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Extremadura

Introducción

Extremadura es una comunidad autónoma formada por las dos provincias españolas de mayor extensión, Cáceres y Badajoz. Está situada en el oeste de España y limita al norte con Castilla y León, al este con Castilla-La Mancha, al sur con Andalucía y al oeste con Portugal. Tiene una superficie de 41.634 km2.
Su nombre hace referencia a la situación de tierras extremas y fronterizas que fueron conquistando y repoblando los castellano-leoneses a partir del siglo XI, utilizándolas sobre todo como zona de pastoreo trashumante.

Población

La población de Extremadura (año 2003) es de 1.073.904 habitantes, lo que representa menos del 3% de la población total española. Su densidad es de 26 hab/km2 y está entre las zonas más despobladas de España. La emigración a Cataluña, Madrid, País Vasco, Asturias y hacia otros países de Europa se intensificó en la década de 1970. También se produjo un éxodo desde el campo a las dos capitales provinciales y hacia los ciudades más activas económicamente. La emigración de la población joven, en edad de tener hijos, agravó la situación demográfica puesto que se redujeron los nacimientos. La situación cambió a partir de 1980, con el regreso de gran parte de los que emigraron al extranjero. Las dos capitales provinciales, Badajoz y Cáceres, son las ciudades más pobladas, seguidas de Mérida y Plasencia.

Geografía

Las tres principales ciudades son la capital Mérida, Cáceres y Badajoz.
Las dos grandes cuencas hidrográficas son la del río Tajo, al norte, y la del río Guadiana, al sur.
El clima es mediterráneo con alguna influencia atlántica, con veranos muy calurosos e inviernos no excesivamente fríos, determina una rica variedad de espacios naturales.
Las principales unidades del relieve son: el sistema Central al norte, la prolongación de los montes de Toledo en el centro, sierra Morena al sur y una amplia penillanura que ocupa toda la zona central y que es la parte más representativa y conocida del paisaje extremeño.

Economía

La principal actividad de Extremadura es la agricultura (con las dehesas), los cultivos de regadío, el olivar, el viñedo, los cereales de secano y la explotación forestal. Estas actividades emplean al 30% de su población activa. La economía tradicional estaba basada en la explotación ganadera, con grandes rebaños de ovino, vacuno y porcino que pastaban en las dehesas, y también en la producción de cereales —trigo, cebada y centeno—. La gran propiedad y la abundancia de jornaleros ha sido la característica mas importante del campo extremeño, con la explotación forestal y ganadera.
El Plan Badajoz, iniciado en 1953, promovió una política estatal de colonización y extensión del regadío mediante la construcción de numerosas presas y embalses en los cauces de los ríos Tajo y Guadiana y sus afluentes. La provincia de Badajoz cuenta con 111.000 hectáreas de tierras de regadío, y la de Cáceres, con 96.000 hectáreas aproximadamente.
La Junta de Extremadura, que gobierna esta comunidad autónoma, ha promulgado la Ley de La Dehesa (1986) para mejorar la estructura agraria y ayudar a su rentabilidad económica.
Las zonas montañosas extremeñas y sus vegas son lugares de predominio del minifundio, donde se cultivan gran variedad de productos agrícolas, como el olivo, la vid, las hortalizas, el tabaco, las fresas, las cerezas y el pimentón, entre otros.
La industrialización y comercialización de los productos agrarios ha contribuido a una mejor renta y calidad de vida en las zonas de regadío, que son muy superiores a las que tienen los extremeños que trabajan en las tierras de secano.

Historia

La región tiene un patrimonio muy rico, resultado de las sucesivas culturas que históricamente se han instalado en el territorio. Los conflictos guerreros entre musulmanes y cristianos durante varios siglos tuvieron como consecuencia la existencia de alcazabas y fortalezas de origen moro, que tras la reconquista cristiana fueron ocupados y reformados por sus nuevos dueños.
En Cáceres, se puede ver el conjunto medieval más importante de Europa, han merecido el reconocimiento internacional y la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La belleza de la arquitectura civil y religiosa adorna calles y plazas porticadas de algunas ciudades y pueblos como Trujillo, Zafra, Plasencia o Coria.

Política

En 1978, se estableció en Extremadura un régimen administrativo preautonómico, y en 1983, según la Ley Orgánica del Estado de 25 de febrero, se comenzó a regir por su Estatuto de Autonomía de acuerdo con la Constitución.
Mérida es la capital administrativa de la Comunidad Autónoma.

Cultura

A lo largo de todo el año se suceden diferentes actividades culturales: el Festival de Teatro Clásico, en el teatro romano de Mérida; el dedicado a los autores del siglo de oro, en Alcántara; y el Festival de Teatro y Ballet, en el barrio monumental de Cáceres. El Día de Extremadura se conmemora el 8 de septiembre, y se celebran rodeos, exhibiciones hípicas y ferias ganaderas.
La Universidad tiene una sede principal en Cáceres y otra en Badajoz. Mérida, la antigua Emerita Augusta, conserva numerosos restos arquitectónicos de la época en que fue capital de la Lusitania romana y, desde 1986, alberga al Museo Nacional de Arte Romano, construido por el arquitecto Rafael Moneo. Otras ciudades, como Trujillo o Medellín, recuerdan también que de estas tierras partieron muchos de los conquistadores de América.

Naturaleza

Los árboles son las plantas dominantes del paisaje, más que por el número de ejemplares, por su tamaño. Podemos subdividirlos en árboles formadores de bosques, árboles forestales, árboles acompañantes en los bosques, árboles ornamentales, árboles cultivados como frutales, etc.

Arboles formadores de bosques. Los árboles pueden desarrollar bosques que crecen sólo a expensas del agua de la lluvia. En orden de importancia se encuentran la encina que forma encinares y el alcornoque que forma alcornocales.
Árboles forestales. Son plantados fundamentalmente para el aprovechamiento de la madera y en algunos casos espontáneos o incluso ornamentales, como el pino albar, el pino resinero, el pino piñonero, el pino carrasco, el castaño, el chopo, el álamo blanco y el eucalipto.

Turismo

Extremadura es una de esas regiones aún vírgenes para el gran turismo y que tiene mucho que ofrecer. Su considerable extensión condiciona la variedad y contraste de sus tierras, cuyo relieve se distribuye en tres grandes sectores: por un lado las sierras, que engloban el sur del Sistema Central, los Montes de Toledo y la parte occidental de la Sierra Morena; por otro las llanuras y vega de los ríos Tajo y Guadiana; y por último las penillanuras de la baja Extremadura.

Arte

En Extremadura hay construcciones que denotan el estilo románico tardío impuesto por los cristianos en el proceso de reconquista.
Trujillo vio construir un buen templo románico en el siglo XIII tras su reconquista en el año 1232. Se trata de Santa María la Mayor. Se trata de una construcción gótica del siglo XV en que se reedificó el templo románico del XIII.

Folklore

Extremadura conserva tradiciones folclóricas muy variadas de unos pueblos a otros y que se hacen patentes en todas sus fiestas populares. En su artesanía destacan el trabajo de metales de Guadalupe, la cerámica y los bordados.

Curiosidades

En Extremadura la tradición ha legado una considerable cantidad de trajes tradicionales locales, tanto masculinos como femeninos, el traje femenino de Montehermoso como representación de la tradicional manera de vestir extremeña es muy vivaz.

Según don Luis de Hoyos y su hija Nieves, el uso tradicional de sombreros de fibra vegetal trenzada por la mujer ha sido costumbre extendida en la mitad occidental de España, desde León hasta Huelva, y así podemos encontrar gorras del tipo de la de Montehermoso en zonas amplias de las provincias de Ávila, Salamanca, Segovia y Cáceres. En 1888 aparece con una forma algo más plana que la actual, con la copa en una posición más vertical y una ausencia casi total de decoración, asemejándose ésta más a la de los tipos conocidos como "gorra de viuda". Se diferencian tres gorras, la de soltera, la de casada y la de viuda
En todo caso lo que se distingue de otras gorras es el vuelo que adquiere el ala en su parte anterior, y la inclinación hacia delante de la copa; morfológicamente sólo existe una gorra, siendo las variedades apuntadas en función de la decoración que presenta cada una de ellas.

El elemento esencial para establecer la diferenciación de la gorra es el pequeño espejo circular en su parte frontal, existen varias teorías unas con más rigor y otras con bastante fantasía. El dicho popular "soltera" con espejo, "casada" con espejo roto, "viuda" sin espejo parece poco preciso. La tradición en Montehermoso explica que la gorra fue hecha para el trabajo en el campo y para la venta de productos en los mercados cercanos, con amplia bisera para que la mujer no cogiese calor en la cara; pero al ser la montehermoseña coqueta por naturaleza, la fue adornando cada día más, incorporándole el espejo para poder acicalarse y estar presentable en los mercados y al finalizar el trabajo del campo al paso por el pueblo, camino de casa.

El hecho de que muchas casadas no lleven el espejo se explica -los montehermoseños lo sostienen- porque el uso prolongado de la gorra termina con su deterioro o rotura del espejo, y la mujer casada - menos necesitada y tendente a la coquetería- ya no lo repone. Respecto a la gorra de viuda, se diferencia de las otras en el color de la decoración, es más austera. El color es preferentemente negro, pero conviene señalar que esta gorra no implica necesariamente la viudedad, sino, sobre todo, el luto. Las mujeres que guardan luto, o aquellas que, simplemente por su avanzada edad, vestían de negro, llevaban esta gorra, ya que se consideraba más adecuada con el resto de la vestimenta.

Vamos a comer

La Denominación de Origen "Dehesa de Extremadura ", se ha convertido en la garantía de la representatividad y seriedad de los jamones.

Se produce también queso, vino, aceite, miel y cerezas.

Se conserva una cocina artesanal digna de culto. Ésta, elaborada a base de verduras y hortalizas, magníficas chacinas y gran variedad de quesos, ofrece verdaderas sorpresas. Pero lo más digno de mención no es precisamente la riqueza y variedad de ingredientes sino la originalidad en su preparación, que a veces con ingredientes de la mayor simpleza consigue recetas literalmente excepcionales.

Las famosas migas, son un ejemplo de este aspecto, con un guiso a base de miga de pan. Sus truchas, platos con carne de caza, dulces tradicionales y todo regado con los vinos de las distintas comarcas dan una idea de los muchos secretos culinarios que hay que descubrir en esta región.

1-Migas extremeñas

 

 

Ingredientes:

Un pan moreno o de miga dura (del día anterior)
6 dientes de ajo
250 gr. de chorizo
100 gramos de panceta
1 dl de aceite (una tacita)
Sal

Preparación:

Se corta todo el pan a rebanadas finas o mejor a pellizcos, se pone en una fuente honda y se le echa un poco de agua templada, con sal. El agua se va echando poco a poco por encima del pan, de manera que se vaya remojando, sin que quede "enguachirnao". Entonces dejar reposar durante unas horas, cubierto con un paño.
Se pelan los ajos y se cortan en láminas. Se corta el chorizo en rodajas y la panceta en taquitos.
Se pone una sartén honda al fuego con el aceite. Echar los ajos y cuando estén dorados, bajar el fuego y agregar el chorizo y la panceta, darle vueltas con la rasera y cuando haya soltado la grasa agregar el pan y seguir moviendo con la rasera, cortando y moviendo constantemente para evitar que las migas se peguen y para conseguir que queden sueltas, cuando el pan se ve en forma de migas, sueltas y doradas, apartar la sartén del fuego y ya se pueden comer, por el procedimiento de cucharada y paso atrás.

2-Bacalao de Cáceres

Ingredientes para 4 personas:

600 gramos de bacalao desalado · 2 cebollas grandes · 6 dientes de ajo · 1 cucharadita de pimentón · Aceite · Sal

Preparación:

Limpiar retirando las espinas del bacalao, cortarlo en trozos y colocarlo en una cazuela con agua fría sobre el fuego.Dejar hervir unos 15 minutos, escurrirlo y dejarlo enfriar.Pelar y picar las cebolla en trozos pequeños, pelar y machacar los dientes de ajo.En una sartén con aceite caliente sofreír ligeramente la cebolla, añadir los dientes de ajo machacados, sal, pimienta y la cucharadita de pimentón, retirar enseguida del fuego.Colocar los trozos de bacalao en una fuente para servir y recubrirlos con el sofrito anterior

Visita de Mérida
Mérida cuenta con los más importantes monumentos romanos de España. Aparte de su colosal teatro romano, conserva un anfiteatro, dos acueductos y un puente romano, sin olvidar el Museo de Arte Romano que alberga piezas de gran valor.

El Teatro de Mérida está inspirado en el de Pompeyo y constituye uno de los mejores ejemplos conservados de los teatros romanos. La orquesta es semicircular, y tras la escena se levanta un pórtico con columnas corintias y fustes monolíticos que proporcionan un escenario a la representación. Los cambios en la tipología del teatro griego al romano (mayor desarrollo de la escena en detrimento de la orquesta...), tienen que ver con el significado que tienen las representaciones en cada cultura. En Roma, el teatro es un acontecimiento civil, donde se acude a contemplar obras exclusivamente literarias, lo que difiere del sentido religioso que se le concedía en Grecia.

Cáceres
La capital de la Alta Extremadura, se puede considerar una reliquia histórica. Su barrio antiguo, con murallas de la época musulmana con imponentes torres vigía, conjuga monumentos e iglesias medievales con palacios renacentistas.

El conjunto urbano de Cáceres constituye un privilegiado enclave monumental que ha sabido conservar testimonios significativos de los distintos pueblos y culturas que se han asentado en su territorio. Desde los tiempos del Paleolítico Superior hasta la gran expansión urbana del siglo XX, la capital de la Alta Extremadura encierra orgullosa un rico patrimonio cultural, cuyo excelente estado de conservación propició su declaración como Monumento Nacional en 1949, y su proclamación por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1986.

La muy temprana ocupación humana de su entorno queda evidenciada en las pinturas rupestres paleolíticas de la cueva de Maltravieso, hoy prácticamente integrada en el casco urbano. Pero la principal etapa de la historia de esta ciudad corresponde a la época de los romanos. Más tarde tras el despoblamiento, llega la población musulmana y con ellos la reconstrucción de murallas. Finalmente el asentamiento cristiano hace que a los largo de los siguientes años y siglos Cáceres vaya resurgiendo. La Iglesia y la nobleza se encargarán de devolverle el valor y aumentar su riqueza.

Actualmente Cáceres es un núcleo universitario y de servicios, con una creciente actividad cultural entre la que merece destacarse la celebración de festivales medievales y certámenes literarios y artísticos, consolidados a partir de su declaración como Patrimonio Mundial. Nos encontramos, en definitiva, con una ciudad que está aprendiendo a conjugar modernidad con una extraordinaria herencia histórico-artística, a ofrecer simultáneamente en un sólo recinto servicios turísticos de primera calidad, y uno de los más sugerentes y auténticos viajes al pasado del circuito monumental español.

Trujillo
Antiquísima villa a modo de fortaleza sobre un inmenso bloque de granito, fue hogar de celtas, romanos, musulmanes y cristianos, así como ciudad natal de conquistadores como Pizarro. Su Plaza Mayor porticada, el Castillo que la domina, palacios e iglesias, así como la antigua muralla con cuatro de las siete puertas de entrada a la ciudad, prueban su gran monumentalidad.

La impresión que se lleva el viajero cuando se acerca a Trujillo es la de encontrarse ante un medieval barco varado en un cerro de canchales. La ciudad se eleva sobre un insólito berrocal, como dice la copla: "Si fueres a Trujillo, por donde entrares, hallarás una legua de berrocales". La masa de sus torres y sus ruinas se recorta sobre el cielo. Es Trujillo una ciudad abierta, clara, confortable, regularmente bien urbanizada, apacible y que da una sensación de bienestar de hidalgo campesino. Trujillo hay que recorrerlo a pie, paso a paso, con sosiego, no es para turistas de cámara y ventanilla de automóvil, sino de zapato, sombrero y bastón; Trujillo necesita su tiempo porque, una vez aquí, las horas empiezan a dejar de tener importancia. De la Plaza a la Alcazaba árabe hay un empinado y serpenteante trecho; la calle de los Ballesteros, la Ronda de las Almenas, o la Cuesta de la Sangre (en la imaginativa conciencia popular, sudor carmesí habrá que sudar para coronarla), son paso obligado para acceder a la ciudadela por la Puerta de Santiago o la de San Andrés, cualquier ruta es buena, todas rezuman un altivo pasado de historia y de arte.

Guadalupe
Es una ciudad dominada por un colosal monasterio de estilo mudéjar. Su imponente fachada, su portada, su claustro y las importantes obras de arte que en su interior encierra, justifican su celebridad. Lo que más imporesiona es cómo se yergue el espectacular monasterio, declarado en 1993 por la Unesco patrimonio de la humanidad, en medio del bellísimo paisaje de las Villuercas extendiéndose las casas de la Puebla de Guadalupe sumisas a su alrededor.

De entrada la imponente fachada de la Basílica de Santa María de Guadalupe, que tiene a ambos lados de ella dos torres de piedra: la de Santa Ana construída en el siglo XV y la de la portería edificada en el siglo XIV. Un gran rosetón gótico-mudéjar invita a entrar en el templo a través de la puerta principal de bronce, tallada por el maestro Pablo de Colonia a finales del siglo XIV con escenas de la vida de Cristo y de María.

Hay que referirse a La Virgen de Guadalupe como la Reina de la Hispanidad y que recibe peregrinos de todo el mundo dados sus incontables milagros reflejados en códices y libros. Su expansión hacia América en los siglos XVI-XVIII gracias a los conquistadores Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Vasco Nuñez de Balboa, Pedro de Alvarado, Pedro de Valdivia y así hasta más de 6.000 extremeños reflejado en el libro de Vicente Navarro: La Epopeya de la Raza Extremeña en Indias, que llevaron la devoción de nuestra Virgen de Guadalupe para aquellas tierras.

Plasencia
La ciudad de Plasencia, se encuentra situada al norte de la provincia de Cáceres, dentro de la Ruta de Plata y a orillas del río Jerte. Fue fundada por el rey castellano Alfonso VIII, en el año 1.180, pero le concedió sus fueros en el año 1.189, así como los títulos de Ciudad Noble, Leal y Benéfica, y ennobleció sus escudo con las palabras "Ut placeat Deo et ominibus", (Para que agrade a Dios y a los hombres).

Sus poderosas murallas contaban además de doble muralla y 78 torres defensivas de las que se conservan 22, además de un alcázar, este fue derruido en 1941.

Su estructura como todas las ciudades de la edad media es de tipo radial. En las que sus calles eran de tipo gremial, reuniéndose cada grupo de mercaderes o de oficios en una misma calle, tales como: La calle Zapatería, Calle de los Quesos... ,y todas girando a su núcleo central la Plaza Mayor, lugar en el que se representaban los espectáculos, ejecuciones y donde tenía y aún tiene lugar el particular Mercado de los Martes, que se vuelve especial El día del Martes Mayor, uno de los días grandes de la ciudad de Plasencia. (1ª semana de agosto), en la que su plaza y calles colindantes se convierten en asombrosos mercados medievales cuyos puestos ofrecen a sus visitantes todo tipo de artesanía y productos de las comarcas.

Badajoz
Badajoz, puerta de entrada natural a Portugal. Badajoz es la ciudad mas grande de Extremadura. Situada al Suroeste de España, cuenta con una importante infraestructura de carreteras que la unen con ciudades como, Sevilla, Madrid o Lisboa.

Antigua capital del Reino Aftasí y plaza fuerte fronteriza. Badajoz tiene monumentos de interés para el turista, tales como La Alcazaba, la Puerta Palmas, La Catedral y La Muralla.