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CINES Y TEATROS DE ALCALA

SALAS DE CINE

ALCALÁ MULTICINES
Av. Valladolid, 2. 91 882 78 40

MULTICINES CISNEROS
Plaza de los Santos Niños, 5. 91 880 27 51

MULTICINES LA DEHESA Centro Comercial La Dehesa.
Ctra. N-II, Km 33,3. 91 883 18 04

SALA DE TEATRO

TEATRO SALON CERVANTES
C/ Cervantes, 7. 91 882 24 97

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CORRAL DE LAS COMEDIAS

Con un poco de suerte, al pasar frente al antiguo teatro Cervantes, el corral de comedias documentado más antiguo de Europa, puede ser que aún podamos percibir el eco de las risas o emociones de los que asistían a los espectáculos teatrales de nuestro Siglo de Oro.

TEATRO CERVANTES. ANTIGUO CORRAL DE COMEDIAS DE LOS ZAPATEROS.

Una ciudad como Alcalá, que llegó a tener en el S. XVII unos 3600 estudiantes, entre los que se encontraron Lope de Vega o Calderón de la Barca, no podía estar ajena a una de las más bellas manifestaciones de la cultura: el teatro. Las compañías de comediantes llegaban a la entonces villa, aunque no muy a menudo debido a las casi siempre vacías bolsas de los estudiantes, y representaban su repertorio en un corral, con el tiempo llamado de comedias, con el fin de divertir a todo aquel que se acercara. Al fondo la famosa "cazuela", donde se acomodaban las señoras, alrededor las cámaras o aposentos y enfrente el tablado de los representantes con sus decorados ocultos tras una cortina. Este era básicamente el escenario desde el que aparecían y desaparecían los maridos celosos y engañados, los caballeros batiéndose en duelo, los pícaros estudiantes, las gestas heroicas de los pueblos o las dudas vitales de los hombres.

Pero el teatro del S. XVII no suponía para Alcalá más que una continuidad de lo que comenzó con la fundación universitaria. En las Constituciones Cisnerianas se hace referencia a que en el Colegio Trilingüe los colegiales deberán representar anualmente una comedia o tragedia de un autor antiguo, sirviendo esto como prueba de preparación y ejemplo público. Estas representaciones eran tomadas como auténticos ejercicios prácticos de las clases de Retórica, como ocurrió en las del catedrático Juan Pérez (Petreyo), donde sus alumnos tenían que representar imitaciones latinas escritas por él. Además, a lo largo del S. XVI, tenemos referencia documental del paso por Alcalá de al menos cuatro compañías profesionales de teatro, que casi con total seguridad no tendrían un lugar permanente donde representar.

Gracias al carpintero Francisco Sánchez la anterior situación cambió ya que fue él el encargado de levantar un Corral de Comedias estable en la Plaza de Cervantes (antigua del Mercado), al que se conoció como Corral de los Zapateros.

En 1769, se techó con la actual cubierta de madera y se transformó en coliseo al estilo de los edificados bajo el reinado de Carlos III. Prácticamente la estructura siguió siendo la misma, aunque acondicionando el interior al nuevo gusto. Un ejemplo lo tenemos en la conversión de la cazuela en palco de honor. Pero los cambios no acabaron aquí ya que, en 1831, se reconvirtió en teatro romántico, ampliando la anchura del escenario y adoptando una planta elíptica en la que se construyen galerías y palcos. Las formas de representación del teatro de la época obligaron a hacer pequeñas remodelaciones como, por ejemplo, la que se llevó a cabo en el escenario cuando se montó un curioso torno para representar el Tenorio. En 1945, sufrió una pequeña reforma para acondicionarlo como cine, función que cumplió hasta su definitivo cierre en 1972.

Todas estas transformaciones y acondicionamientos han permitido el uso del edificio hasta prácticamente nuestros días, estando considerado como el único testimonio teatral encontrado en Europa en el que perviven tres edificaciones superpuestas y, junto con el de Almagro, también el único corral de comedias conservado.

Los espectadores que lo visiten, al contrario que 400 años atrás, podrán sentarse en un patio de butacas que no existía en su primera etapa. En aquella época tan sólo unos pocos afortunados lograban sentarse en las gradas laterales y en la galería alta, una parte que no ha podido ser rescatada debido a su transformación. La mayoría asistía a las representaciones de pie. Esta muestra y una serie de pequeñas funciones, centradas fundamentalmente en el teatro del Siglo de Oro español, tendrán su hueco en la programación del corral alcalaíno.