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Segovia
Cómo llegar.
Para ir a Segovia desde Alcalá de Henares,
el viaje lo realizamos en tren y se tardan algo menos de tres horas.
En tren:
Cogeremos el Cercanías
que sale directo desde Alcalá hasta Segovia. Este billete
lo compramos en la estación de Tren de Alcalá de Henares.
El tiempo que tarda el tren en llegar a Segovia es de unas 3 horas
aproximádamente.
Consejos para el viaje:
- Llevar información o revistas para
leer en los medios de transporte que vamos a utilizar.
- Llevar calzado cómodo y gorra si
estamos en verano.
- Llevar ropa de abrigo (bufanda, gorro,
guantes...) en invierno.
- Llevar manga larga y una chaqueta (por
si acaso hace frío) en primavera y en otoño
- Llevar mochila con bocadillo y bebida.
- Llevar una cámara de fotos ya que
hay muchas cosas bonitas para fotografiar.
- Cuando lleguemos a Segovia dirigirnos a
la Oficina de Turismo (que está al lado del acueducto)
para que nos den planos y nos expliquen el recorrido interesante
que podemos hacer.
Sitios para alojarse:
Dónde comer:
Segovia
es la provincia por excelencia del asado. El cochinillo y el lechazo
compiten por el estrellato en los hornos de sus restaurantes. El
cochinillo es sin duda el rey de los asados dentro de la cocina
segoviana, pero no es el único: el cordero lechal tiene prestigio
en esta provincia, como en el resto de Castilla.
No hay que olvidar otros platos como la sopa castellana, judiones
de la Granja, truchas de Valsaín, diversos guisos de caza
(perdices, codornices) o la caldereta de cordero, ni tampoco los
chorizos, morcillas y demás embutidos, que en la provincia
tienen centros representativos, como Cantimpalos y La Matilla.
Pero en Segovia no todo es carne, los quesos
típicos segovianos están fabricados con leche de oveja,
de unas ovejas que dan muy poca cantidad pero de una calidad insuperable.
En cuanto a los postres, el ponche segoviano destaca principalmente,
aunque no faltan los tradicionales roscos, florones, bollos...
Para acompañar a una comida de la
región nada mejor que los vinos de Denominación de
Origen Rueda, de la que forman parte algunos municipios de Segovia.
La D.O. Ribera del Duero es el vino tinto por excelencia de la región
y en esta provincia se producen algunos excelentes.
Mesón de los Gascones
La buena cocina
Avda Padre Claret, 14
Teléfono :921.42.10.95
Precio: 15-24€
Mesón del Peregrino
Acogedor y cómodo como en casa
Ctra Riaza, 25
Teléfono :921.44.10.88
Precio: 15-24€
Mesón de Cándido
Pl. Azoguejo, 5
Teléfono: 921 425 911
Precio: 30€
Monumentos:
Oficina
de Tursimo Segovia
Plaza Mayor 10,
Tel. 921 460 334
Una vez que llego
a la Estación de Renfe de Segovia me dirijo hacia el centro,
donde vemos el Acueducto, después me voy hacia la Catedral,
recorriendo las calles del centro de Segovia. Una vez terminada
nuestra visita a la Catedral me dirijo hacia el Alcázar.
Una vez terminada la visita comemos en la el parque del Alcázar
y despues recorremos el centro y aprovechamos para ver las murallas
para dirigirnos a la Estación de Renfe y regresar a Alcalá
de Henares
El Acueducto
El Acueducto de Segovia es uno de los monumentos
más significativos y mejor conservados que nos dejaron los
romanos. La falta de inscripción, situada en el ático
del acueducto, hace que no se pueda saber con certeza la época
exacta en que fue construido. Se cree que está entre la segunda
mitad del siglo I y principios del II, en tiempo de los emperadores
Vespasiano o Nerva.
El
acueducto de Segovia conduce las aguas del manantial de la Fuenfría
situado en la sierra cercana a 17 kilómetros de la ciudad,
en un paraje denominado La Acebeda. Recorre más 15 kilómetros
antes de llegar a la ciudad. El agua se recoge en una cisterna conocida
como El Caserón, para ser conducida por un canal de sillares
hasta una segunda torre (llamada Casa de Aguas), donde se decanta
y desarena. Después recorre 728 metros hasta lo alto del
Postigo (el espolón rocoso sobre el que se asentaba la ciudad
en torno al Alcázar). Antes, en la plaza de Díaz Sanz,
hace un brusco giro y se dirige hacia la plaza del Azoguejo, donde
el monumento presenta todo su esplendor. En la parte más
profunda mide 28,5 metros (con cerca de 6 metros de cimientos) y
tiene dos órdenes de arcos que se sostienen con pilares.
En total tiene 167 arcos. Desde su llegada a la ciudad hasta la
plaza de Díaz Sanz hay 75 arcos sencillos y a continuación
44 arcadas de orden doble (esto es, 88 arcos), siguiendo después
otros cuatro arcos sencillos. En el primer sector del acueducto
aparecen 36 arcos apuntados, reconstruidos en el siglo XV para restaurar
la parte destruida por los musulmanes el año 1072. En el
piso superior, los arcos tienen una luz de 5,10 metros, con los
pilares de menor altura y grosor que los del piso inferior. El remate
es un ático por donde discurre el canal conductor de agua
(con una sección en forma de U de 180 x 150 cm), adaptándose
el piso inferior a los desniveles del terreno. En el piso inferior,
los arcos tienen una luz que oscila alrededor de los 4,50 metros
y los pilares disminuyen su grosor de manera escalonada, de arriba
abajo: en la coronación tiene una sección de 1,80
x 2,50 metros, mientras que en la base llegan a alcanzar 2,40 x
3 metros.
El Acueducto está construido con sillares
de granito colocados sin argamasa entre ellos. Sobre los tres arcos
de mayor altura había en la época romana una cartela
con letras de bronce donde constaba la fecha y el constructor. También
en lo alto pueden verse dos nichos, uno a cada lado del acueducto.
Se sabe que en uno de ellos estuvo la imagen de Hércules
Egipcio, que según la leyenda, fue el fundador de la ciudad.
Ahora pueden verse en esos dos nichos la imagen de la Virgen de
la Fuencisla (patrona de la ciudad) y San Esteban.
En tiempos de los Reyes Católicos se
realizó la primera gran obra de reconstrucción del
acueducto. Se encargó de las obras el prior del monasterio
cercano de los Jerónimos del Parral, llamado don Pedro Mesa.
Se reedificaron 36 arcos, con mucho respeto hacia la obra original.
Más tarde, en el siglo XVI, fue cuando se pusieron en los
nichos centrales las estatuas antes mencionadas de la Fuencisla
y San Esteban.
El acueducto es monumento más importante
de la ciudad. Se ha mantenido en activo a través de los siglos
y quizás por eso haya llegado al tiempo presente en perfecto
estado. Hasta casi nuestros días proveía de agua a
la ciudad de Segovia, y más concretamente a su Alcázar.
En los últimos años ha sufrido un patente deterioro
debido a la contaminación (calefacciones y tráfico
rodado, que hasta hace poco pasaba entre los arcos) y a los propios
procesos de erosión del granito. Las vibraciones originados
por el tráfico, contra lo que se pudiera pensar, no le afectan
debido a su gran masa e inercia. Para garantizar su supervivencia,
se ha procedido a un minucioso proceso de restauración que
ha durado casi 8 años.
La leyenda del Acueducto de Segovia
Según una leyenda, fue la pereza y
no los romanos los constructores del acueducto. Una muchacha que
trabajaba como aguadora, harta de arrastrar el cántaro por
las empinadas calles de la ciudad, llegó a un pacto con el
diablo: el diablo se quedaría con el alma de la mujer si,
antes de que cantara el gallo, el agua llegaba hasta la puerta de
su casa. Cuando cayó la noche, una gran tormenta se cernió
sobre la ciudad. Sólo la muchacha sabía que no era
una simple tormenta, sino el mismo diablo cumpliendo lo que ella
le había pedido. Sin embargo, se arrepintió y rezó
hasta la extenuación para evitar el cumplimiento del pacto.
De pronto, el gallo cantó y el Maligno se dio cuenta de que,
por una sola piedra sin colocar, había perdido el alma.
La muchacha confesó su culpa ante los
segovianos que, tras rociar con agua bendita los arcos para eliminar
el rastro de azufre, aceptaron felices el nuevo perfil de la ciudad.
Convencidos de que había sido un milagro que la muchacha
escapara de las garras del diablo, se ordenó colocar una
imagen de la virgen y de San Esteban en las hornacinas del acueducto.
El Alcázar
Plaza de la Reina Victoria Eugenia -
Paseo de Juan II
Tel. 921 460 759
Web del Alcázar de Segovia: http://www.alcazardesegovia.com/IndicePrincipal.htm
La
situación del Alcázar de Segovia, sobre una roca labrada
por los ríos Eresma y Clamores, indica el origen militar
de esta fortaleza durante siglos.
El testimonio más antiguo de la existencia
del Alcázar de Segovia es un documento de principios del
siglo XII, fechado en 1122, poco después de la reconquista
de la ciudad por Alfonso VI, que menciona la fortaleza como un castro
sobre el Eresma.
La reforma se hizo cuando se iniciaba la
transición del románico al gótico, con una
sobriedad elegante. Alfonso X El Sabio demostró hacia Segovia
una gran predilección e hizo del Alcázar una de sus
residencias favoritas, hasta los últimos años de su
vida, en los que celebró Cortes en esta ciudad que le había
permanecido fiel.
Enrique IV, amante de Segovia, continuó
embelleciéndolo e hizo que el Alcázar fortaleza clave
para el dominio de Castilla y de él salió Isabel la
Católica para ser proclamada reina en la Plaza Mayor. También
tuvo importancia este castillo en las luchas civiles de todas las
épocas sucesivas, desde el reinado de Juana la Loca y la
Guerra de las comunidades hasta la Guerra de Sucesión en
el siglo XVIII y las guerras Carlista en el XIX.
Los reyes de la Casa de Austria lo visitaron
frecuentemente y Felipe II celebró en él la boda con
su cuarta esposa, Ana de Austria. Este rey realizó importantes
obras en el Alcázar, como el patio herreriano o cubrir las
techumbres con agudos chapiteles de pizarra al estilo de los castillos
centroeuropeos.
La Catedral
Plaza Mayor, s/n
La
Catedral de Segovia es una de las construcciones góticas
más tardías de España. La llamada “Dama
de las Catedrales” fue construida entre 1525 y 1577.
Destaca su elevada y airosa torre y su magnífico interior,
un verdadero prodigio de luz , de armonía y esbeltez. Formado
por tres naves, crucero y cabecera con girola, rodeada de capillas
radiales todo cubierto con bóvedas de crucería.
El Altar Mayor esta rodeado por siete capillas absidales de la girola
donde lucen buenos retablos, pinturas, esculturas y sepulcros de
varias épocas, estilos y autores.
El Coro fue construido a finales del s.XV,
de estilo gótico flamígero. En el centro del Coro
puede admirarse el espléndido facistol “plateresco”.
A ambos lado del coro se elevan las dos cajas de estilo churrigueresco,
que encierran los dos órganos magníficos, que posee
esta Catedral.
El Claustro gótico procede también de la antigua Catedral.
Fue construido a finales del s.XV. Dentro del Claustro de la Catedral
son varias las estancias que comprenden actualmente el rico e importante
Museo Capitular. En él se pueden admirar numerosas obras
de arte, pinturas, esculturas, tapices, orfebrería y ornamentos.
Cuatro son las puertas que nos dan acceso a la Catedral. La más
importante es la Puerta de San Frutos, de estilo herreriano y cobijada
bajo un arco de piedra clara. Encima de ella la estatua de San Frutos.
Permite el acceso al monumento desde la Plaza Mayor. Las otras tres
puertas son la Puerta del Perdón, Puerta de San Geroteo y
Puerta de entrada al Claustro.
Las Murallas
El
cerco de murallas que rodea la ciudad, con un perímetro de
más de 3.000 metros, nace y muere en el Alcázar.
Su fábrica es de mampostería
caliza, cimentada, en parte sobre grandes sillares de granito. Para
su construcción se emplearon también lápidas
de la antigua necrópolis romana. Tenía cinco puertas:
Santiago, San Cebrián, San Juan, San Martín y San
Andrés. De ellas permanecen las de Santiago y la de San Cebrián
en el lado norte, y San Andrés en el lado sur. Además
tenía varios portillos: del Alcázar, de la Fuente
Cercada, Picado o de San Matías, de San Juan, del Consuelo,
de la Luna, del Sol y del Obispo. Actualmente sólo se conservan
el del Consuelo y el de San Juan, y se han reconstruido los de El
Sol y La Luna.
Qué comprar:
Hay
productos en el mercado nacional que, con su denominación
entre los que podemos encontrar la madera de Valsaín, el
vidrio de La Granja, el cordero de Sepúlveda, el cochinillo
de Segovia, el chorizo de Cantimpalos, el agua Bezoya, el anís
Castellana o el whisky DyC.
En cuanto a productos agrícolas que
han conseguido reconocimiento destacan los garbanzos de Valseca,
los judiones de La Granja, los ajos de Vallelado, las endibias de
Sanchonuño, las zanahorias de Mozoncillo, las patatas de
Riofrío de Riaza,... aunque tampoco podemos olvidar los chorizos,
salchichones, salchichas, morcillas, lomos, conservas en aceite
y jamones. Por último, nada mejor que acompañar a
tan excelentes alimentos con los vinos blancos que se obtienen en
la zona de la provincia acogidos a la denominación de origen
Rueda.
La artesanía segoviana cuenta con una
larga tradición derivada de la intensa actividad de los artesanos
que se han dedicado a fabricar objetos útiles con esmero
y belleza. Las tiendas de artesanía (cuero, textiles, alfarería,
encuadernación, etc.) y de antigüedades también
abren sus puertas las calles de Segovia para todos aquellos que
buscan lo auténtico y lo anecdótico. Existe una amplia
gama de productos de decoración y uso de la que forman parte
los bordados con el clásico “punto segoviano”,
los trajes típicos tanto de mujer como de hombre, las dulzainas,
los sombreros y capazos realizados con paja de centeno, los cestos
de mimbre, los estaños de Pedraza y otros muchos objetos
elaborados por cereros, alfareros, ceramistas, guarnicioneros, carpinteros,
canteros, tejedores o vidrieros.
El Arcón
Lo más original en regalos y artesanía
San Francisco, 4
Teléfono :921.43.05.78
El Rincón del Abuelo
Artículos de recuerdos 1
C/ Cervantes, 32
Teléfono :921.46.16.34
El Rincón de Enrique IV
Para un recuerdo especial, ve al Rincón
Rda. Don Juan II, 20
Teléfono :921.46.07.49
Fiestas de Segovia:
La
Semana Santa en Segovia se caracteriza por su sobriedad,
silencio y solemnidad de sus procesiones. La
procesión del Domingo de Ramos inicia el programa de la Semana
Santa de Segovia, que continúa en los días siguientes
con vía crucis y procesiones por los distintos barrios de
la ciudad, hasta que el Viernes Santo, en la llamada Procesión
de los Pasos, todas las imágenes y todos sus cofrades desfilan
por la noche con velas, faroles y una música sobrecogedora.
Ferias
y Fiestas de San Juan y San Pedro: Son las fiestas más
señaladas de la ciudad y se vienen celebrando desde el siglo
XV, en torno a la que fue importante feria de ganados. Hay atracciones
y numerosas actividades culturales, musicales, deportivas, con hogueras
y desfiles de gigantes y cabezudos y corridas de toros.
San Lorenzo:
Es la fiesta de uno de los barrios más populares de la ciudad.
En torno al 10 de agosto, festividad del santo, se programan actividades
muy diversas destacando los encierros y las corridas de toros.
Voto de San Roque Se
renueva cada 16 de agosto festividad del santo, en la parroquia
de San Millán. El Ayuntamiento cumple con él la promesa
hecha con motivo de la peste de 1599.
El 25 de octubre, en plena otoñada,
Segovia celebra a su patrón, San Frutos:
a las doce de la noche del día 24, se teatraliza ante la
puerta de la catedral el “pase de la página”
del libro; sigue después la degustación masiva de
las sopas de ajo que preparan los cocineros bajo los soportales
del Ayuntamiento. Al día siguiente, tras la misa, en la catedral,
se canta el célebre villancico: “Al siervo bueno y
fiel/ que rogando sin cesar/ consigue bienes eternos/ de la infinita
bondad.”. Tras el villancico se lee el romance del santo milagrero
en la plaza Mayor
Anualmente se celebran dos grandes ferias
de artesanía: Feria Nacional
de Artesanía de Segovia,
se celebra coincidiendo con Semana Santa y La
Feria Nacional de Cerámica y alfarería de
Segovia a primeros de noviembre.
Otras
Ferias y Fiestas en Segovia
Cómo volver
Desde la estación
de tren de Segovia tomaremos un tren de cercanías directo
a Alcalá de Henares, sin necesidad de hacer trasbordos.
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