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Navarra

Población

La población total de la comunidad (2003) es de 578.210 habitantes. Su densidad (56 hab/km²) es inferior a la media española (81 hab/km²). Ello se explica por la tradición migratoria, En los últimos treinta años se ha frenado la emigración por el proceso de industrialización en esta Comunidad. También el factor industrial es el que explica la distribución de la población de Navarra: alta densidad en el área metropolitana de Pamplona, en la zona de Alsasua, en la ribera del Ebro y en las cabeceras comarcales (Tudela, Tafalla, Estella). En su conjunto la población urbana supera el 50% del total. La zona nororiental es, con mucho, la menos poblada. Actualmente la población navarra parece estabilizarse.

Economía

La economía de Navarra se caracteriza por el hecho de su tardía industrialización.
En 1950 el sector primario ocupaba el 50% de la población activa, en 1994 era del 6%. A pesar de ello, la agricultura navarra mantiene una productividad superior a la media española y ocupa el 39% del suelo. Las tierras de regadío se sitúan principalmente en la Ribera, donde han ido ganando terreno desde la edad moderna gracias a la construcción de canales (Tauste, Imperial de Aragón, Lodosa y Bárdenas). Los cultivos predominantes son los cereales juntamente con los hortícolas, base de la industria conservera. El policultivo (cereal, viñedo, huertas) y la ganadería ovina en régimen transhumante caracterizan la Navarra media y la ganadería bovina u ovina, juntamente con el policultivo asociado (maíz, nabo, alubia) a la zona pirenaica.
El sector secundario, que en 1950 apenas ocupaba un 16% de la población activa, cubría en 1994 el 42%. Las industrias navarras, localizadas principalmente en el área metropolitana de Pamplona, en el noroeste, en las cabeceras comarcales y en la Ribera, presentan un espectro altamente diversificado (industria metalúrgica, agroalimentaria, papelera, textil y producción de potasas). Encabeza la productividad industrial navarra, según datos de 1994, el material de transporte, seguido de la industria alimentaria, los productos siderúrgicos, metálicos, eléctricos y electrónicos y el sector papelero. A más distancia quedan maquinaria y equipamientos y madera, corcho y mueble.

El sector terciario ocupa al 52% de la población activa. Es un poco más discreto que en las regiones industriales, pero marca un futuro esperanzador, ya que las actividades terciarias seguirán creciendo a causa del dinamismo industrial.
El producto interior bruto (PIB) per cápita de la comunidad navarra es superior a la media española y en 1995 ocupaba el cuarto lugar detrás de Islas Baleares, Cataluña y Comunidad de Madrid.

Historia

A la época de los vascones, pueblo resistente a la romanización, los romanos construyeron la fortaleza de Pompaelo (actual Pamplona). Los musulmanes ocuparon esta ciudad durante el siglo VIII lo que propició la creación del reino de Pamplona, alzado a la vez contra el islam y contra la influencia franca. De orígenes algo confusos, el reino estaba consolidado a comienzos del siglo IX con la dinastía de los Arista.
Navarra no existía en la Prehistoria, ni en la Antigüedad, ni siquiera durante gran parte de la Edad Media. El pueblo de los vascones no constituyó nunca una única comunidad política, ni mucho menos un estado moderno. Sin embargo es una constante de la historia más lejana el enfrentamiento de grupos de vascones con los pueblos invasores. Los pactos con los romanos, las luchas contra los visigodos o los francos, son capítulos que indican la existencia de una realidad prepolítica que iba a ser la base de la futura Navarra.
Durante la edad media el reino de Navarra cambió varias veces de dinastía y su política osciló entre la orientación francesa y la peninsular, hasta que en 1512 el reino fue invadido por los ejércitos de la Corona de Castilla tras un turbulento periodo de luchas civiles. Las Cortes de Burgos (julio de 1515) sancionaron la incorporación, respetando que el viejo reino de Navarra permaneciera como reino de por sí y distinto en territorio, jurisdicción y leyes. Navarra continuó, pues, con sus instituciones propias tanto en los asuntos económicos (Cámara de Comptos o Consejo de Hacienda) como legislativos (sus Cortes continuaron reuniéndose ininterrumpidamente). Un virrey, en nombre del monarca, presidía el Consejo Real. Todavía en 1834, Isabel II fue proclamada por la Diputación del reino como Isabel I de Navarra.

Durante el siglo XIX Navarra fue asolada por las Guerras Carlistas, que enfrentaron a éstos contra los liberales, partidarios de un Estado centralizado. A pesar del triunfo liberal, en el Convenio de Vergara de 1839 se confirmaron los fueros de las Provincias Vascongadas y de Navarra. En consecuencia, el 16 de agosto de 1841 el reino de Navarra dejó de existir y el territorio pasó a denominarse provincia foral. Desde entonces y hasta 1982, la provincia foral gozó de un grado particular de autonomía administrativa, financiera y un derecho civil peculiar que ni siquiera fue conculcado por el franquismo, al ser considerada Navarra una provincia ‘fiel’ durante la Guerra Civil (1936-1939).

El proceso de industrialización, a partir de la década de 1960 ha cambiado profundamente la estructura sociológica e ideológica de Navarra, que ha perfeccionado su tradición autonomista con la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral, pactada entre las instituciones democráticas de Navarra y el Estado español en 1982. Pese a lo cual, se mantiene vigente la polémica en torno a cuál debe ser el tipo y el grado de relación con la Comunidad Autónoma Vasca.

Arte

Lo románico

A pesar de las moderadas dimensiones geográficas de la provincia y Comunidad foral de Navarra, su patrimonio románico tanto arquitectónico, escultórico como de imaginería y otros bienes es inmenso. Probablemente lo más sobresaliente es el capítulo de escultura monumental de tímpanos, enjutas y capiteles que se prodigan (buenos ejemplos son algunas iglesias de Estella y Sangüesa)
La importancia que tuvo el antiguo Reino de Navarra junto con la influencia del Camino de Santiago, verdadera arteria espiritual, cultural y artística del medievo que la recorre de este a oeste, permitió la edificación de innumerables catedrales , monasterios e iglesias.

Catedral Pamplona

En el capítulo de catedrales hay que citar la de Tudela, de transición al gótico y la de Pamplona, de la que se conservan algunos restos en el Museo de Navarra, lo suficientemente elocuentes como para imaginar una construcción de primer orden en el panorama románico europeo.
En el capítulo de monasterios, no podemos olvidar al de Leyre, uno de los corazones espirituales de la provincia. Los monjes cistercienses mandaron edificar los de Fitero y Oliva.
En cuanto a las iglesias, hay que resaltar las de Eunate y Torres del Río, ambas de planta poligonal o las de Estella, Cirauque y Puente la Reina con portadas de arcos polilobulados,

 

Folklore

Navarra es una comunidad rica en folclore. Destacan por su fama internacional las fiestas de los sanfermines (semana del 7 de julio) que sintetizan la esencia del folclore navarro. Así, en ellas están presentes tanto los txistus y tamboriles de la Montaña, como la pasión por los toros del resto del país.
En Pamplona los Sanfermines, desarrollan una increíble escenificación donde casi todos los habitantes salen a la calle vestidos de blanco con un pañuelo rojo al cuello, y presencian o protagonizan el espectáculo de arriesgar su vida delante de un toro. Esto es descriptivo del carácter del pueblo, de hombres fuertes y extrovertidos con tradiciones milenarias.

El Camino de Santiago en Navarra

En Navarra las rutas fueron varias en un principio. Tuvieron importancia la de la Barranca, la del Baztán, la de Mauleón a Roncal y Lumbier, la de la Ribera, la del Val de Aibar y la que atravesaba la Valdorba. El rey navarro Sancho III el Mayor (1004-1035), que ejerció un dominio efectivo sobre todos los reinos cristianos hispanos, fue quien fijó el trazado definitivo del Camino y quien introdujo la influencia cluniacense y el nuevo arte románico, que se extendió por toda la ruta jacobea, cuyo esplendor habría de durar hasta el siglo XVI.

Música popular

Una de las tradiciones navarras es la gaita de navarra. Es un instrumento de viento madera. Este tipo de instrumentos produce sonido gracias a la vibración que se da en las dos lengüetas o palas que contiene la boquilla tras insuflar aire a través de ellas.

Lo mas fundamental de la música en Navarra, son los pasacalles, y también las dianas, acompañamientos a grupos de danzas, bailes populares, mazurkas polkas, sonatas. Últimamente también se oyen tocar mejicanas, mambos y cualquier otra cosa que inspiren las musas. Siempre tocan haciendo dúos en polifonía.

Es conocida la tradición musical navarra, sobre todo coral, expresada en la abundancia de orfeones, coros y corales. Pero a nivel popular esa afición a expresar los sentimientos cantando se manifiesta especialmente en la jota navarra, canto bravío en el que se desarrolla un pequeño poema en forma de cuarteta;

Apenas existen fiestas de importancia en la que no actúe algún grupo de danzas. Menor es el grupo donde las danzas sean bailadas en la plaza o la calle por la gente del pueblo. Para un conocimiento superficial de las danzas populares navarras, éstas pueden clasificarse en: danzas de palos, como los paloteados de Cortes, Tudela, Ribaforada, Fustiñana, Ablitas y Monteagudo, algunas de las interpretadas por los danzantes de Ochagavía, las makil-dantzas de Bera y la zagi-dantza de Goizueta.
En cuanto a los deportes populares, el deporte rey tradicional es el de la pelota, en sus múltiples modalidades: a mano, a pala, remonte, cesta punta o guante. No hay pueblo navarro que no cuente con su frontón, ni fiestas en los que no haya algún campeonato o exhibición de pelota.
Cultura

Teatro en Navidad

El Teatro Gayarre de Pamplona, la Escuela Navarra de Teatro y la mayoría de las Casas de Cultura de Navarra programan teatro infantil durante las fiestas de Navidad.

Turismo

El Museo de Navarra, fundado en 1956, es una institución de carácter regional perteneciente al Gobierno de Navarra. Se sitúa en un extremo del casco antiguo de Pamplona contiguo a las murallas. Del inmueble originario sólo se conserva la portada y la iglesia, ambas del siglo XVI. La adecuación reciente, obra de los arquitectos Garcés y Soria, se inauguró en 1990. Las piezas que en él se exhiben son muestra del rico patrimonio navarro desde la Prehistoria hasta el momento presente.
Las colecciones fueron iniciadas por la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Navarra, constituida en 1860; se hace exposiciones temporales, ciclos de cine, conferencias, visitas guiadas y actividades didácticas. Posee biblioteca, tienda-librería y un fondo documental de artistas navarros contemporáneos.

Museo Etnográfico de Arteta

Contiene bienes etnográficos procedentes del ámbito histórico de Navarra, desde época medieval hasta la aparición del maquinismo automatizado (décadas 1930-1940), con fondos representativos de los modos de vida tradicionales (forja en particular), artesanía (en madera y barro principalmente), juegos e indumentaria.

El monasterio benedictino de Irache se documenta ya en el 958 y va engrandeciéndose favorecido por su emplazamiento próximo a la ciudad de Estella, el Camino de Santiago y la protección de la Corona de Navarra. Alcanza prosperidad en el siglo XI, al convertirlo Garcia de Nájera en hospital de peregrinos.
Monasterio de Irache Ayegui

Museo de la Encarnación (Corella)

El museo de Arte Sacro de Corella, de la Fundación Arrese, ocupa desde 1975 los edificios del extinguido convento de monjas Benedictinas de la Encarnación que mandara construir en 1659 el ilustre corellano Pedro de Baigorri.

Palacio Real de Olite

El Palacio Real de Olite, residencia de los monarcas navarros hasta la unión con Castilla (1512), es uno de los conjuntos civiles góticos más interesantes de Europa. Emplazado sobre restos del antiguo "praesidium" romano de Oligitum, durante los siglos XIII-XIV sufrió diversas transformaciones, pero su gran desarrollo fue impulsado por el rey Carlos III el Noble desde principios del siglo XV, el cual atrajo a su corte a numerosos maestros peninsulares y europeos.

Gastronomía

Pimientos del piquillo

En la gastronomía sobresalen por su calidad los espárragos, las judías verdes, las lechugas (los cogollos de Tudela), las habas, las alubias de Sangüesa (las pochas de Navarra) y los célebres pimientos del piquillo. Entre los platos navarros hay que destacar las menestras, los chilindrones de cordero, las calderetas de conejo, la trucha a la navarra o el bacalao ajoarriero, sin olvidar la gran variedad de su cocina cinegética. Los vinos de Navarra, rosados y de poca graduación, han conseguido un merecido prestigio, así como los quesos del Roncal y de Urbasa.
La carne de Ternera de Navarra es tierna y jugosa, de un color rojo característico y con la suficiente grasa intramuscular, que es la responsable de su terneza.


El tipo de uva más abundante en Navarra es la garnacha. Esta variedad está muy extendida en España, donde se le ha dado varios nombres, como: "Garnacho tinto", "tinto aragonés", "alicante", "navarra", "garnatxa"... y en otros países se la conoce como "roussillón tinto", "granaccia", "uva di Spagne"... La garnacha produce un mosto de bastante riqueza alcohólica, poca acidez, rico en azúcar y transmisor de aromas muy agradables al vino. Los vinos son sabrosos y logran aceptación cuando son jóvenes. La garnacha es la mejor uva para elaborar rosado y es considerada una variedad que mejora las cosechas.

Pacharán Navarro

En ninguna comida típicamente navarra podría faltar el broche final con uno de los productos más genuinos de esta tierra: el pacharán, una bebida que se popularizó a finales del pasado siglo en Navarra y que ha conseguido traspasar las fronteras conquistando paladares de todo el mundo.

Naturaleza

La zona húmeda del noroeste es la más boscosa (hayedos, robledales y sotobosque de helechos). En el Pirineo, a medida que aumenta el frío, se encuentran las coníferas y el boj como arbusto acompañante. Por encima de los 1.600 m el pino silvestre se mezcla con el pino negro. En la Ribera predominan matorrales de romero, tomillo y espliego y en los valles hay además esparto y sosa. En las riberas de los ríos del sur crecen chopos, álamos, sauces y olmos, formando los llamados sotos o pasillos de bosque fluvial.

En los bosques del extremo nororiental de Navarra aparece el oso pardo. En las montañas de transición entre los dominios cantábrico y mediterráneo proliferan animales cuyo hábitat se sitúa en zonas rocosas: aves rapaces y carroñeras (quebrantahuesos, buitres leonados) y algunos córvidos. En las llanuras meridionales habitan especies esteparias de aves como el alcaraván, la ortega, la ganga, la collalba negra o el sisón.

Dos de las características de la naturaleza de Navarra son la buena conservación de los bosques (el 64% de la superficie es forestal), y la importancia de los recursos hídricos. Navarra cuenta con 7.450 kilómetros de ríos, en cuyos cursos se distinguen dos grandes biotipos: la Región Salmonícola (zonas de montaña), donde predomina la trucha común, que convive con la chipa, la locha, ciprínidos, y en algunos puntos con el gobio, el salmón y el reo o trucha marisca; y la Región Ciprinícola (Zona Media y Ribera), donde predominan los ciprínidos de aguas vivas (madrilla, barbo común y barbo de montaña), escasea o desaparece la trucha común y la chipa, y hay también presencia de ciprínidos de aguas calmadas como las tencas, carpas y carpines dorados.

Cabezo de Castildetierra(Bardenas)

La variedad orográfica y climática de Navarra, desde los valles cantábricos y las cumbres pirenaicas a las llanuras desérticas de la Reserva Mundial de la Biosfera de las Bardenas Reales, convierten al territorio en un completo muestrario de la naturaleza. Ejemplo de ello son las 2.652 especies de helechos y plantas de flores (20% respecto de la Unión Europea), las 27 especies de peces (18%), las 43 de anfibios y reptiles (24%), las 236 de aves (47%) y las 75 de mamíferos (50%) que habitan en Navarra.

 

Foz de Arbayun

Con una extensión de más de 2.000 km. cuadrados, casi 100 de frontera con Francia y una naturaleza extraordinaria, conservada intacta durante siglos, el Pirineo Oriental se ofrece como una opción singular y diferenciada del resto de Navarra.

Si lo que buscamos es tranquilidad, la naturaleza bien cuidada y el contacto con la cultura tradicional, esta zona nos lo ofrece.
Lugares naturales como las Sierras de Aralar, Urbasa, Malloak, el área recreativa de Orgi o la vía verde del Plazaola.

Etxarri (Larraun)

Tierra Estella, enclavada en el sudoeste de Navarra, recorre desde la fértil vega del Ebro hasta las sierras de Urbasa y Andía.
Cargada de historia por el paso del Camino de Santiago, con varios monasterios y ermitas románicas, es una tierra rica en arte.

Monasterio de Iranzu

La Ribera, en el sur de Navarra, regada por el río Ebro y presidida por Tudela, es la zona más cálida de la Comunidad Foral. La Ribera es historia, en la que se aprecia el influjo de la Edad de Hierro, la época Romana y la huella Medieval.
Es arte, en el que el viajero podrá contemplar la belleza de la catedral de Tudela, la austeridad del románico en nuestros Monasterios o la profusión del Barroco en nuestros monumentos.

 

Milagro

De la sierra de Aralar destaca la devoción que existe al santuario dónde se encuentra el llamado Ángel de Aralar y el conjunto de dólmenes situados en la sierra con el mismo nombre.

Cultura

A pesar de ser una comunidad pequeña, desde el punto de vista territorial y demográfico, Navarra disfruta de una actividad cultural rica y variada, basada sobre todo en la labor desarrollada en el último medio siglo por la Institución Príncipe de Viana. La oferta cultural se completa y enriquece con la actividad de las universidades, de los ayuntamientos, de multitud de organismos públicos y semipúblicos, y de entidades privadas que inciden en el fomento del euskara, la literatura, la edición, la música, el teatro y los audiovisuales.

La Institución Príncipe de Viana, a la que compete la acción cultural del Gobierno de Navarra, trabaja preferentemente en el campo de la conservación y restauración del patrimonio monumental y documental, en las publicaciones, en la red de museos y bibliotecas públicas, y en la difusión cultural.

Medio siglo de actividad sistemática en la restauración y conservación del patrimonio artístico permite contemplar conjuntos excepcionales como el castillo de Olite, las catedrales de Pamplona y Tudela, el cerco amurallado de Artajona, los monasterios de Leire, La Oliva, Iranzu, Irache y Tulebras, o la colegiata de Roncesvalles, además de un buen número de palacios, conventos, iglesias, edificios civiles, órganos, retablos, pinturas y orfebrería repartidos por toda la geografía navarra.

En cuanto a las bibliotecas públicas, dejando aparte la Biblioteca General de Navarra y sus 250.000 volúmenes, entre los que se encuentra un importante fondo histórico, hay en funcionamiento más de 80, que suman 800.000 volúmenes. Como mínimo, todas las poblaciones con más de 3.000 habitantes cuentan con una biblioteca pública, con personal adscrito al Gobierno de Navarra.

Dentro de las actividades de difusión cultural promovidas por el Gobierno de Navarra cabe citar los Festivales de Navarra, una densa programación de espectáculos celebrados en el mes de agosto en las principales localidades; las semanas de Música Antigua y de Estudios Medievales de Estella, así como los Encuentros Judaicos de Tudela.

Destacan, por otra parte, los concursos de Canto «Julián Gayarre», de violín «Pablo Sarasate», «Navarra» de pintura, y los premios literarios «Navarra» de novela, «Arga» de poesía, «Xalbador» de creación literaria en euskara y «Ciudad de Tudela» de cuentos. La actividad cultural se amplía además con los cursos y exposiciones desarrollados en la treintena de casas de cultura abiertas en los principales municipios.

La Sociedad Filarmónica de Pamplona, la Orquesta Pablo Sarasate, el Orfeón Pamplonés, la banda de música «La Pamplonesa», la Coral de Cámara y la Capilla de Música de la Catedral son instituciones señeras en el campo musical. Además habrá que apuntar que no hay población importante sin su coral y su banda de música, y que los siete conservatorios municipales y las distintas escuelas privadas de música surten de estudiantes cualificados las aulas del Conservatorio Superior de Música Pablo Sarasate.

Otras instituciones protagonistas de la vida cultural son la Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia, la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza, el Ateneo Navarro, la Escuela Navarra de Danza y Escuela Navarra de Teatro.

La Universidad de Navarra participa en muchos instituciones y organismos:
· Consejo de Estadística
· CRE (Conferencia de Rectores Europeos)
· GRUPO 9
· Grupo Compostela
· Consejo Asesor de la Agencia de Protección de Datos
· Consejo de seguimiento del Centro de Documentación Europea
· Club Gestión de la Calidad
· Consejo económico y social de Navarra
· Comisión de seguimiento del Centro de Documentación Europea
· Comisión de delimitación territorial
· Fundación Amado Alonso


Actividades

Senderismo - trekking - Escalada - Bicicleta de montaña - BTT- Espeleología- Piragüismo- Rutas a caballo Descenso de cañones - barranquismo - Rutas culturales - Observación fauna y flora - Puenting y benji - Rafting Buceo - Cursos y talleres - Multiaventura - Esquí - Esquí acuático - Globo Windsurf.