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La vida española
Salamanca, una historia diferente
Palabra del profesor:
de historia, libros y películas
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Salamanca, una historia diferente
Salamanca es una ciudad antigua
y cada rincón tiene su propia historia.
Es el testigo del pasado. Esta llena de monumentos históricos
y de jóvenes de todas las partes del mundo. Casi cada persona
que llega a Salamanca se dirige al Patio de Escuelas para admirar la
fachada de la Universidad. La leyenda cuenta que quien encuentra la rana
tendrá buena
suerte. Y poca gente sabe porqué es la rana uno de los símbolos
de la ciudad.
Hace mucho
tiempo las orillas del Tormes estaban cubiertas por bosques impenetrables
que ofrecían refugio a los animales. Los rayos del
sol se filtraban entre las hojas de los sauces llorones y caían
a la superficie del rió. El Tormes fluía tranquila y perezosamente,
y su escaso oleaje mecía los patos y cisnes en su superficie.
Pero como todo en este mundo algo tiene que terminar para que dé comienzo
algo nuevo. La paz terminó con el desarrollo de Salamanca. Cada
año llegaban más personas a la ciudad y ésta crecía.
La gente necesitaba comida y comenzo la caza de animales que vivían
en las orillas, especialmente pájaros,
pero nadie se dio cuenta de que si mataban a los pájaros aparecería
una plaga de ranas. Una tarde de verano una plaga de ranas cubrió el
puente romano. Y en pocos días las ranas se extendieron por toda
la ciudad ( calles, plazas...). Los curas convocaron a todos los ciudadanos
en las iglesias y profetizaban con sus discursos el fin del mundo. Leían
pasajes del viejo testamento.
Todos
los ciudadanos fueron invadidos por el pánico. Por suerte
apareció en aquellos días de infortunio un peregrino que
estaba haciendo el camino de Santiago. Cuando vio el caos que reinaba
en la ciudad empezó a reír. Fue
al ayuntamiento y les explico porqué había tantas ranas
y lo que deberían
hacer para solucionar este problema: no era otra cosa que repoblar
otra vez los bosques del río con los pájaros que habían
sido exterminados. Luego abandonó la ciudad rápidamente
y el alcalde puso una rana en la fachada de la universidad como recuerdo
de aquellos días, y para advertir que no se debe romper el desequilibrio
de la naturaleza.
Lenka e Ilaria
Nivel Avanzado C2
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