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San Fermín

PAMPLONA
Pamplona o Iruñea (nombre en euskera) es una ciudad corriente, tirando a pequeña (190.000 habitantes). Es una ciudad muy agradable, pues tiene muchos espacios verdes, las distancias son cortas, está bien provista de todo, tiene dos universidades y, por supuesto, tiene la fiesta más famosa de España: San Fermín... Pamplona es la capital de Navarra, una Comunidad Autónoma muy bonita y llamativa, sobre todo por su naturaleza, muy rica y bastante bien conservada. En verano hace calor pero, sin excesos, por lo que, a principios de julio, todavía puede hacer fresco. ¡Ah! un detalle: en Pamplona se habla castellano y euskera, éste último es el idioma más antiguo de todo el continente europeo.

EL CHUPINAZO
El 6 de julio, a las 12 del mediodía, en la Plaza del Ayuntamiento, empieza la fiesta con el chupinazo: el cohete que anuncia el comienzo de las fiestas. Poco antes de las doce, el alcalde o alcaldesa y concejales salen al balcón del Ayuntamiento. Abajo, en la plaza, miles de personas esperan el momento; el ansia colectiva va subiendo grados a medida que se acercan las doce del medio día. Se descorchan cientos de botellas de champán, repartiéndolo a partes iguales entre el estómago y la ropa del personal.

EL ENCIERRO
Es el acto más importante de las fiestas de San Fermín. Es también el que da fama a la ciudad y el que hace que salga en todos los telediarios del mundo una semana al año. Se celebra a las 8 de la mañana del día 7 al 14 de julio (el día 6 no hay encierro). El encierro es una carrera que los mozos pamploneses hacen delante de los toros. Suele durar unos 2 ó 3 minutos (aunque puede durar mucho más si la cosa se complica). El recorrido tiene unos 800 metros y para participar no hay que apuntarse en ningún sitio (aunque hay que estar en excelente forma física), es cuestión de meterse en el recorrido del encierro, elegir el tramo en el que se quiere correr e intentar hacerlo lo mejor posible.

Antiguamente, se trataba sólo de llevar cada día hasta la plaza los seis toros de la corrida de la tarde desde sus corrales, situados en la otra punta de la ciudad, hasta la plaza, y claro, como no había camiones los llevaban por las calles. Luego la gente se fue animando a correr delante de los toros, por aquello de la emoción y el riesgo. Con el tiempo el número de corredores ha ido aumentando hasta convertirse en el espectáculo que es hoy.

Poco antes del comienzo del encierro los mozos se encomiendan a la imagen del patrón, adornada con los pañuelos de las peñas, colocada en Santo Domingo. Cantan tres veces. La canción dice: "A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en el encierro dándonos su bendición". Se lanza el primer cohete que avisa que los toros están ya en la calle. Enseguida se escucha el segundo cohete que quiere decir que ya están TODOS los toros en la calle. Entonces es cuando empieza de verdad el encierro. El espectador (el mozo que corre el encierro) espera nervioso la llegada de los toros, éstos corren muy rápido. Cuando los toros ya han pasado de largo y siguen corriendo calle arriba, el encierro ha acabado para ti y sientes la gran satisfacción de seguir vivo, eso si algún toro no se separa de la manada y da la vuelta en el recorrido, cosa que pasa de vez en cuando, entonces la cosa se complica y se pone muy peligrosa. Normalmente oirás enseguida un tercer cohete (esto significa que todos los toros están ya en la plaza), y cuando todos hayan entrado en sus corrales, un cuarto cohete que anuncia el final del encierro. Entre el primer y el último cohete habrán pasado normalmente solo unos dos minutos, pero ¡vaya dos minutos!

LA FIESTA
Beber
Por definición, San Fermín es sinónimo de fiesta en la calle. Es una mezcla de carnaval y cachondeo, donde no puede faltar el alcohol. La juerga se concentra en la parte vieja de la ciudad, aunque también la hay, más tranquila, en algunos barrios. En general en San Fermines cualquier zona es buena para tomarse unas copas y pegarse unos bailoteos con los amigos/as. No olvides pedir kalimocho y probar el pacharán. En la parte vieja todo es un revoltijo, todos los ambientes están mezclados y, en todas partes, te encuentras con todo tipo de gente. Además la cosa cambia mucho de año en año, así que todo lo que se diga es provisional. La juerga consiste, como en todas partes, en bebida, música, baile, comida y la gracia que le pongas tú. No tiene otro secreto. Quizás lo más sorprendente de la juerga San Ferminera es lo pacífica que es.

Cómo llegar
Pamplona es una ciudad en general bastante bien comunicada. Lo mejor es que prepares tu viaje con algo de tiempo porque es mucha gente la que quiere estar en Pamplona esos días. Desde Madrid, en coche son unas cuatro horas (sobre 400 Km.). En avión, el aeropuerto de Noáin está a siete kilómetros de Pamplona. Los días laborales hay siete vuelos desde Madrid y cuatro desde Barcelona, tanto de ida como de vuelta. También hay vuelos en fin de semana. Se tarda alrededor de una hora en llegar. Desde ambas ciudades se puede enlazar sin problemas con los principales aeropuertos del mundo. También puedes ir a Pamplona en tren o autobús. ¡No tienes excusa!

¿Dónde comer?
En Pamplona se puede comer con una oferta amplísima: se puede comer de todo y se puede comer muy bien. Los precios son estilo San Fermin, en general por encima de los del resto del año. Como información general, encontrar sitio en San Fermin es difícil pero no imposible. En todos los bares y restaurantes hay mucho ambiente y siempre la gente tiene ganas de divertirse. El horario local de comidas fuera de fiestas es más o menos de 2 a 3.30 de la tarde para la comida, y de 9 a 11 de la noche para la cena. Eso quiere decir que entre estas horas te puedes sentar a comer. Lo que sucede es que en San Fermin, esto, como todo, está enloquecido: en muchas partes siguen dando de comer casi hasta las cinco de la tarde, y te puedes sentar tranquilamente a cenar a las doce de la noche.

En Pamplona hay un buen número de restaurantes de lujo, no en vano, la comida vasca es una de las mejores del mundo. La parte vieja y su entorno están llenos de buenos restaurantes, como el Europa, el Don Pablo, el Hartza. Algo más alejados, aunque también en el centro, tenemos otros tres pilares gastronómicos locales, buenos y de precio alto: el Rodero (ambiente taurino), el Alhambra y el Josetxo.

Para comer sin esperar y más barato, el bocata es una buena idea. Hay algunos bares especializados en bocatas como el Bearin-plaza o Las Navas, donde podrás encontrar bocatas de todo tipo, calientes y fríos, muy ricos todos ellos. No puedes marcharte de Pamplona sin probar los pinchos, deliciosos aperitivos cuidadosamente preparados que harán las delicias del comensal.

Si, en todo caso, buscas precios económicos y comidas no demasiado diferentes de lo que sueles comer en cualquier parte del mundo, las pizzerías son un recurso muy popular, como en casi todo el mundo. En los típicos establecimientos de comida rápida dedicados a hacer pizza (Pizza Hut, Pizza World, Telepizza y Domino's) podrás encontrar pizzas de todo tipo por un precio medianamente razonable. Busca bien si te gusta la comida rápida, porque no faltará tampoco un Mc Donalds o Burguer por allí cerca.

CONSEJOS
1. No se puede entrar al encierro por donde te de la gana. Solo se puede entrar en el recorrido por las dos puertas del vallado de la Plaza del Mercado y la Plaza del Ayuntamiento.

2. No se puede correr bajo los efectos del alcohol, puede ser peligroso para ti y para los demás.

3. Fíjate en lo que pasa a tu alrededor: fíjate en lo que tienes delante y lo que tienes detrás, y sobre todo no le pierdas la pista al toro.

4. No molestes al toro. Los toros en realidad no tienen ningún interés en meterse con nadie. Si no les distraen, corren ciegos hasta sus chiqueros.

5. Si te caes, no te levantes. Si te levantas o te mueves cuando pasan los toros, puedes hacer que se fije en ti, o simplemente puedes levantarte justo en su trayectoria, con lo que te atropellará

6. No corras detrás de los toros.

7. No toques a los toros. Si los tocas se distraerá.

8. No te quedes parado en el recorrido. Corre o estorbarás al resto de la gente.
Advertimos, además, que los pastores imponen el orden con unas larguísimas varas, y que un varazo de estos puede dolerte más que un pisotón de toro.

9. No corras con ningún objeto. Si no tienes donde dejar tu mochila, cámara de vídeo o lo que sea, simplemente no corras.