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ANTONIO GAUDÍ

Arquitecto catalán del siglo XX, máximo exponente de la arquitectura modernista catalana, conocido en todo el mundo. Su figura es una de las más sorprendentes de la historia de la arquitectura, tanto por sus innovaciones, en apariencia intuitivas, como por su práctica aislada de las corrientes internacionales e influida a menudo en el mero trabajo artesanal.

BIOGRAFÍA

Nació en 1852, hijo de un modesto calderero. Vivió una infancia bastante enfermiza, ya que padeció frecuentes dolores reumáticos que en muchas ocasiones no le permitieron realizar algo tan normal para un niño como jugar con sus amigos. Estas molestias físicas le acompañaron hasta el resto de sus días. El lugar de su nacimiento se lo disputan Riudoms y Reus, dos poblaciones muy próximas entre sí en la provincia de Tarragona, aunque la mayoría de sus biógrafos afirman que fue en Reus.

Se trasladó a Barcelona, a los 17 años, con la intención de estudiar arquitectura, pero por falta de recursos económicos tuvo que compaginar sus estudios con el trabajo de delineante y proyectista. Esto le permitió trabajar junto a conocidos arquitectos, como Josep Fontseré y Joan Martorell.

A los 26 años obtuvo el título de arquitecto. Llevó a cabo algunos trabajos de carácter decorativo, entre ellos diseñó una vitrina para una conocida guantería de Barcelona, Casa Comella, para la Exposición Universal de París de 1878.

Eusebi Güell, importante empresario del sector textil, se quedó prendado de la modernidad y elegancia de aquella vitrina. Tras conocer al joven autor, se convirtió en el principal cliente y mecenas de Gaudí.

Gaudí no sólo revolucionó la arquitectura, además fue un creador prolífico. Diseñó muebles, mosaicos, elementos decorativos, hierro forjado y cualquier elemento que formara parte de sus construcciones.

Un estilo personalísimo

Gaudí fue el creador de una nueva arquitectura basada en las líneas curvas. Experimentó estructuras y nuevas formas de una manera continuada. Por este motivo, prefería desarrollar sus ideas a escala y en forma corpórea. La tridimensionalidad de sus maquetas en yeso, barro, tela metálica, o cartón mojado y moldeado, le acompañaron siempre. Sus ideas "corpóreas", en muchas ocasiones, no fueron sometidas a la limitación que obligan las dos dimensiones del papel de dibujo. A veces modificaba las formas directamente en la obra, en el momento de la realización. Uno de sus biógrafos, Juan Bassegoda Nonell (Doctor Arquitecto y Catedrático de la Universitat Politècnica de Catalunya) dice al respecto:

"...Se había apercibido de que los arquitectos sólo usan la formas que previamente pueden dibujar con dos instrumentos, que son la escuadra y el compás. A lo largo de toda la historia de la arquitectura las formas de los edificios han sido hijas de estos dos simples instrumentos, que permiten dibujar círculos, triángulos, cuadrados o rectángulos, que en el espacio se convierten en prismas, pirámides, cilindros y esferas que dan lugar a los pilares, las cubiertas, las columnas y las cúpulas.

"... vio claramente que estas formas geométricas simples rara vez se dan en la Naturaleza, que, por otra parte, construye excelentes estructuras, acreditadas por los largos siglos de eficacia. La estructura de un árbol es de una rara perfección, mucho más compleja y bien resuelta que las estructuras creadas por los arquitectos. No se puede dudar que el esqueleto de los mamíferos es extraordinariamente eficaz y resuelve los problemas con estabilidad y motilidad de manera admirable."

"...(el) intento de Gaudí fue sencillamente introducir un cambio de geometría en la arquitectura. Esto puede considerarse una revolución, pero en todo caso una revolución nada traumática, puesto que la geometría de la arquitectura gaudiniana es mucho más antigua que la inventada por los arquitectos."

La muerte de Antoni Gaudí

Nadie podía imaginar que un anciano que estaba herido en el suelo el 7 de junio de 1926, tras haber sido arrollado por el tranvía nº 30, en el cruce de la Gran Vía y la calle Bailén de Barcelona, era el famoso Antoni Gaudí. No llevaba ningún documento consigo, vestía sencillamente y sólo llevaba un libro de evangelios. Ingresó en el hospital de la Santa Cruz, como un indigente indocumentado más. Al avanzar la noche y no regresar a su modesto dormitorio, por aquel entonces en un reducido anexo a las obras de La Sagrada Familia, fue buscado por las casas de socorro y hospitales de Barcelona. Al día siguiente, los más eminentes médicos comprobaron la gravedad de las lesiones sufridas por el renombrado arquitecto. Tras su fallecimiento, tres días después del atropello, se formaron largas colas de público para ofrecerle su homenaje y último adiós. Fue enterrado en la cripta de La Sagrada Familia.

OBRA

Sus trabajos más importantes son los siguientes:

1882. Proyecto de Pabellón de caza de Güell, en Garraf (Barcelona)
1883-88. Casa de Vicens i Montaner (Barcelona)
1898-99. Casa Calvet, en la calle Casp de Barcelona. Premio del Ayuntamiento
1900-14. Parque Güell, Barcelona
1903-04. Restauración de la Catedral de Mallorca.
1906-12. Casa Milà (La Pedrera). Barcelona. Este edificio es más conocido por su nombre catalán La Pedrera,
(que en castellano significa "la cantera") forma en que fue bautizado popularmente por el sorprendente aspecto pétreo de su fachada.


A partir de 1914 decidió no trabajar en ninguna otra obra, para dedicarse de lleno al Templo de la Sagrada Familia. Es el edificio más visitado de Barcelona, y por el que sin duda se identifica la ciudad en el mundo entero con la obra de Gaudí. En 1883, el arquitecto aceptó continuar un proyecto de planteamiento neogótico ya empezado, pero lo rehizo totalmente, con vocación monumental y una decoración exhuberante, y trabajó en él hasta su muerte en 1926.

 

ANÉCDOTAS

Es natural que un hombre como Gaudí, de tantas vivencias arquitectónicas, pudiese dar pie a un variado número de anécdotas y frases célebres. Entre ellas:

"Lorenzo, dicen que ya soy arquitecto". Expresion sarcástica de Gaudí (En ocasión de su grado en 1878)

"Sólo el que se equivoca muchas veces acaba al final acertando".

"Solo hay una clase de personas autorizada a decir tonterías: los tontos".

"Originalidad es volver al origen".

"Conviene no confundir la pobreza con la miseria. La primera conduce a la elegancia y la belleza; la segunda al hambre y al rencor. La riqueza solo lleva a la opulencia y la complicacion".

"El hombre se mueve en un mundo de dos dimensiones y los angeles en otro tridimensional. A veces, después de muchos sacrificios, de dolor continuado y lacerante, el arquitecto alcanza a ver, por unos segundos la tridimensionalidad angélica. La arquitectura que surge de esta inspiracion produce frutos que sacían generaciones".

"En vista de que uno de los pilares que sostenían la planta baja de la casa Mila se apoyaba sobre la acera, más allá de la alineación oficial, un guardia municipal que visitaba la obra le dijo a Bayo, el contratista de la misma, que dicho pilar debía ser retirado. Informado Gaudí sobre el particular por Bayo, dijo que si insistían los del Ayuntamiento, mandaría a cortar el pilar por la línea oficial y, dejando la superficie de corte totalmente lisa, haría grabar allí una leyenda diciendo que había sido cortada por acuerdo municipal de fecha tal. Bayo lo transmitió al inspector municipal que no volvió a hablar del asunto" (1). Finalmente, llegada la culminacion de la obra, las autoridades municipales quedaron estupefactas al ver que esta excedía lo autorizado por el reglamento en más de CUATRO MIL metros cúbicos. Se conminó al señor Mila a demoler todos los desvanes, so pena de imponerle una multa de cien mil pesetas. Y dice al respecto Bassegoda: "Después de mucho discutir, el Ayuntamiento de Barcelona tomó un sorprendente y admirable acuerdo, en el sentido de considerar a la casa Mila 'obra de interés artístico' y, por tanto, no sujeta a ordenanzas. Gaudí quedo tan satisfecho de este acuerdo que pidió un certificado con el extracto del acta, que le fue entregado".

No le gustaba que lo fotografiaran. Las escasas fotografías que existen de él fueron hechas a hurtadillas y algunas veces valiéndose de estratagemas. Refiere Martinell: "Cuando algún personaje visitaba el Templo (de La Sagrada Familia), Gaudí procuraba evitar a los fotógrafos, o bien se libraba de ellos interponiendo el sombrero entre su rostro y el objetivo, en actitud de saludar".

Amaba el mar. La visión del Mediterráneo era para él un imperativo. Al respecto, comenta Martinell: "Necesita ver el mar a menudo, y muchos domingos se va a la escollera. El mar es lo único que le sintetiza las tres dimensiones -espacio-. En la superficie se refleja el cielo y a través de ella, ve el fondo y el movimiento".

En 1924, a los 72 años de edad es detenido por la policía en ocasión de asistir a una misa en sufragio por los caídos en el sitio de Barcelona de 1714 y protestar la intromisión de la policía. Parece que enojó en gran manera a las autoridades el hecho de que Gaudí contestara a sus preguntas en catalán. Su detención, que causó revuelo, duró solo unas horas pero dan una idea de su temple, su consistencia de posiciones y su acendrado sentimiento regionalista. Sobre su detención, comenta Gaudí a Martinell: "Aquello me produjo el efecto de un pequeño infierno. Los policías, hablando castellano y flacos... Los jefes, con sueldo mayor, lucen una barriga abultada y aspecto de beber en exceso. Son Lucifer... Todas las actividades, todas las relaciones entre jefes y subordinados estan inspiradas en ideas negativas como sucede en el Infierno...".

Hacia los últimos años de su vida, Gaudí vivía en la pobreza. Sus visitas al Club Ateneo para encontrarse con sus amigos se hicieron menos y menos frecuentes. Aquellos que quisieran verle se veían en la necesidad de acudir a su pequeño taller al pie de la iglesia de la Sagrada Familia. Los últimos seis meses los vivió totalmente en ese taller donde su cama se hallaba rodeada por libros, moldes de yeso y maquetas de alambre. Se mostraba cansado de luchar contra el albur económico pero se hallaba aún interesado en lo que sus investigaciones y experimentos podían hacer posible. Acostumbraba a decir a sus amigos: "A medida que mi cuerpo se debilita, mi espiritu se siente más ágil y libre".