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Breve acercamiento al Quijote

El escritor
Miguel de Cervantes Saavedra, figura máxima de las letras españolas, nació en Alcalá de Henares en 1547 y murió en Madrid en 1616.

La vida azarosa, hizo de él un paje eclesiástico, soldado en la batalla de Lepanto (1571), donde fue herido en la mano izquierda, prisionero de los turcos en Argel, alcabalero en Andalucía, agente proveedor de la Armada Invencible, modesto protegido del conde de Lemos, que no ejerció un mecenazgo demasiado generoso con él, memorialista en perpetua espera del favor real, escritor mal comprendido de sus contemporáneos y marido desengañado e infeliz en su hogar.

Es esta vida plagada de desengaños la que lleva a este ilustre literato a escribir una obra como jamás nadie lo había hecho hasta entonces inventando un género nuevo en la Historia de la Literatura que se ha convertido en el más popular. Él mismo no fue consciente de su creación pues, las obras que escribió con posterioridad al Quijote no recogen los hallazgos que había conseguido plasmar en él.

Cultivó casi todos los géneros narrativos de moda en la época: La novela pastoril como La Galatea; la novela corta a la moda italiana como las doce Novelas ejemplares, donde las hay de todos los géneros, picaresca (El coloquio de los perros), de costumbres (La gitanilla), filosóficas (El licenciado Vidriera) y al estilo italiano (Las dos doncellas).

La novela de corte bizantino también fue elaborada por Miguel de Cervantes con viajes, raptos y mil aventuras (Los trabajos de Persiles y Segismunda).

Pero donde culmina sin duda el genio cervantino es en su inmortal creación Aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote dela Mancha cuya primera parte vio la luz por primera vez en Madrid en 1605, completada diez años después por una segunda parte.

 

La obra maestra
El Quijote, nombre más breve con el que se conoce a esta obra, cuenta las aventuras del viaje de un caballero viejo que piensa ser un caballero andante. Después de volverse loco por haber leído muchos libros de caballerías, deja su casa y sus pocas posesiones en busca de aventuras en los caminos del paisaje rural de la España Imperial.

La obra se puede dividir en dos partes:
Destacamos en una primera parte los viajes de Don Quijote desde su pequeño pueblo en la Mancha a los bosques de la Sierra morena y la vuelta otra vez a su hogar donde se recupera del cansancio y de las heridas sufridas.
Los analistas de la obra dirán después que la vuelta a casa de Don Quijote supondrá para él la derrota.
En su largo caminar siempre se encuentra con gran variedad de personajes en ventas y caminos que a menudo confunde con castillos u otros lugares. Su meta es hacerse famoso y ser conocido por sus aventuras.

La segunda parte de la novela es más compleja. Don Quijote y Sancho Panza (su fiel escudero) encuentran a personajes que han leído la primera parte de la novela y por lo tanto conocen sus previas aventuras. En vez de enfrentarse en esta segunda parte a lo que ellos creen “la realidad”, Don Quijote y Sancho van a participar aquí en aventuras imaginadas por y para el beneficio y el entretenimiento de los personajes secundarios.

Don Quijote, presentado como un individuo totalmente loco en la primera parte, es aquí, en esta segunda, un personaje que poco a poco parece recobrar el juicio por la actitud excéntrica de las personas con las que se encuentra.

Son muchos los pasajes y capítulos famosos universalmente y que todo el mundo recuerda, pero es sin duda alguna el capítulo número 8 del Quijote, “La aventura de los molinos”, uno de los más populares.


 La aventura de los molinos
En su largo caminar, Don Quijote y Sancho se encuentran con unos molinos de viento y Don Quijote creyéndose que son gigantes se dispone a atacarlos con su lanza. Sancho intenta remediar esta situación diciendo a su señor que no son más que molinos de viento, pero Don Quijote se empeña en atacarlos ya que él piensa que son gigantes malvados. Nuestro héroe acaba mal herido en su singular aventura, pierde su lanza en esta lucha y recuerda cómo una vez leyó que un caballero repuso su lanza con un tronco de árbol y así lo hizo èl.

Al día siguiente de la hazaña vivida con los molinos de viento, Don Quijote y Sancho vieron a dos frailes que caminaban en la misma dirección que una mujer que viajaba detrás de ellos. Don Quijote pensó que los monjes tenían secuestrada a la mujer y arremetió contra ellos, no sin el aviso de su fiel Sancho de que otra vez se estaba equivocando.

En esta aventura, como en tantas otras de Don Quijote, escuchamos siempre la voz de su escudero intentando devolver a su señor a la realidad de los hechos. Es por tanto esta obra universal la puesta en escena de dos conceptos bien distintos: el mundo de las ideas de Don Quijote y el mundo real de Sancho Panza. O es la demostración también de que dentro de cada persona pueden existir y convivir perfectamente ambas realidades y sacar al exterior la que más convenga dependiendo del momento.

 

Realidad y Ficción
Gran parte del humor en la obra viene dado por el contraste entre la interpretación literaria del mundo de Don Quijote y su interacción con los deseos y las funciones corporales de Sancho. Sus correrías les enseñan a los dos que la experiencia humana está hecha, a partes iguales, de imaginación y realidad.

Debemos considerar al Quijote como algo más que un simple libro que critica a un tipo de literatura determinada. Encontramos en la obra personajes que, al igual que Don Quijote, son lectores ávidos de ficción. Por tanto Cervantes intenta explorar en el mundo lo que es verdadero y lo que no.

La lectura del Quijote debe ser una lectura crítica, docente, debe enseñar a los lectores cómo leer libros, cómo distinguir y saber apreciar las diferencias y a la vez las semejanzas que existen entre la ficción y la realidad.