Volumen, 2
Febrero 2005

San Valentín en E.I.

Una historia de amor...

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Carnavales mundiales

Carpe Diem

 

Carpe Diem

Queridos amigos, hoy me he enfadado con la vida y he querido pensar en ti. ¿Por qué especialmente en ti? No lo sé, quizás porque aunque seamos de países diferentes somos completamente iguales. Creo que te vi ayer, o el mes pasado, quizás fue en verano, o posiblemente no te haya visto nunca. Pero no importa, porque a pesar de conocernos muy poco, tú y yo tenemos muchas cosas en común.

A lo largo de la vida conocemos muchas personas diferentes. Unas pasan por nuestra vida de puntillas, sin hacer ruido, sin hacerse notar. Otras sin embargo nos arrasan, nos descolocan, nos influyen y nos cambian para siempre. He conocido muchos estudiantes en esta escuela, de países y culturas diferentes, pero todos compartían lo mismo que tú: un lugar, una ilusión, y una esperanza. Ellos estudiaron en el mismo sitio que tú estudias ahora, les preocuparon algunas cosas que a ti te preocupan, y sintieron algo de lo que tú sientes. Al mirarte en clase, fumando un cigarrillo, tomando un café junto a la máquina, hablando y riendo con tus compañeros, siento cómo todos nos unimos en una envidiable simbiosis.
Querido amigo, creo que los dos pensamos que estás viviiendo una de las etapas más bonitas de tu vida. Bonita porque eres joven, dinámico, atrevido y divertido. Aprovecha este momento, esta oportunidad.

Sales de marcha, haces planes con los amigos y compañeros, te enamoras de cualquiera que te haga sentir especial. Estudiarás para los tests semanales, o escribirás y prepararás las exposiciones de la clase de conversación, hablarás del profesor o profesora pesado y aburrido, irás al cine, conocerás nuevos amigos internaciones, y un sinfín de cosas que aunque no lo creas te hacen feliz, porque lo eres, y debes serlo. Tienes suerte, mucha suerte de estar aquí y vivir esta experiencia única. No desaproveches esta oportunidad.
Mañana tendrás otro día más en la escuela, con los mismos compañeros y profesores. ¿Te has parado a pensar que también te faltará uno menos para que salgas de ella? El tiempo pasa y no se recupera. Por este motivo te pido que hagas las cosas que todavía no has hecho y que disfrutes del tiempo que te queda aprendiendo español.

Por último, sé tú mismo, original, ya que en esta vida hay demasiadas fotocopias. Conoce gente, comparte buenos momentos con tus amigos internacionales, y disfruta, de la vida en Salamanca y de la gran oportunidad de aprender español que tienes en tus manos. Recuerda que el tiempo pasa, y no se recupera más. Ante todo, esfuérzate por sacar la nota máxima en la más importante de todas las asignaturas: la vida.

Un abrazo y hasta pronto.

Miguel Ángel Martín
Profesor de EI