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MIGUEL HERNÁNDEZ (1910-1942)
Biografía
Si
un pastor se dedica a la poesía, o bien nadie se acordará
de él, o bien será uno de los más respetados
y brillantes escritores de la España del siglo XX.
Sin su destacado talento, que mostró durante los pocos años
de educación en una escuela religiosa, Miguel Hernández
habría pasado toda su vida en la soledad de las sierras,
acompañado por las cabras de su rebaño. Así
trabajaban todos los que habían nacido, como Hernández,
en 1910 en un pequeño y pobre pueblo del levante español,
Orihuela. Pero los años de aislamiento de la sociedad fermentaron
su don; se dedicó a perfeccionar las estructuras que había
aprendido en los libros de Gabriel y Galán, y pasando los
años, creció un poeta autodidacta que disponía
de una increíble combinación de delicadeza y conservada
simplicidad. Ya con veinte años aparecieron sus primeros
artículos publicados.
El primer amor no tardó en aparecer, Josefina Manresa- su
futura esposa-, a la que hizo referencia en versos de una impresionante
belleza, como:
“Mis ojos, sin tus
ojos, no son ojos
que son dos hormigueros solitarios
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos o manojos”
(Imagen de tu huella) |
Desarrollándose paulatinamente su fama,
creció en él el deseo de encontrar nuevos horizo ntes, de ampliar vistas y de recibir nuevas impresiones; las encontró
en el Madrid de 1931, donde conoció a Pablo Neruda, quien
le mostró una visión menos sublime de la existencia;
Hernández abandonó la fe católica y entró
en las filas de la política izquierdista. Cuando en 1936
estalló la Guerra Civil fue uno de los primeros en alistarse
en una compañía de voluntarios. Su faceta política
dejó rastro en obras como Canto de independencia, Nuestra
juventud no muere o Al soldado internacional caído en España,
donde se refleja el compromiso con su tiempo.
Toda su identificación con las ideas republicanas no evitó
que abandonase el ejército en 1937 con Josefina, quien se
quedó embarazada en Orihuela. Este sería el último
momento feliz que Miguel Hernández disfrutó en su
corta vida. A fin de escapar de los fascistas, Hernández
intentó escapar por la frontera portuguesa. Su fuga acabó
en las cárceles de Madrid y Sevilla. Además recibe
noticias desesperadas de su familia: Josefina y su hijo sufren continuamente
de hambre y vejaciones terribles.
Su inesperada liberación después de unos meses no
mejoró la situación. Bajo la censura de Franco, los
escritores liberales como él se ven privados de trabajo.
Mientras sus seres queridos están a punto de morir, escribe
obras más depresivas y desesperadas que nunca:
“Fuera, la luz en la luz sepultada
Siento que sólo la sombra me alumbra”.
(Eterna Sombra) |
Al final, el destino se vuelve aún más
contra él, la época de libertad termina y vuelve a
ser encarcelado. Terminó muriendo, solo, en una fría
celda, de una tuberculosis pulmonar, en marzo de 1942.
En la actualidad, Miguel Hernández es honrado
por la autenticidad de su obra, en la que funde el más absoluto
respeto por la métrica clásica española, al
tiempo que expresa sus sentimientos más profundos, en los
que se descubre al pastor que fue, sencillo e ingenuo.
OBRA
Destacó como poeta pero también escribió alguna
obra de teatro.
Poesía
• Perito en lunas, Murcia, La Verdad, 1933 (Prólogo
de Ramón Sijé).
• El rayo que no cesa, Madrid, Héroe, 1936.
• Viento del pueblo. Poesía en la guerra, Valencia,
Socorro Rojo Internacional, 1937 (Prólogo de Tomás
Navarro Tomás).
• El rayo que no cesa, Buenos Aires, Espasa-Calpe, 1949 (Prólogo
de José María Cossío. Incluye poemas inéditos).
• Seis poemas inéditos y nueve más, Alicante,
Col. Ifach, 1951.
• Obra escogida, Madrid, Aguilar, 1952 (Incluye poemas inéditos).
• Cancioner o y romancero de ausencias (1938-1941), Buenos
Aires, Lautaro, 1958 (Prólogo de Elvio Romero).
• Antología, Buenos Aires, Losada, 1960 (Selec. y Prólogo
de Mª de Gracia Ifach.
Incluye poemas inéditos).
• Obras completas, Buenos Aires, Losada, 1960 (Ordenada por
E. Romero. Prólogo de Mª de Gracia Ifach).
• El hombre acecha, Santander, Diputación, 1961 (Facsímil
de la primera edición de 1939 perdida en imprenta).
• Obra poética completa, Madrid, Zero, 1979 (Introducción,
estudio y notas de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia).
• Veinticuatro sonetos inéditos, Alicante, Instituto
de estudios Juan Gil-Albert, 1986 (Edición de José
Carlos Rovira).
Teatro
• Quién te ha visto y quién te ve y sombra de
lo que eras, Madrid, 1929
• El labrador de más aire, Valencia, Nuestro Pueblo,
1937
• Teatro en la guerra, Alicante, Socorro Rojo Internacional,
1938
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