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TOLEDO

Cómo llegar

Para ir a Toledo desde Alcalá de Henares, lo podemos hacer en tren o en autobus:

En tren:

Cogeremos el Cercanías desde Alcalá hasta Atocha. Una vez que lleguemos a Atocha nos dirigiremos hasta las vías de alta velocidad AVANT que va a Toledo desde Atocha. Este billete lo podemos comprar en la estación de Tren de Alcalá de Henares, en la ventanilla de Grandes Líneas. En el billete especifica el nº de Ave y la Vía desde donde sale hacia Atocha. La duración del viaje es de 60 minutos aproximádamente desde Alcalá de Henares



En Autobus:

Los autobuses que van a Toledo tienen la salida desde la Estación Sur de Méndez Álvaro (Metro L6: Méndez Álvaro). Cogeremos el Cercanías desde Alcalá hasta Atocha. Una vez que lleguemos a Atocha (C-2) y nos cambiaremos de vía para ir hasta Méndez Álvaro (C-5).
Cuando lleguemos a Méndez Alvaro veremos indicaciones para llegar a la Estación Sur Méndez Alvaro. Nos dirigiremos a las ventanillas de Continental Auto para comprar el billete a Toledo y nos dirigiremos al andén desde donde salen los autobuses a Toledo. El tiempo del trayecto desde Alcalá de Henares es de 1hora y 30 minutos aproximádamente

Consejos para el viaje:

  • Llevar información o revistas para leer en los medios de transporte que vamos a utilizar.
  • Llevar calzado cómodo y gorra si estamos en verano.
  • Llevar mochila con bocadillo y bebida.
  • Llevar una cámara de fotos ya que hay muchas cosas bonitas para fotografiar.
  • Cuando lleguemos a Toledo dirigirnos a la Oficina de Turismo para que nos den planos y nos expliquen el recorrido interesante que podemos hacer.

Sitios para alojarse

• Hotel Alfonso VI ****
C/ General Moscardó 2
45001 Toledo
Tel.: (925) 22 26 00
http://www.hotelalfonsovi.com/

• Hotel Mayoral ***
Av. Castilla La Mancha 3
Tel. 625 21 60 00
45003 Toledo
http://www.hotelesmayoral.com/

• Hostal Alfonso XII **
C/ Alfonso XII, 18
45002 Toledo
Tel.: 925 25 25 09
http://www.hostal-alfonso12.com/

• Hostal Toledo **
Avda. de Castilla La Mancha, 30
45002 Toledo
Tel.: 925 25 41 67
http://www.hostaltoledo.com/home.htm

 

 

Dónde comer:

En Toledo, es típico preparar la comida en los llamados fogones. Podemos degustar una cocina sencilla, rural y que cuenta con evidentes influencias mediterráneas y árabes. Como primer plato son típicas las sopas y los galianos o gazpachos. Los gazpachos se hacen a base de carne de caza y se sirven con una especie de torta troceada. Son muy famosas también las Migas: pan, aceite, tocino y ajo.
Un plato tradicional desde hace tiempo son las Gachas: harina y trozos de magro de cerdo o simplemente patatas fritas.


Son típicas las carnes de caza como el conejo, el venado, las codornices , o las perdices. La perdiz estofada, cocinada a fuego lento, aderezada con vino blanco, vinagre, cebolla, ajo y laurel y servida con patatas al vapor. El cochifrito es un plato a base de cordero con tomate, huevo, azafrán y vino blanco.

Como postre y como comida más típica de Toledo hay que señalar el Mazapán de origen árabe y que popularmente se denomina “manjar de reyes”.

• Abaceria-Restaurante
Con. Pontezuelas 8
45004 Toledo
Tel : (925) 250 000

• Los Cuatros tiempos
Sixto Ramón Parro,5
Tel.: (925) 233 782

• Taberna El Antojo
Plaza de San Juan de los Reyes, 11
Tel.: (925) 210 699


Monumentos

Oficina de Turismo de Toledo
Plaza del Consistorio, 1
Tel. 925 254 030

Podemos dar un paseo por Toledo y comenzamos bajando del Alcázar donde se encuentra la célebre Plaza de Zocodover, punto de encuentro del viajero, antiguo mercado árabe y centro de la vida toledana en la actualidad. Desde esta plaza se llega al Museo de Santa Cruz, y de esta plaza parten los caminos hacia el casco histórico (por la calle Comercio, haciendo honor a su nombre), y también la bajada a la zona de La Vega. Otro lugar interés para el viajero son las ruinas del Circo Romano que se encuentran bajando justo de la Puerta Bisagra y casi adentrado en el barrio de la Reconquista.

Interesante lugar de reunión resulta el Parador de Toledo, enclavado en la parte alta del valle del río y desde el cual podemos divisar una bella panorámica de la ciudad (idóneo para los amantes de la fotografía).
En la misma cuesta de subida hacia el valle nos encontramos a la derecha, la Ermita de la Virgen del Valle. Esta ermita fue reedificada en 1626.
Subiendo por los riscos, se llega a la peña del Moro, que está sobre la ermita. La cúspide son unas soberbias rocas de granito que forman oquedades y adoptan figuras caprichosas. Una de las rocas se destaca con una extraña forma que es la Peña del Moro.

Según cuenta la leyenda, un día, poco tiempo después de conquistada Toledo , un príncipe árabe, Abu-Walid, aparece por estas peñas con su ejército para reconquistar Toledo, y promete no abandonar nunca, sea cual sea su suerte, la ciudad amada.
Una noche, el Cid Campeador y un puñado de cristianos, dan un golpe de mano en el campamento árabe ; Abu-Walid perece y sus generales piden al Cid, antes de retirarse, que les permita labrar allí un sepulcro y dejar el cuerpo del infortunado Abu-Walid contemplando eternamente la ciudad. Ese sepulcro aún existe, y muy pocas personas lo descubren. Está cavado en una gran piedra asentada sobre otra plana, y se aprecia perfectamente la forma de antropoide y el rebaje de la piedra para la tapa. Ese extraño sepulcro allá en lo alto y las formas caprichosas de la roca, han creado una de las tradiciones más bellas de Toledo.
Desde este punto divisamos además de los monumentos más sobresalientes de Toledo, hacia la derecha La Academia de Infantería y justo a su lado el Castillo de San Servando. Sería un pecado marcharse de Toledo sin estar en este punto de la ciudad y si el horario del viajero lo permite visitarlo por la noche en fines de semana aprovechando la iluminación de los monumentos como La Catedral, Alcázar, etc.

Si continuamos bajando la cuesta del valle (no perder de vista Los Cigarrales que se encuentran en el camino) llegamos hasta el puente de San Martín, y cerca de allí el Baño de la Cava. Recomendable también es visitar la ermita de La Virgen de la Bastida, que se accede a ella saliendo por la carretera hacia la Puebla de Montalbán y subir un kilómetro de monte. De la misma manera si partimos por el otro lado del valle llegamos justamente al Puente de Alcántara punto desde el cual nos podemos comunicar con La Plaza de Zocodover (eso sí preparándonos para subir cuestas), y si tenemos la fortuna de hacerlo en martes podremos visitar el mercadillo tradicional que se instala justo en la subida del puente a Zocodover.

- La Catedral
Arco Palacio s/n
TEl. 925 22 22 41

A la Catedral de Toledo ha llegado sin duda el viajero casi sin proponérselo; su acorazada torre ha aparecido ya mil veces ante los ojos del viajero, como un reclamo, desde cualquier esquina. Y ahora cuando al fin hemos llegado a sus plantas, merece la pena que nos detengamos a contemplarla.
A lo largo de ciento sesenta años trabajaron en su construcción los mejores arquitectos, alarifes y maestros de geometría de España y Europa.
Pocas iglesias del mundo pueden mostrar una gama más completa y pura de vidrieras; todos los colores, del rojo más profundo, al azul más lejano, todos los dibujos, todas las formas. Hay un jardín flotante, un museo transparente y volador, en los aires de la Catedral de Toledo. Por un momento creería el sorprendido viajero hallarse entre los muros de una de esas mezquitas de cristal y loza que pueblan las colinas de Estambul.

- Puerta de Bisagra
Puerta de Bisagra, S/N

Se levantó en los últimos años del reinado de Carlos V, para sustituir a la antigua Puerta de
Bisagra, que se había quedado insuficiente. El conjunto está compuesto por dos cuerpos independientes, unidos por muros laterales que determinan un amplio patio central. La fachada externa con que tropezamos primero al entrar está protegida por dos torreones circulares y en cada una de las cuales figura un rey godo, como parte del escudo de Toledo. El centro de la fachada está ocupado por un gigantesco escudo imperial con el águila bicéfala. Por encima del escudo, sobre un frontón triangular, está la estatua del ángel tutelar de la ciudad. Un mal día, la peste aciaga quiso entrar en la ciudad, pero el ángel la detuvo con su espada. "Tengo permiso de Dios para matar a siete", dijo la peste y el ángel la dejó entrar. En aquella peste murieron siete mil toledanos. Cuando la peste ya se iba, el ángel entristecido, le reprochó: "Me dijiste que sólo ibas a matar a siete y has matado a siete mil"."Yo sólo maté a siete, comentó la peste, a los otro los mató el pánico".
Dentro del patio, fijémonos en la hornacina con la estatua del primer obispo de Toledo, San Eugenio. Por encima de la estatua, hay una lápida con los versos que mandó esculpir Wamba en las puertas de la ciudad. Y por debajo, otra lápida, en latín diciendo que fue Felipe II quién mandó retirar las inscripciones árabes colocadas en las puertas y que "habían venido mostrando hasta el presente la impiedad de aquella raza", mandando restablecer las anteriores inscripciones godas dedicadas a los santos patronos.
En el centro del patio, la estatua de Carlos V. La siguiente fachada, está flanqueada por dos torres acabadas en capiteles piramidales y un escudo policromado entre ellas. Tras cruzar ante las puertas que dan a los aposentos superiores y a los sótanos, se sale por fin a la fachada interior, adornada con un nuevo escudo de armas imperiales y una inscripción debajo que traducida, dice: "En el año de 1550, anuncian la durable tranquilidad del Estado los serenísimos Juana, Carlos, Felipe y Carlos, madre, hijo, nieto y biznieto".

- Mezquita del Cristo de La Luz
C/ Cristo de la Luz, S/N

Ya existía un templo aquí en tiempos visigodos, convertido luego en mezquita durante la ocupación árabe y finalmente, en ermita cristiana. Las leyendas del Cristo de la Luz se entretejen con la historia del edificio. Cuando aún era iglesia visigótica, un judío pérfido y malo untó de veneno el pie del Cristo. Cuando los cristianos se acercaban a besarlo , el Cristo retiraba sus divinas plantas. Enfurecidos los judíos por su fracaso robaron de noche al Cristo, le clavaron una pica en el costado y lo sepultaron en un estercolero. Pero el rastro de sangre milagrosa que el Cristo fue dejando y los resplandores que surgían del basurero denunciaron a los culpables que fueron descuartizados.
Al invadir los árabes Toledo, los cristianos escondieron la imagen en un hueco del muro con una vela encendida y lo tapiaron. Pasan los siglos y Alfonso VI reconquista Toledo . Al entrar el cortejo triunfal a Toledo y cruzar por delante de la mezquita, el caballo de Alfonso VI se pone de repente de rodillas; manda el rey investigar y, en el muro hueco, aparece la imagen del Cristo ahumado por la vela que todavía seguía milagrosamente encendida, después de casi cuatro siglos.
Allí se dijo por primera vez misa y dejó Alfonso VI su escudo como recuerdo (hoy en Santa Cruz). El lugar en que el caballo de Alfonso VI cayó de rodillas aparece aún hoy día señalado mediante una piedra blanca que sobresale de las demás.
La mezquita consta de una serie de bóvedas de crucería sostenidas por arcos de herradura que se apoyan a su vez sobre columnas de mármol rematadas por capiteles visigodos.

- Puerta del Sol
Calle Carretas, s/n

Su origen, si atendemos a su construcción, hay que fijarlo en el siglo XII , tal vez en el reinado de doña Urraca o de Alfonso VII. En cualquier caso, es una de las más bellas obras mudéjares de la ciudad, cuya estampa define bien el espíritu de ésta. El conjunto lo componen dos torreones, cuadrado el de dentro, semicircular y con matacanes el de fuera, unidos por un cuerpo central, algo más bajo. En este cuerpo aparecen dos bellas arquerías, de arcos de herradura entrelazados los de abajo y lobulados los de arriba. Y varios arcos de herradura y apuntados. Bajo el mayor de los arcos, en un triángulo inscrito en una circunferencia, se ve un relieve con la Virgen vistiendo la casulla a San Ildefonso.
Desde la terraza de la muralla podemos visitar el interior de la torre. No tiene nada de especial, si no es la emoción de sentirse entre aquellos muros estrechos y guerreros, observar los huecos de los matacanes por los que se arrojaba aceite hirviendo y piedras o subir a las almenas y contemplar una panorámica privilegiada.

- Ermita del Cristo de la Vega
Travesía Cristo de la Vega, s/n

También conocida como Basílica de Santa Leocadia. Cuando fue martirizada la virgen Leocadia en el siglo IV, los cristianos enterraron su cuerpo en este lugar, levantando sobre ella una ermita. El rey visigodo Sisebuto, estimulado por San Eladio obispo, levantó una basílica muy suntuosa en la que tuvieron lugar algunos de los famosos concilios de Toledo. En el año 660, estando reunidos el rey Recesvinto, el obispo San Ildefonso, la nobleza y el clero, Santa Leocadia se apareció a San Ildefonso dejándole un trozo de su manto, hecho que recogen con detalle los historiadores de la época.
El edificio sufrió repetidas ruinas y reedificaciones; en el siglo XV lo restauró Mendoza, en el XVIII se hizo de nuevo, tras la guerra de independencia hubo que volver a reedificarlo, destinándose entonces como ermita bajo la advocación del Cristo de la Vega.
Pese a la grandiosidad histórica y arqueológica de esta basílica, es mucho más conocida por una tradición popular que hizo fortuna al ponerla en romance Zorrila. Se trata de la tradición del Cristo de la Vega, originada sin duda por el crucifijo que hay en la iglesia y que mantiene extrañamente una mano desclavada. Zorrilla cuenta que el soldado Diego Martínez, antes de partir a las guerras de Flandes, promete a su novia Inés de Vargas que al regreso se casará con ella ante la imagen del Cristo de la Vega. Pasa un día y otro día, un mes y otro y el soldado vuelve convertido en el capitán don Diego, pero la idea de casarse la desecha por completo. Inés de Vargas apela entonces a la justicia para que don Diego cumpla la promesa que hizo, y pone al Cristo por testigo que presenció la promesa del capitán.

- Castillo de San Servando
C/ Cerro de San Servando s/n

Es posible que antes de él hubiera allí una fortaleza árabe. Alfonso VI, al reconquistar Toledo, restauró allí un castillo para defensa de la ciudad, encomendando la guarda a una comunidad cluniacense. Varias veces volvieron los árabes sobre Toledo tratando de reconquistarla , así que abandonaron los monjes el castillo y se encomendó su defensa al alcaide, Alvar-Yáñez Minalla y luego a la orden de los Templarios. Extinguida la orden en el siglo XIII y ya sin moros en la costa, el castillo quedó vacío y comenzó su paulatina ruina.
Un par de veces más fue restaurado, pero cuando la guerra ya no se hacía a base de espadas y saetas, el castillo quedó inservible, abandonado y empleado para encerrar bucólicos bueyes.
Actualmente está restaurado y acondicionado como colegio

Sinagoga de Santa María la Blanca
C/ Reyes Católicos, 4

Construida en el siglo XIII, guarda las características del mudéjar toledano, fue levantada como sinagoga hasta que en el siglo XV se transforma en una iglesia. Tiene la planta de salón de cinco naves paralelas con alturas progresivamente decrecientes hacia el exterior y apoyadas en arquerías de herradura sobre pilares octogonales. Todo ello de ladrillo convenientemente enfoscado y blanqueado, con capiteles de artística yesería.

 


Qué comprar

Gracias a su historia y sus variadas tradiciones y costumbres,Toledo ofrece al visitante una rica variedad de objetos y productos artesanos.

Damasquinados: El damasquinado es un arte decorativo con una tradición de origen musulmán que se ha ido transmitiendo de generación en generación a través de los maestros artesanos. La lenta y trabajosa técnica consiste en rayar el diseño en el soporte (metales como hierro, bronce, acero o cobre), introducir hilo de oro o plata en los surcos y a pequeños golpes de martillo cerrar las hendiduras. Una oxidación consigue la tonalidad negra de la base metálica.

El contraste del fondo negro con los dibujos en oro y plata compone diseños únicos en objetos tan diversos como espadas, platos, broches, joyas e incluso muebles; los estilos en los que se realizan comprenden desde el mudéjar o renacentista hasta creaciones propias de los mismos artesanos.

Espadas: El acero toledano ya era conocido desde la época romana, pero es en el siglo XVI cuando cobra toda su fama. La firmeza del filo y la flexibilidad de la hoja, así como el embellecimiento de la empuñadura con diversas técnicas de grabado o damasquinado, hicieron de las espadas de esta ciudad un arma blanca de célebre reputación. Actualmente la mayor parte de las espadas van destinada al turismo y son bellas reproducciones de memorables espadas históricas como La Tizona de El Cid, Excalibur del Rey Arturo o las espadas de Boabdil y Jaime I.

Mazapán: El origen del mazapán en Toledo se atribuye a las monjas del convento de San Clemente; cuando los árabes habían asediado la ciudad, a principios del siglo XIII, el hambre se apoderó del pueblo y las religiosas recurrieron a su despensa para intentar aliviar esta necesidad. Los únicos productos que tenían almacenados eran almendra y azúcar, y con estos alimentos elaboraron una masa que tras su cocción se obtuvo lo que denominaron "pan de maza".

Hoy en día el mazapán es un producto característico de la época de Navidad, se presenta en forma de figuritas, y su tradición y exquisito sabor lo han convertido en un dulce artesano típico.

Arte de Toledo
Artículos típicos de Toledo
C/ Tornerias, 7
Teléfono :925.22.79.45

Artesanía Alonso
Artesanía típica de Toledo
C/ Cardenal Cisneros, 8
Teléfono :925.21.42.22

Arte Toleitola
Tienda especializada en damasquinos
C/ Reyes Catolicos, 3
Teléfono :925.21.52.26

Fiestas de Toledo:

- La Semana Santa de Toledo, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, tiene un atractivo especial por el peculiar escenario de las estrechas y empinadas calles y su severidad penitencial. Todas las procesiones transcurren por la noche, mostrando la belleza y la antigüedad de algunas imágenes a la luz de cirios y hachones.

- Fiestas de la Virgen del Sagrario: la verdadera fiesta patronal es el 15 de agosto, el día de la Virgen del Sagrario. Es una fiesta de carácter local y religiosol Lo más característico de esta fiesta es la cita en el claustro de la catedral, donde se reparte el agua de sus cisternas y pozos, el Agua de la Virgen a la que una antigua tradición le otorga el carácter de milagrosa.

- En Toledo aún se mantiene viva la tradición de celebrar romerías a las ermitas en las proximidades de la ciudad. La primera de las romerías es la de la Ermita de la Virgen de la Cabeza, celebrada el último domingo de abril.


Cómo volver

Una vez completado nuestro día en Toledo, haremos el regreso a Alcalá de la misma manera que vinimos, utilizando el tren o el autobus. En tren usamos el AVANT hasta Atocha y después podemos tomar el cercanías directo a Alcalá de Henares o bien el que va a Guadalajara y para en Alcalá de Henares.

En Autobus tenemos que llegar hasta la estación Sur de Méndez Alvaro, irnos a los trenes de Cercanías C-5 y bajarnos en Atocha. Una vez en Atocha irnos al vía C-2 con destino Alcalá de Henares o Guadalajara.

Si quieres descargarte el plano de toledo pincha aquí