanca durante el Antiguo Régimen.
La escalera de la Universidad es otra de las joyas artísticas que celosamente custodia la Universidad. Cuenta con varios tramos representando decoraciones de “picante” primor medieval, la felicidad de la vida conyugal y escenas de juegos, torneos y toros. Su fecha es en torno a 1512.
La biblioteca aparece cercada por una bellísima verja de hierro del siglo XVI. La biblioteca antigua se hundió en 1664 y fue rehecha en 1749. Las estanterías son barrocas llenas de libros raros y extraños, muy importantes, de todas las facultades y materias, y un armario también barroco donde se guardan los manuscritos.
También es importante visitar las antiguas aulas donde se impartían las antiguas materias, y los grandes catedráticos contribuían a aumentar el ya de por sí gran prestigio de la Universidad de Salamanca. Entre aquellas inmortales aulas merece la pena visitar especialmente la de Fray Luis de León, antigua aula de Teología, donde todavía hoy se conservan los antiguos bancos de madera donde descansaban los estudiantes, la tribuna corrida para los graduados y la cátedra con el pupitre destinado al lector.
Por último, no hay que dejar de visitar el Paraninfo, donde se muestran unos tapices barrocos y un cuadro de Carlos IV pintado por Goya. Es aquí en el Paraninfo donde se realizan los actos solemnes de la Universidad, tales como la apertura y clausura del curso académico, el nombramiento de doctores honoris causa, y la recepción de autoridades nacionales e internacionales.
3. Ante la fachada de las Escuelas Menores:
Como complemento de la Universidad, se crearon las Escuelas Menores, terminado el edificio en 1533. En el edificio de las Escuelas Mayores se estudiaban las cuatro facultades mayores: Teología, Derecho Civil, Derecho Canónico y Medicina; mientras que en las Escuelas Menores se impartían los estudios de Arte, considerados como “menores” y necesarios para cursar los mayores.
El edificio de las Escuelas Menores es un monumento típico salmantino, con una fachada de estilo plateresco y un hermoso patio. También hay que destacar el escudo imperial de Carlos V en la fachada y el escudo de la Universidad en el interior, labrado en el siglo XVI, el siglo de mayor esplendor de la Universidad, en el que se recoge el lema del viejo Estudio: Omnium Scientiarum Princeps Salmantica Docet (De todas las ciencias la primera Salamanca enseña).
En el interior, en una de las aulas, aparece un techo pintado por Fernando Gallego que representa el zodiaco y un retablo de Terradillos.
Para terminar:
Es importante motivar a los alumnos sobre la importancia de la Universidad y la singularidad del edificio que van a visitar.
Tenemos que hacer entender a los visitantes que están dentro del (posiblemente) edificio más importante de Salamanca, puesto que Salamanca le debe mucho a la Universidad.
También es conveniente no abrumar con muchos datos a los alumnos, sino más bien con aquellos más importantes y sobre todo más interesantes.
En la medida de lo posible acompañaremos las explicaciones con anécdotas divertidas (por ejemplo la rana, la explicación de los vítores y las fiestas de graduación o la picaresca estudiantil).
Por último, debemos hacer que los estudiantes se diviertan con esta actividad tan interesante e imprescindible cuando visitamos Salamanca.
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