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País Vasco
El País Vasco está
constituido por tres provincias: Álava, cuya capital es
Vitoria-Gasteiz; Guipúzcoa cuya capital es San Sebastián/
Donostia; y Vizcaya, cuya capital es Bilbao.
Esta bellísima comunidad comprende un territorio reducido y muy
poblado, con actividades industriales, pesqueras y comerciales muy
activas.
A pesar de ser un territorio de gran desarrollo industrial, aún
conserva auténticos paraísos naturales, como los parques naturales
de Valderejo y Urkiola, y la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, mágico
enclave en torno a la ría de Guernica.
Población
La población del País
Vasco (según estimaciones para 2003) es de 2.112.204 habitantes.
Por su densidad, 292 hab. / km2, muy superior a la media española
(81 hab. / km2), es la segunda comunidad autónoma de España. En
1980 disminuyó en casi 30.000 personas. Las causas de la disminución
se encuentran en la caída de la natalidad y en la crisis económica
de la década de 1970, que afectó de manera muy dura a la economía
industrial de esta región, pasando de ser una zona receptora de
emigrantes a centro emisor en los años 80, por falta de trabajo. Sólo
Álava se vio libre de un saldo migratorio negativo gracias a una
industria más moderna y a la expansión de los servicios.
La población se distribuye desigualmente sobre el territorio, ya
que sólo en Vizcaya se concentra más del 50% del total de la
comunidad, en Guipúzcoa un tercio y en Álava poco más del 10%.
Historia
Existen numerosos
testimonios del poblamiento de este territorio durante el paleolítico
(Oiz, peña Gorbeia, Aizkorri), pero las primeras noticias históricas
sobre el País Vasco aparecen en los textos de Plinio el Viejo el y
de Claudio Tolomeo. La influencia romana, aunque existió, no parece
que fuera importante al norte de Pamplona, ciudad construida por
Cneo Pompeyo Magno (74 a.C.) sobre el poblado vasco de Iruña (en
lengua vasca, la ciudad).
Durante
la alta edad media (S.V-X) los vascos se distinguieron por su
oposición a las influencias de los “bárbaros” ( suevos y
visigodos). Parece ser que Vitoria tuvo su origen en la fortaleza de
Vitoriaco (581), construída por los visigodos con el fin de
contener y vigilar a los vascones. A principios del siglo VII se
empezó a constituir una unidad política, el ducado de Vasconia,
que comprendía tierras a ambos lados de los Pirineos que hoy se
hallan repartidas entre los Estados francés (Benabarre, Lapurdi y
Zuberoa) y español (Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra). A
principios del siglo VIII, aprovechando la invasión musulmana, los
vascos vencieron a sus enemigos visigodos. Este primigenio ducado de
Vasconia dio origen, a principios del siglo IX, al reino de
Pamplona, luego llamado de Navarra, como territorio independiente
bajo la dinastía de los Arista (Aritza). No obstante, durante el
resto de la edad media, el territorio que constituye la actual
comunidad autónoma del País Vasco estuvo más vinculado a los
avatares políticos, económicos y territoriales —expansiones,
crisis y contiendas civiles— del reino de Castilla (y la posterior
Corona de Castilla), en calidad de señoríos, que a los del reino
de Navarra.
En el siglo XVI se asiste a
la consolidación y empuje de la actividad marinera y comercial de
Vizcaya (creación del consulado de Bilbao, 1511). En el año
siguiente el reino de Navarra fue anexionado militarmente por la
fuerza al reino de Castilla. Con todo, Fernando II el Católico juró
respetar la soberanía del reino y sus fueros. Así, pues, la
independencia vasca regida por los fueros continuó invariable
—aunque eso sí, encuadrada dentro de la Monarquía Hispánica—
hasta el siglo XIX. Hay que tener presente que los fueros vascos no
fueron leyes otorgadas por ningún rey, sino las compilaciones
escritas (a partir de 1237, en tiempos de Teobaldo I de Champaña)
de las leyes transmitidas oralmente, con las que tradicionalmente se
autogobernaban los vascos en reuniones ocasionales. Por tal motivo
los vascos afirman que “las leyes fueron antes que los reyes”.
Tras la primera Guerra Carlista de 1839, el gobierno liberal suprimió
el poder judicial y legislativo del País Vasco. La tercera guerra
en defensa de los fueros (1872) terminó con la derrota de los
carlistas. El 21 de julio de 1876 Cánovas del Castillo suprimió
definitivamente todos los fueros.
Como
consecuencia de esta nueva situación, comenzó a desarrollarse un
sentimiento netamente nacional fruto del cual surgió el Partido
Nacionalista Vasco, inspirado por Sabino Arana (1894). En 1936
Euskadi consiguió su primer Estatuto de Autonomía y fue elegido
lehendakari José Antonio Aguirre. Pero la experiencia fue abortada
rápidamente por la dura represión que siguió a la victoria
franquista tras la Guerra Civil.
El bombardeo de Guernica en 1937 por escuadrones de la legión
alemana Cóndor quedó como uno de los más nefastos recuerdos de la
Guerra Civil. El cuadro de Pablo Picasso, pintado por encargo del
gobierno republicano, es una acusación contra la guerra. Después
de la Guerra Civil, Franco no permitía usar la lengua vasca y, como
ocurrió con otras regiones españolas, sometió al País Vasco al
centralismo de Madrid.
Desde la recuperación de la democracia el País Vasco se rige por
el Estatuto de Autonomía, el más descentralizado de los existentes
con arreglo a la actual Constitución.
Economía
El País Vasco es una de las
regiones industriales más antiguas y estables de España. En el
siglo XIX entra en el ciclo de la revolución industrial gracias a
una burguesía emprendedora. Pero es en la década de los 60,
durante el desarrollismo, cuando recibe su impulso definitivo que
llega hasta hoy. La industria se concentra en Vizcaya, en la comarca
del Gran Bilbao (Bilbo Haundi) y en el Ibaizábal medio.
En la década de 1970 la crisis golpeó duramente la industria
tradicional vasca, de tal manera que entre 1975 y 1988
desaparecieron más de 120.000 puestos de trabajo; desde fechas
recientes empiezan a surgir nuevos focos innovadores.
Si se hace una escala de la producción industrial, los productos
metálicos son los que están en cabeza, seguidos de los productos
siderúrgicos y, a mayor distancia, la maquinaria y equipamiento y
el material eléctrico y electrónico. El material de transporte y
los productos químicos ocupan el quinto y sexto lugar
respectivamente.
Política
El
País Vasco se rige desde el 18 de diciembre de 1979 por el Estatuto
de Autonomía, en cuya parte dogmática se define la comunidad como
nacionalidad histórica.
Originarias del País Vasco son las diputaciones provinciales
(denominadas diputaciones forales o foru aldundiak) que se
extendieron al resto de España a partir de la Constitución de Cádiz
(1812). En Euskadi existe también otra institución autóctona por
encima de las diputaciones que son las Juntas Generales de cada
provincia, cuyos miembros son elegidos por los ayuntamientos. Es
particularmente relevante la Casa de Juntas de Gernika, donde
tradicionalmente se han reunido siempre las Juntas Generales de
Vizcaya.
Recursos naturales
El País Vasco es rico en
recursos naturales, es una de las raíces de su tradicional
prosperidad económica. En primer lugar destaca la minería, en
especial la del mineral del hierro, conocida y explotada desde la
antigüedad; sus minas más importantes están localizadas en la
cuenca del Nervión-Ibaizábal, lo que dio origen a las numerosas
ferrerías tradicionales ubicadas en sus cercanías. A partir de
1902, con la creación de los Altos Hornos de Vizcaya, la
industrialización de Euskadi obtuvo su impulso definitivo. Se puede
afirmar que la existencia del hierro fue la base y punto de partida
de la revolución industrial vasca. Existen también yacimientos de
cinc en Oiartzun, Aizkorri y Baranbio, aunque éstos no tienen tanta
importancia.
La pesca ocupa un lugar
relevante entre los recursos naturales del País Vasco, con gran
abundancia de especies. Euskadi ocupa el tercer lugar en capturas y
número de pescadores, detrás de Galicia y Andalucía. Las
principales especies capturadas son merluza, sardina, anchoa, atún,
bacalao, verdel (caballa) y chicharro. Los principales puertos de
pesca de altura son Pasaia, Bermeo y Ondarroa. Entre los de pesca de
bajura destacan, además de Bermeo y Ondarroa, los de Getaria,
Hondarribia, Mutriku, Lekeitio, Elantxobe, Mundaka, Armintza y
Santurzi. El sector pesquero atraviesa últimamente una situación
delicada a causa de la prohibición de pesca en las aguas
jurisdiccionales de otros países (a 200 km de la costa francesa,
por ejemplo), la contaminación de la mar y la sobreexplotación o
el uso de aparejos ilegales (redes de tramado inferior al permitido)
que no respetan los ciclos reproductivos de las diversas especies
capturadas.
Gastronomía
La riqueza gastronómica de
Euskadi queda avalada por la calidad de los productos empleados, la
variedad y sencillez de sus platos y el buen número de cocineros
que ha dado esta tierra al ámbito de la restauración. En cuanto a
los productos empleados, los pescados son la esencia de la cocina
vasca: merluza, bonito, besugo, sardinas, anchoas, lubina y rape,
elaborados todos ellos con excelentes y originales salsas y de muy
diversas maneras. Además, hay que citar las carnes de oveja y de
buey, asadas o guisadas, y las legumbres y verduras (alubias de
Tolosa, habas, judías verdes o vainas, puerros, berzas, espárragos,
guisantes). A todo ello, hay que añadir los excelentes vinos de La
Rioja Alavesa, la pujanza del txakoli (vino afrutado y joven
elaborado sobre todo en Vizcaya y Guipúzcoa) y la riquísima aunque
no muy conocida sidra.
Dos
recetas de cocina muy vascas:
Merluza
a la vasca
Ingredientes:
· 800 gramos de merluza
· 16 colas de gamba peladas
· 8 almejas
· 4 espárragos
· 2 huevos duros
· 4 cucharadas de harina
· 1/2 l. de vino blanco seco
· 1 l. de caldo de pescado
· Un chorrito de aceite de oliva
· 4 dientes de ajo
· Guindilla
· Perejil picado
· Sal
Preparación:
En
una sartén doramos el ajo finamente picado en el aceite de oliva.
Agregamos la harina, el vino blanco, el caldo de pescado y la
guindilla. Removemos bien y cuando haya espesado añadimos sal al
gusto.
En una cazuela de barro apta para horno ponemos la merluza con el
resto de ingredientes. Vertemos la salsa preparada en la cazuela y
mezclamos bien.
Introducimos la cazuela en el horno durante un cuarto de hora a 200
grados de temperatura. Sacar del horno y servir.
Marmitaco
Ingredientes
para 4 personas:
1 kg de bonito, 2 pimientos
rojos morrones asados y pelados, aceite de oliva, 2 pimientos
verdes, 2 tomates, 2 cebollas, 1 kg de patatas.
Preparación:
Se
quita la piel y las espinas del bonito y se reserva aparte. En una
cazuela, con un poco de agua, se cuecen las espinas. Se pica la
cebolla, se corta el pimiento verde en tiras y se pela y se parte el
tomate en trozos muy pequeños. Todo ello se coloca en un cazuela
puesta al fuego con un poco de aceite. Se añaden las patatas
partidas en trozos medianos y se cubre con el caldo obtenido de la
cocción de las espinas. Se puede agregar más agua en caso
necesario. Se trocean los pimientos rojos y se pasan por el pasapurés,
dejándolos caer sobre las patatas. Cuando éstas estén casi
hechas, se ponen encima los trozos de bonito y se tapa la cazuela
para que las patatas se terminen de hacer y el bonito esté en su
punto.
Es una plato que se toma en
la temparada de verano, y como plato único.
Turismo
Viajar a través del País
Vasco conlleva atravesar diversos puertos de montaña con un paisaje
impresionante. Y es precisamente éste uno de sus extraordinarios
atractivos, practicar en estos parajes el senderismo, rutas a
caballo, o deportes relacionados con la montaña.
Las ciudades
San Sebastián
San
Sebastián es la capital de la provincia de Guipúzcoa (España). Su
nombre en euskera es Donostia, posible evolución de Done Sebastian,
(Done significa santo); y su nombre oficial es Donostia - San
Sebastián.
La aristocrática ciudad
costera que ya desde el siglo pasado fue famosa como noble lugar de
veraneo, sigue conservando su atmósfera cosmopolita y exclusiva.
Su bellísima arquitectura y
sus excelentes playas aún hoy la convierten en destino de
vacaciones privilegiado.
Bilbao
La
mayor ciudad de la región y centro industrial y comercial de primer
orden. Bilbao, a parte de ser una ciudad extraordinaria, es además
una localización única en un entorno lleno de posibilidades. Como
ciudad de puerto cuenta con gran cantidad de playas que posibilitan
los paseos y los deportes marítimos a lo largo de todo el año.
También la montaña está presente en esta ciudad. El paisaje que
rodea Bilbao de valles y bosques está lleno de rincones idílicos
que, en pocos minutos, te permiten olvidar el ajetreo de la gran
ciudad. En ambas rutas, en la costa y la montaña, encontraremos
pueblos con historia, tradiciones ancestrales, deliciosos rincones
donde descansar y disfrutar de forma tranquila. Un entorno natural
que complementa el carisma urbano de la ciudad trepidante que
representa Bilbao.
Tiene un bello casco antiguo
donde destaca fundamentalmente su catedral gótica. La Catedral de
Santiago es uno de los edificios más notables de Bilbao. La parte más
antigua, su planta, data del siglo XIV. Dentro de la Catedral se
diferencian distintas etapas; en su conjunto es considerada como una
catedral gótica, y lo más llamativo de ella es su reducido tamaño.
Vitoria-Gasteiz
Vitoria-Gasteiz,
224.965 habitantes, capital de Euskadi y del territorio histórico
de Alava. La ciudad se asoma a la llanada perfecta y circular desde
su mismo corazón y el horizonte azul de los montes la encierra como
en un abrazo protector desde la lejanía. Fue gótica y
renacentista, barroca, neoclásica y romántica. Hoy se abre hacia
tiempos nuevos con las urbanizaciones más audaces. La planificación
ha sido una venturosa constante en su devenir histórico desde su
primer ensanche medieval a comienzos del siglo XIII hasta sus
modernos barrios y parques periféricos.
El futuro ya está presente
en una ciudad que desde sus orígenes ha sabido ser fiel a sus raíces
proyectándose con amplias perspectivas hacía el porvenir. Su Casco
Viejo mantiene íntegro su trazado gótico y por sus calles elípticas
y estrechas, empinados cantones, viejos y recobrados palacios,
circula el aliento de lo primigenio, de la autenticidad no perdida.
Por los mejores caminos,
remontándonos a la vieja calzada romana que desde Astorga a Burdeos
nos ponía en comunicación con el mundo greco latino,
Vitoria-Gasteiz nunca ha dejado de ser eje de comunicaciones, puente
de paso, ruta abierta y permeable para hombres y mercancías que
desde la meseta o desde Europa recorrían su ámbito dinámico y
gremial.
Contenida en su expansión,
Vitoria-Gasteiz no ha perdido su dimensión humana. Una cuidadosa
política municipal ha contribuido a mantener su equilibrio
conjugando el urbanismo, el medio ambiente, las relaciones y las
iniciativas sociales con servicios de primer orden y una red de
Centros Cívicos socioculturales y deportivos que cohesionan la vida
ciudadana y descentralizan la administración local. Ciudad de
servicios por excelencia, a este sector van dirigidas la economía y
la planificación dentro de las corrientes europeas más
innovadoras.
Una nueva faceta de
Vitoria-Gasteiz la constituye su configuración como ciudad de
convenciones. Su Palacio de Congresos Europa y el Palacio
renacentista de Villa Suso, en el entorno medieval, la convierten en
escenario ideal para reuniones científicas o de cualquier otro tipo
a través de unas instalaciones que cuentan con las dotaciones
precisas desde salas adecuadas a mayor o menor número de
participantes y sistemas de transmisiones para los medios de
información, junto a equipos de traducción simultánea en todos
los idiomas. El ambiente en la calle, sus parques y jardines, su
vida cotidiana confortable, facilidad de los desplazamientos
internos, sus magníficos alrededores y el carácter de sus
habitantes, la convierten en marco ideal para recibir y albergar a
los Congresos más diversificados.
Cultura
Durante
la Edad Media, El País Vasco fue paso obligado del Camino de
Santiago, lo que le proporcionó un gran esplendor cultural y
monumental. Producto de su historia son también sus instituciones
de gobierno, vigentes durante siglos, y que perduran hasta nuestros
días y su lengua propia, el euskera, la única lengua no románica
de la península y probablemente la mas antigua del continente
europeo.
El euskera, o lengua vasca, se escribe actualmente con el alfabeto
latino. Lo hablan alrededor de 600.000 personas en el norte de España:
en toda la provincia de Guipúzcoa, en Vizcaya y Navarra y además
en algunas zonas de Álava y en la parte occidental de los Pirineos
franceses (aproximadamente 100.000 hablantes).
Con respecto al origen de la lengua vasca, existen varias hipótesis.
Se ha sugerido que la lengua de los antepasados de los vascos fue
introducida en esta parte de Europa por inmigrantes de Asia Menor a
principios de la Edad de Bronce (alrededor del año 2.000 AC).
El euskera es la lengua oficial de las provincias vascas desde 1982.
En 1919 se creó la Real Academia de la Lengua Vasca, y en 1968 se
adoptó, con fines oficiales, una gramática estandarizada del
vasco, llamada batúa.
Arte
El barroco (siglos
XVII-XVIII) ha dejado su testimonio en la iglesia de Santa María en
Donostia y el santuario de San Ignacio de Loyola en Azpeitia, así
como también el neoclásico (siglos XVIII y XIX), cuya muestra más
importante es, sin duda, la plaza de España de Vitoria-Gasteiz
Museos
El
Guggenheim Bilbao Museoa, obra cumbre del arquitecto Frank O.
Gehry, concebida como una gran escultura de titanio, piedra y
cristal, se ha convertido en el punto de encuentro y exposición de
arte moderno más importante del mundo.
Junto al Guggenheim Bilbao
Museoa, en uno de los extremos del Parque de Doña Casilda, se
levanta el Museo de Bellas Artes, una de las mejores pinacotecas de
Europa que cuenta con una rica sección dedicada al arte clásico y
varias salas dedicadas a la obra de los más reconocidos pintores
vascos.
Los artistas vascos de la
preguerra tuvieron la finalidad de «fomentar el desarrollo de las
bellas artes, organizar exposiciones, concursos y conferencias,
creando una biblioteca y proporcionando a los artistas los medios
necesarios para que puedan enviar sus obras a las exposiciones que
se celebran fuera de Bilbao».
La primera exposición colectiva tuvo lugar en agosto de 1912 en las
salas de la Sociedad Filarmónica; fue clausurada por Unamuno. La nómina
de los artistas que la componían en 1918, reproducida por Llanos
Gorostiza en su obra «Pintura Vasca» fue: Teodoro de Anasagasti,
arquitecto; Félix Agüero, dibujante; José de Aguirre, pintor;
Alberto Arrue, pintor; José Arrue, pintor; Ramiro Arrue, pintor;
Ricardo Arrue, pintor; Aurelio Arteta, pintor; Félix Arteta,
dibujante; Benito Barrueta, pintor y otros.
Obra de Chillida
El
escultor Eduardo Chillida es uno de los artistas españoles con
mayor proyección internacional. Su obra, galardonada en
innumerables ocasiones, expuesta en más de una veintena de los más
importantes museos y en numerosas retrospectivas, presente en el
paisaje urbano de las más bellas ciudades
Resulta imprescindible la visión aérea de piezas tan
significativas como el Homenaje a Calder, la mesa homenaje a Luca
Paccioli y el Arco de la libertad, en Madrid.
Podemos destacar una obra
muy conocida y que puedes disfrutar en un tu visita a Donostia: Los
peines del viento: tres grandes piezas, de acero trabajado con la
forja y el soplete, de diez toneladas cada una. Se encuentran en uno
de los extremos de la playa de San Sebastian.
Obra de Ibarrola
También se encuentra en
Koitezubi el bosque encantado de Oma. Agustín Ibarrola, buscando
una nueva relación entre el arte y la naturaleza, ha cubierto de
colores y de vida cientos de pinos, componiendo un gigantesco lienzo
natural que cada visitante puede recomponer jugando con la formas,
los colores y la perspectiva.
Literatura
Un gran escritor vasco fue Pío
Baroja y Nessi (1872-1956) nació en San Sebastián el día de los
Santos Inocentes. Durante su carrera larga como escritor, Baroja
produjo más de ochenta libros de varios géneros. Baroja es célebre
por haber sido el gran novelista de la llamada Generación de 98.
Entre sus novelas más conocidas están Camino de perfección
(1902), El árbol de la ciencia (1911) y Las noches del Buen Retiro
(1934).
Folklore
El
País Vasco posee un folklore muy peculiar, que se manifiesta en sus
fiestas populares, así como en sus deportes totalmente autóctonos,
como el conocido juego de Pelota Vasca.
Se puede decir que el folclore vasco posee una personalidad muy
propia de la tierra. La mayor parte de sus competiciones lúdicas
tienen su origen en el trabajo tradicional del campo como los
aizkolariak (cortadores de troncos), los arijasotzaileak
(levantadores de piedras), los segalariak (cortadores de hierba),
los gizon proba (arrastre de piedras), los soka tira (tiro de la
cuerda) y los idi proba (arrastre de piedras con bueyes), entre
otros. Las canciones (como Gernikako Arbola, Agur Jaunak o Boga
Boga) y las danzas (aurresku, ezpatadantza, brokeldantza y
bordondantza), juntamente con los instrumentos tradicionales del
txistu y el tamboril, completan una muestra de sus ricas y
particulares tradiciones.
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