
Nivel: A3
Título: Subjuntivo con rosquillas
Tiempo global: 20'
Profesor: Miguel Ángel García Guerra
Objetivos:
1.- Que el
alumno entienda la dinámica del subjuntivo.
2.- Que el alumno sepa qué significa y para qué
se usa este modo verbal y lo sepa diferenciar
de un modo claro y preciso del indicativo.
3.- Dar respuesta a la eterna pregunta '¿y por
qué subjuntivo?'.
Contenidos:
1.- Ojalá + subjuntivo.
2.- Presente de subjuntivo.
Material:
1.- Rosquillas (un paquete de Filipinos
está bien; hay que tener en cuenta que cada alumno
necesitará dos rosquillas para realizar la actividad).
2.- Plato de plástico o de papel.
Destrezas:
1.- Expresión oral.
2.- Comprensión oral.
Metodología:
1.- El día de antes se les habrá dicho que repasen
el presente de subjuntivo.
2.- A cada
estudiante se le da un plato de papel vacío. Obviamente,
los mirarán con ojos atónitos; ésta es la primera
parte del impacto.
3.- Se les
pregunta si ven algo en el plato. Obviamente dirán
que no.
4.- Se saca
(antes no lo debieran haber visto) de la cartera
o bolso un paquete de rosquillas y se pone una
en cada plato advirtiéndoles que aún
no se puede comer.
5.- Se les
pregunta qué ven en el plato. Se les pide que
lo huelan, que lo toquen, que -en definitiva-
se cercioren de que esa rosquilla es real. Remarcamos
esto escribiendo en la pizarra: "En mi plato veo
una rosquilla" subrayando el verbo y señalando
que está en indicativo.
6.- Les indicamos
que se coman la rosquilla.
7.- Una vez
que se la han comido, se les pregunta si ven algo
en el plato. Dirán que no, que ya no hay rosquilla.
Les hacemos notar que han usado indicativo porque
lo real es que ya no hay una rosquilla en el plato.
8.- Explicamos
que el subjuntivo es el modo verbal del mundo
de lo irreal, del deseo, del sueño, del futuro
de lo que está en mi mente y escribimos en la
pizarra la frase "Ojalá haya una rosquilla en
mi plato".
9.- Como los
estudiantes han formulado un deseo, lo hacemos
realidad colocando otra rosquilla en su plato
y les hacemos notar que, como nuevamente hay una
rosquilla en su plato, una rosquilla real, tendremos
que referirnos a ella usando el indicativo.
10.- Para que
memoricen la idea, repetimos el proceso.
11.- Si todo
fue bien y se explicó con claridad, esta actividad
se les quedará grabada en la mente y en gran medida
podrán responder ellos mismos a la sempiterna
pregunta '¿y por qué aquí subjuntivo?'.
12.- Estudiantes
que hicieron conmigo esta actividad me han dicho
mucho tiempo después que, siempre que tienen
dudas con el uso del subjuntivo, recuerdan esta
actividad con rosquillas. En la mayor parte de
los casos, les resuelve la duda.
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