Learn Spanish with Escuela Internacional
 

FERNANDO RODRÍGUEZ TRUEBA

Su carrera cinematográfica es ya bastante conocida. Desde su "Opera Prima", hasta "La niña de tus ojos", pasando por el Oscar de "Belle Epoque"... Ya en la pantalla había asomado su afición por la música y más específicamente por el jazz latino. Aunque sus filmes han tenido siempre un tono más bien ligero, se las ha ingeniado para incorporar elementos que dicen mucho de sus propias inclinaciones ideológicas.

BIOGRAFÍA

Fernando Rodríguez Trueba, nació el 18 de enero de 1955 y pertenece a una familia numerosa. De pequeñito quiso ser pintor y admiró a Picasso, pero descubrió que tenía mejor ojo que mano y pensó en el cine al mismo tiempo que en las chicas. Decidido a mantener su vocación, se inscribió en la Facultad de Ciencias de la Información, para estudiar Imagen y Sonido. Luego se dio cuenta que para hacer cine, era absolutamante necesario dejar la Facultad. Fue obediente consigo mismo y se agarró a la cámara de súper ocho. Entre 1974 y 1979 fue crítico cinematográfico para "La Guía del Ocio" de Madrid, primero y después también para el diario "El País". En aquellos tiempos era un todo-terreno de avidez cinematográfica, preparó la programación del desaparecido Cinestudio "Griffith" de Madrid y en 1981 fundó la revista "Casablanca", que mantuvo poco más de dos años.

Durante su etapa de crítico y estudiante realiza algunos cortos entre 8 y 16 mm con diferente suerte. En este trecho se forma el grupo "del Yucatán". Jocosa panda de amigos que se reúnen en una cafetería con ese nombre de la Glorieta de Bilbao, entre ellos se encuentran Óscar Ladoire, Carlos Boyero (ambos estrellas en el corto "Óscar y Carlos"). Antonio Resines, Ibiricu... entre otros. Algunos de estos trabajos ni siquiera terminan de montarse correctamente, pero al final Trueba obtiene un interesante éxito con "En legítima defensa" que se proyectaba antes de "El amigo americano" (Wim Wenders, 1977), entonces un clásico del "off cinema".
"Me costó diez mil pesetas (El corto "Óscar y Carlos"), que no digo de dónde saqué. Me gasté todo el dinero en el material. Lo rodé en cuatro horas. Se llevó a FOTOFILM y allí quedó más de un año y medio porque no había dinero para pagar el revelado. Un corto fantasma. Un día pagamos la cuenta del laboratorio y se quedó en la estantería otros dos años más".

Con esta carta de presentación y gracias a su acercamiento a Colomo, que le sirvió de productor, logró terminar "Ópera Prima" (1980). Un éxito comercial y de crítica, especialmente en Chicago o La Mostra Veneciana, donde Óscar Ladoire logró la Copa Volpi al mejor actor y el reconocimiento como una especie de "Dudley Moore latino". La película inauguró lo que se llamó, indignamente, "comedia madrileña", con otros filmes de Trueba o de Colomo. Pero la verdad es que ya por entonces, Fernando estaba más cerca de Billy Wilder y Charlie Mingus, que del metro de Ópera.

El resultado es tan bueno que deciden fundar "Ópera Films" su primera productora, junto a Ladoire. Fernando creó a parte "Fernando Trueba P.C." en 1984. Conoce a las hijas de un gran amigo suyo, (Manolo Huete) y entre Angélica, Lala, Ana y Cristina, se decide por la última con la que se une sentimental y profesionalmente. Siempre interesado por cambiar de registro, rueda un documental sobre la vida de un bohemio maldito, Chicho Sánchez Ferlosio, "Mientras el cuerpo aguante"(1982), que acabó siendo ensalzada por un sector de la crítica por avanzada, e incomprendida por otro sector, precisamente por la misma razón. Decide volver a Lubisch y Wilder e inventa, de nuevo junto a Ladoire "Sal Gorda" (1983) que le reconcilia con el público y con el vodevil.

El mayor éxito en esta línea fue la adaptación al cine de la obra de John Ray Chapman, "Sé infiel y no mires con quién" (1985), que inició una relación estable con el productor Andrés Vicente Gómez; con quien más tarde daría un giro estilístico en su carrera y su primer acercamiento a los años 30-40: "El año de las luces" (1985). Esta vez cuenta con una colaboración de lujo en el guión: Rafael Azcona (Aunque la historia original fuera inspirada por las anécdotas de Manuel Huete). Después de las tibias acogidas de sus anteriores películas, "El año de las luces" le colocó en un lugar muy alto en la cartelera con la guinda del Oso de Plata en el festival de Berlín, en el 86. Trueba podría afrontar así proyectos cada vez más ambiciosos.

Desde 1981, Trueba se obsesiona con la fantástica novela de Christoper Frank "Le rêve de la Signe Fou". Tuvo que guardar el proyecto en el cajón durante casi toda la década de los 80 porque "En España no se puede hacer un film de esas características". Será en 1989 cuando ruede definitivamente "El Sueño del Mono Loco". Durante este tiempo produce para la televisión "La mujer de tu vida", (1988-1989 y 1991). En el rodaje participa lo más granado de la profesión cinematográfica en España y las disparatadas historias tienen un buen calado en la audiencia española.

La ambiciosa producción de " El sueño... " con rodaje en inglés, localizaciones en París y actores internacionales (Jeff Goldblum, caracterizado como un ideal alter-ego de Trueba, la presencia de Miranda Richardson…) culminó con una película atípica hasta entonces, no sólo en la filmografía de Fernando sino en la española. Lamentablemente, no obtuvo el espaldarazo de público que necesitaba, pese a la buena acogida crítica.

Algo agotado por "El sueño del mono loco", Trueba vuelve a cambiar de registro y por pura curiosidad y amor a Rohmer decide traducir y dirigir en el teatro " Trío en mí bemol" para el Centro Dramático Nacional. Allí coincide con Gerardo Vera como escenógrafo y a Silvia Munt, protagonista de la obra junto a Santiago Ramos. Todos ellos habían trabajado con él previamente en "Sé infiel y no mires con quién" y "El año de las luces".
Fernando se debate entre varios proyectos, a veces dice que prepara un guión sobre dos actores, o que va rodar en Estados Unidos una novela de Donald Westlake, llamada "Two much" o bien un historia de amor y sexo ambientada, como "El año de las luces", en la postguerra.

Finalmente para su vuelta al cine volvió con Azcona a la España indefinida de los años treinta y al tema de la iniciación sexual. Una combinación que le había dado excelentes resultado anteriormente y con la que alcanza la cota de maestría: "Belle Époque" (1992). Una comedia en estado de gracia del primer al último minuto que le valió el Óscar de Hollywood a la mejor película extranjera. El autor se asentaba firmemente en el panorama comercial español y profesional de todo el mundo.

Durante 1993 produce para la televisión el magazine "El peor programa de la semana" con el Gran Wyoming como presentador. El programa es único en su género en la televisión española, aunque su emisión fue interrumpida.
Sin un momento de respiro, se vuelca por fin en su proyecto americano: rodar en Estados Unidos, al modo de los "Studios". Una comedia íntegramente española, y de nuevo, un reparto internacional. Fernado concibe esta idea desde los tiempos de "Trío en Mí Bemol". Su película, con actores del star system norteamericano (M. Griffith, D. Aiello, D. Hannah, El Wallach...) rodada en Miami, es "Two Much" (1993) la octava producción de su carrera y una de las más caras del cine español. Esta vez colabora en el guión su hermano David, en plena compenetración creativa. Todo lo que la envolvió antes y después fue un ejemplo de dominio de la promoción de una película, inédita en el mercado español. La respuesta del público fue estupenda, y su éxito sobrepasó fronteras, con una buena acogida en toda Europa.

"La niña de tus ojos" (1998) es de nuevo otra película grande. Rodajes en Praga, presupuestos enormes, y cómo no, de nuevo los años treinta. Trueba prefiere al Lubitsch de "To be or not to be" a "Morena Clara" y crea una historia ambientada en la Alemania nazi, con Goebble ente los protagonistas. Como era de esperar, "el toque Trueba" volvió a ser mágico para la taquilla.

"Calle 54" (2000) presentada en el último Festival de Venecia, representa un aparente salto de contexto en el obra de Trueba, cuando en realidad no lo es tanto en su vida: el jazz latino. La obsesión por esta expresión musical le viene desde los años ochenta, pero el riesgo de plantear un musical con sus músicos favoritos, requería una seguridad y una libertad que sólo ahora podía permitirse. Consigue, una vez más, excelentes resultados.
La última película que ha estrenado hasta el momento es El embrujo de Shanghai una adaptación de la novela homónima de Juan Marsé.

"Intenté imaginar Shanghai como la describe Marsé en la novela, como una película americana doblada, pero construida con algunos elementos cercanos a los protagonistas. Un Shanghai made in Hollywood más que un Shanghai real. Un niño del año 48 todo lo que sabía de Shanghai lo había visto en el cine o en los tebeos."

PELÍCULAS Y PREMIOS

Ópera Prima
- Hugo de Plata ( Festival de Chicago, 1980)
- Copa Volpi al mejor intérprete masculino, Óscar Ladoire (Festival de Venecia, 1980).

El año de las luces
- Oso de plata (Festival de Berlín,1987)
- Goya a la mejor actriz secundaria, 1986 (Verónica Forqué).

El sueño del mono loco
- Cinco premios Goya,1989 (película, dirección, guión, fotografía y montaje).

Belle epoque
- Oscar a la mejor película extranjera (1993)
- Nueve premios Goya,1992 (película, dirección, guión, fotografía, montaje, dirección artística, actriz, actriz secundaria y actor secundario).

La niña de tus ojos
- Siete premios Goya, 1998 (mejor película, actriz, actor revelación, dirección de producción, peluquería, maquillaje, vestuario).

Calle 54
- Goya 2001 al mejor sonido para Thom Cadley, Mark Wilder, Pierre Gamet, Martin Gamet, Dominique Henequin y Marisa Hernández
- Premios del Cine Europeo 2001. Nominada a Mejor Documental
- Premios de la Música 2001. Mejor álbum de jazz.

ANECDOTAS

Para algunos, ganar o ser nominados al Oscar se convierte en un engorro y no en una alegría. No es frecuente que esto ocurra, pero en la historia de los premios se han dado casos notables. Fernando Trueba, al recibir el Oscar en 1993 por "Belle Epoque": "Quisiera creer en Dios para darle las gracias, pero sólo creo en Billy Wilder. Gracias, míster Wilder". Al día siguiente Trueba hacía el siguiente comentario: "Hoy, además, me ha llamado Billy Wilder y me ha dicho: "Fernando, soy Dios". Me ha referido que desde que hice mi comentario al recibir el premio, la gente se arrodilla a su paso por la calle".