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Museo Picasso
Presentación
La Fundación Pablo Ruiz Picasso, Museo-Casa Natal, fue creada el 26 de febrero de 1988 por acuerdo del pleno del Ayuntamiento de Málaga, institución de la que es un ente autónomo. Integrada en el Sistema Español de Museos desde 1991, tiene como sede el edificio donde nació Pablo Ruiz Picasso el 25 de octubre de 1881. Desde 1988 a 1997, las dependencias de la Fundación se concentraron en el primer piso del inmueble, pasando a extenderse al resto del edificio tras la rehabilitación del mismo y la reinauguración, a cargo de los Reyes de España, el 22 de junio de 1998.
La Fundación está situada en el conjunto arquitectónico de mayor sabor decimonónico del centro histórico de Málaga, la Plaza de la Merced, en un entorno presidido por el obelisco funerario dedicado al general José María de Torrijos y sus compañeros, fusilados en 1831, y a corta distancia del Museo Picasso Málaga, parroquia de Santiago, Alcazaba y Teatro Municipal Miguel de Cervantes.
El edificio de la Casa Natal de Picasso fue construido en 1861 por el maestro de obras Diego Clavero, y completado por Rafael Moreno y Gerónimo Cuervo, formando parte de la hilera de viviendas conocidas como Casas de Campos, en recuerdo a su promotor, Antonio Campos Garín. La casa del primer piso del inmueble fue alquilada por José Ruiz Blasco, padre del artista, de 1880 a 1883, fecha en la que se trasladaron al tercer piso del 32 de la misma plaza. En 1891 el padre obtiene una plaza de profesor de dibujo en La Coruña, por lo que toda la familia se afinca en la ciudad gallega, donde permanecieron hasta 1895.
La Fundación alberga en su planta baja una sala de exposiciones temporales con interesantes muestras dedicadas a Picasso y a su entorno vital y cultural, y un museo en su primera planta con obras del propio artista y de su padre, José Ruiz Blasco, así como recuerdos íntimos de Picasso y su familia. En la tercera planta, un Centro de Documentación y Biblioteca ponen a su alcance los más diversos materiales para ahondar en el artista y en su obra.
Esperamos que su visita a la Fundación sea un motivo para su disfrute y conocimiento. Picasso les recibe en casa.
La colección permanente es muestra de la extraordinaria mirada artística de Picasso. Más de 200 obras entre pinturas, dibujos, esculturas, cerámicas y grabados dan fe de la magnitud de su larga y prolífica carrera, desde sus inicios académicos hasta las últimas pinturas de los años setenta. La colección comprende tanto sus innovaciones como la amplia gama de estilos, materiales, y técnicas desarrollados por el artista. Algunos de los cuadros más apreciados por Picasso se expondrán en el Museo Picasso Málaga. La mayor parte de estas obras no se han dado a conocer y algunas de ellas nunca han sido expuestas en público. Todas ellas pertenecen a la generosa donación y al préstamo a largo plazo de las colecciones privadas de Christine y Bernard Ruiz-Picasso.
Christine Ruiz-Picasso es la viuda de Paul, primogénito de Picasso, nacido de su matrimonio con Olga Kokhlova. Bernard es hijo de Christine y Paul. Sus colecciones no sólo son privadas, sino que son personales. Este es el arte que Picasso regaló a su familia, el arte que guardó para sí, y que pasó a sus herederos después de su muerte. Las obras del Museo Picasso Málaga se exponen por orden cronológico y son reflejo de cada fase de su desarrollo como artista.
El Museo Picasso Málaga se erige en el casco antiguo de la ciudad, enclavado en un rincón de su historia, a los pies de la majestuosa colina de Gibralfaro, de la que surge la Alcazaba, coronada por un castillo árabe. Junto al museo se pueden admirar los vestigios del Teatro Romano y la Catedral de estilo renacentista, y a escasos metros del mismo se encuentran la Plaza de la Merced, donde nació Picasso y la Iglesia de Santiago, donde fue bautizado.
El elegante Palacio de Buenavista, edificio principal del museo, es una brillante muestra de la arquitectura civil andaluza del siglo XVI. Este monumento nacional alberga la colección permanente de la obra de Picasso, así como una sala de lectura, una sala de proyecciones, una cafetería y un jardín.
En 1998, las excavaciones realizadas en el subsuelo del edificio desvelaron importantes ruinas de las épocas fenicia, romana y árabe de Málaga. La mayor parte de estos vestigios -testigos directos del pasado y patrimonio cultural de la ciudad donde nació Picasso- están expuestos dentro del proyecto del Museo.
El conjunto comprende, además, edificios históricos rehabilitados con estructuras nuevas en una zona que aún conserva su carácter medieval. El resultado es un museo integrado de modo homogéneo en el mapa urbano de la ciudad como parte indispensable del mismo.
La Misión fundamental del nuevo Museo es el resultado lógico de su misma existencia: aprovechando la realización del sueño de Picasso de contar con un museo propio en su ciudad natal, no sólo subrayar, ante el mundo, el origen y el carácter andaluz del genial artista, sino reintegrar su cosmopolita producción a su tierra andaluza, donde el espíritu innovador del seguramente mejor creador plástico del siglo XX servirá de estímulo a las sucesivas generaciones.
Pero para que esta misión no se limite a una mera declaración retórica de principios, se ha elaborado un plan de actuación para los años siguientes a la inauguración oficial del Museo. En este sentido, junto a la exhibición de su colección permanente, se ha programado un ambicioso plan de exposiciones temporales, que desarrollarán, en principio, temas y aspectos del mundo de Picasso y de sus contemporáneos, procurando siempre que posean una orientación original y constituyan una aportación al mejor conocimiento de su obra, que no en balde recorrió las tres cuartas partes del siglo XX. Como adelanto de esta programación y muestra del criterio con que ha sido concebida, podemos citar dos de las exposiciones, cuyo actual estado de desarrollo permite ya anunciar su datación prevista: las tituladas El Picasso de los Picasso y Picasso, La Sagrada Familia
El Picasso de los Picasso, un título que alude según su comisaria, Carmen Giménez, a las obras más personales que el propio artista guardó para sí. Entre ellas, algunas ya conocidas y otras inéditas para los aficionados al arte que, treinta años después de la muerte de Picasso, aún permanecen en manos de sus más directos herederos o de los museos relacionados con el creador del Guernica.
Con esta singular exposición se afianza el carácter familiar del Museo Picasso Málaga, al reunir 87 obras procedentes tanto de los parientes de Picasso, como de los museos creados en su nombre en París, Barcelona y Antibes, el Musée National Centre d’Art Georges Pompidou, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía o la Fundation Beyeler, entre otros, que han prestado óleos y esculturas, creadas entre 1903 y 1971.
 Además de este programa de exposiciones temporales, también se ha trabajado en otras iniciativas complementarias, como ciclos de conferencias, cursos, trabajos de investigación, actividades didácticas y, en general, todo cuanto contribuya de forma eficaz a hacer que el nuevo Museo sea un centro vivo y no un simple depósito de una colección.
Una mirada íntima sobre Picasso
La colección permanente es muestra de la extraordinaria mirada artística de Picasso. Más de 200 obras entre pinturas, dibujos, esculturas, cerámicas y grabados dan fe de la magnitud de su larga y prolífica carrera, desde sus inicios académicos hasta las últimas pinturas de los años setenta. La colección comprende tanto sus innovaciones como la amplia gama de estilos, materiales, y técnicas desarrollados por el artista. Algunos de los cuadros más apreciados por Picasso se expondrán en el Museo Picasso Málaga. La mayor parte de estas obras no se han dado a conocer y algunas de ellas nunca han sido expuestas en público. Todas ellas pertenecen a la generosa donación y al préstamo a largo plazo de las colecciones privadas de Christine y Bernard Ruiz-Picasso.
Christine Ruiz-Picasso es la viuda de Paul, primogénito de Picasso, nacido de su matrimonio con Olga Kokhlova. Bernard es hijo de Christine y Paul. Sus colecciones no sólo son privadas, sino que son personales. Este es el arte que Picasso regaló a su familia, el arte que guardó para sí, y que pasó a sus herederos después de su muerte. Las obras del Museo Picasso Málaga se exponen por orden cronológico y son reflejo de cada fase de su desarrollo como artista.
Una ciudad histórica, Un museo moderno
El Museo Picasso Málaga se erige en el casco antiguo de la ciudad, enclavado en un rincón de su historia, a los pies de la majestuosa colina de Gibralfaro, de la que surge la Alcazaba, coronada por un castillo árabe. Junto al museo se pueden admirar los vestigios del Teatro Romano y la Catedral de estilo renacentista, y a escasos metros del mismo se encuentran la Plaza de la Merced, donde nació Picasso y la Iglesia de Santiago, donde fue bautizado.
El complejo comprende un área de 8.300 m2 y su diseño es fruto de la colaboración de Richard Gluckman, de Gluckman Mayner Architects, Isabel Cámara y Rafael Martín Delgado, de Cámara/Martín Delgado Arquitectos y la firma de ingenieros ARUP. El elegante Palacio de Buenavista, edificio principal del museo, es una brillante muestra de la arquitectura civil andaluza del siglo XVI. Este monumento nacional alberga la colección permanente de la obra de Picasso, así como una sala de lectura, una sala de proyecciones, una cafetería y un jardín. En 1998, las excavaciones realizadas en el subsuelo del edificio desvelaron importantes ruinas de las épocas fenicia, romana y árabe de Málaga. La mayor parte de estos vestigios -testigos directos del pasado y patrimonio cultural de la ciudad donde nació Picasso- están expuestos dentro del proyecto del Museo.
El conjunto comprende, además, edificios históricos rehabilitados con estructuras nuevas en una zona que aún conserva su carácter medieval. El resultado es un museo integrado de modo homogéneo en el mapa urbano de la ciudad como parte indispensable del mismo.
Las galerías de exposiciones temporales están iluminadas por luz natural. Sus amplias salas, en las que se celebrarán importantes exposiciones internacionales para el gran público, recibirán tanto a ciudadanos españoles como a visitantes del mundo entero.
La creación del Museo Picasso Málaga no hubiera sido posible sin, por una parte, la voluntad de dos de los herederos del artista, Christine y Bernard Ruiz-Picasso, convencidos de que a éste le habría satisfecho la iniciativa de emplazar un centro de exhibición permanente de su obra en su ciudad natal, y, por otra, sin el decidido apoyo del gobierno andaluz, que no sólo comprendió la importancia de subrayar, de una forma patente y estable, la vinculación del genial artista con sus raíces culturales vernáculas, sino que no ha escatimado los medios para que se formalizase el compromiso y se materializase de la mejor manera posible.
En relación con la voluntad de estos herederos de reintegrar a Picasso a Málaga, hay dos precedentes muy significativos: en 1992, Christine Ruiz-Picasso, la mujer del primogénito del artista, Paulo, encabezó, de forma entusiasta, el apoyo prestado por los herederos para que tuviera lugar en Málaga la exposición Picasso clásico, una de las más importantes muestras realizadas en España sobre el artista y que obtuvo una merecida resonancia internacional; dos años después, en 1994, Christine Ruiz-Picasso dió un decisivo paso más en esta dirección al ofrecer su colección personal para que se exhibiese, de nuevo, en Málaga, produciéndose entonces la muestra Picasso. Primera mirada, Colección Christine Ruiz-Picasso, cuyo éxito propició su posterior presentación, ya en 1995, primero, en Sevilla, y, a continuación, en la ciudad francesa de Nimes.
Las dos exposiciones citadas estuvieron a cargo de Carmen Giménez y fueron patrocinadas por la Junta de Andalucía, pero, a pesar de que su calidad y su resonancia crearon un clima muy favorable para pensar en la posibilidad de que era viable una presencia permanente de la obra de Picasso en Málaga, aún faltaba lo más difícil; esto es: encontrar el equilibrio entre el deseo de Christine y Bernard Ruiz-Picasso de hacer una donación significativa de obras de Picasso, y el de que el Museo que acogiera las obras reuniera las condiciones adecuadas. La Junta de Andalucía supo corresponder a tan generoso gesto, articulando con ellos un ambicioso proyecto a la altura de las circunstancias. En esta labor la iniciativa fue, en primer término de Christine Ruiz-Picasso, que luego convenció a su hijo y nieto del artista, Bernard, y fue secundada sin vacilaciones por la actual Consejera de Cultura del gobierno andaluz, Carmen Calvo, que en todo momento tutela el complejo y arduo proceso que ha hecho posible, desde el punto de vista político, jurídico, administrativo y económico, la realidad que hoy es ya el Museo Picasso Málaga, en cuyo desarrollo obviamente han intervenido un amplio conjunto de colaboradores desde múltiples instancias, entre los que ocupa un lugar preponderante Carmen Giménez, directora del Proyecto Museo Picasso Málaga.
La donación y sus características
Como parece absurdo crear un museo sin fondos, y, en el caso concreto de Picasso, sin duda el artista del siglo XX de más elevada cotización, la adquisición actual en el mercado de un conjunto digno de su obra es una empresa objetivamente imposible, la donación por parte de sus herederos Christine y Bernard Ruiz-Picasso ha sido la piedra basamental de todo el proyecto. Sin necesidad de contar las prolijas negociaciones que han sido necesarias para establecer este formidable legado, el feliz resultado de lo que constituye el fondo de obra de Picasso con que el Museo abrirá sus puertas al público se cifra en un número de piezas verdaderamente espectacular: 204. De esta cantidad, una parte sustancial es donación pura, que se desglosa de la siguiente forma: la parte donada por Christine Ruiz-Picasso suma 133 obras (14 pinturas al óleo, 9 esculturas, 44 dibujos, un cuaderno de dibujos de la serie Royan con otros 36 dibujos, 58 grabados y 7 cerámicas; la parte donada por Bernard Ruiz-Picasso suma 22 obras (5 pinturas al óleo, 2 dibujos,10 grabados y 5 cerámicas). A este impresionante conjunto hay que añadir además lo acordado con estos mismos herederos en régimen de cesión gratuita a diez años renovable, que, por su lado, suma otras 49 obras (23 pinturas al óleo, 2 esculturas, 7 dibujos, 5 grabados y 12 cerámicas).
Aunque la cuantificación económica de un conjunto de obras de Picasso de esta magnitud es aleatoria y, por tanto, muy difícil de precisar de forma puntual, existe un dictamen elaborado por la prestigiosa casa de subastas internacional Sotheby´s, donde se estima que su valor ronda los 176 millones de euros. En cualquier caso, conviene subrayar a este respecto que, incluso disponiendo de esta cifra millonaria, no se adquieren unos fondos como los que se exhibirán en el Museo Picasso Málaga, porque sólo se compra lo que está a la venta y, ciertamente, en esta proporción y con estas características de lo aportado por Christine y Bernard Ruiz-Picasso, no hay nada parecido, ni por asomo, en el mercado internacional.
Por último, en relación con el régimen de funcionamiento de la donación, hay que señalar que se han creado dos fundaciones, con patronatos diferentes, que promueven conjuntamente el Museo Picasso Málaga y tienen como misión garantizar que los deseos estipulados por parte de los donantes serán respetados: una fundación es la propietaria titular de la colección, mientras que la otra lo es del edificio que la cobija, respondiendo ambas de que la obra de Picasso sea conservada, exhibida, estudiada y difundida en las condiciones pactadas con los donantes.
Emplazamiento y características del Museo Picasso Málaga
Para cobijar la colección y convertirse, por tanto, en la sede del nuevo Museo, la Junta de Andalucía adquirió el Palacio de los Condes de Buenavista, un edificio histórico característico de la arquitectura civil andaluza del siglo XVI, en el que se mezclan los elementos renacentistas y mudéjares. Por otra parte, junto a su indudable interés histórico-artístico, este edificio añade el de su estratégica ubicación en pleno casco histórico de la ciudad de Málaga. Iniciada su construcción por Diego de Cazalla, pagador de las armadas reales, entre los años 1516 y 1542. El Palacio de Buenavista fue declarado monumento nacional en 1939.
Además de las razones alegadas, a las que hay que añadir las obvias de su adecuación para, una vez restaurado y adecentado, cumplir con su nueva función, la elección de dicho edificio como sede del Museo Picasso Málaga estuvo asimismo condicionada por el expreso deseo de la donante principal, Christine Ruiz-Picasso, de que se buscase un modelo de palacio típicamente andaluz, como lo es el de los Condes de Buenavista.
De todas formas, que un edificio histórico cobre nueva vida al ser redefinida su función, no significa que esta transformación no conlleve problemas y dificultades, que, en ocasiones, resultan imprevisibles. Lo que, en todo caso, sí estaba previsto era la necesidad de “desbordar” el marco espacial disponible en el Palacio de Buenavista, sobre todo si quería dotar a la nueva institución de los servicios y funciones que prescribe la museografía actual, como biblioteca, centro de documentación, auditorio, departamento de educación, oficinas, etc. Para ello, los responsables de ambas fundaciones promotoras consideraron imprescindible la adquisición de varios espacios adyacentes, en los cuales, convenientemente adaptados e integrados al conjunto, era posible ubicar los servicios y las funciones citados. Por otra parte, esta ampliación ayudaba complementariamente a poner en valor la antigua trama urbanística medieval que se conserva, evitando su degradación. Es allí donde se ha construido una serie de edificios de nueva planta, que cobijarán las salas de exposiciones temporales, el taller de restauración, la librería y algunas de las oficinas. Con estos añadidos, la superficie total del Museo Picasso Málaga constará de 8.300 metros cuadrados.
Al realizar las catas arqueológicas requeridas en el subsuelo del Palacio, se produjo el venturoso descubrimiento de antiguos restos fenicios, romanos y nazaríes. Inmediatamente se planteó completar la excavación a conciencia y estudiar a fondo lo conservado en estos yacimientos, que obviamente, no sólo han sido respetados, sino que se han integrado en la nueva disposición del edificio y podrán ser visitados por el público, junto con las obras de Picasso, lo cual pondrá en su esplendorosa evidencia lo que ha sido y es, salvando decenas de siglos, la personalidad cultural de Málaga.
Toda esta compleja obra de planificación, diseño, saneamiento, remodelación y adaptación del conjunto ha sido llevada a cabo, desde el punto de vista de la construcción, por los estudios arquitectónicos de Gluckman Mayner Architects y Cámara /Martín Delgado Arquitectos, así como por la empresa de ingeniería ARUP. En cuanto a los temas técnicos de acondicionamiento, climatización, iluminación y seguridad han sido puestos bajo la responsabilidad de algunos de los mejores especialistas internacionales de la materia, como Ippolito Massari, Roberto Bergamo y Paul M. Schwartzbaum.
Este prestigioso conjunto de arquitectos, ingenieros y especialistas diversos ha trabajado bajo la supervisión directa de Carmen Giménez, Directora del Proyecto y de los respectivos patronatos de las Fundaciones que velan por la colección y los edificios que forman el museo.
Misión y objetivos del Museo Picasso Málaga
La Misión fundamental del nuevo Museo es el resultado lógico de su misma existencia: aprovechando la realización del sueño de Picasso de contar con un museo propio en su ciudad natal, no sólo subrayar, ante el mundo, el origen y el carácter andaluz del genial artista, sino reintegrar su cosmopolita producción a su tierra andaluza, donde el espíritu innovador del seguramente mejor creador plástico del siglo XX servirá de estímulo a las sucesivas generaciones.
Pero para que esta misión no se limite a una mera declaración retórica de principios, se ha elaborado un plan de actuación para los años siguientes a la inauguración oficial del Museo. En este sentido, junto a la exhibición de su colección permanente, se ha programado un ambicioso plan de exposiciones temporales, que desarrollarán, en principio, temas y aspectos del mundo de Picasso y de sus contemporáneos, procurando siempre que posean una orientación original y constituyan una aportación al mejor conocimiento de su obra, que no en balde recorrió las tres cuartas partes del siglo XX. Como adelanto de esta programación y muestra del criterio con que ha sido concebida, podemos citar dos de las exposiciones, cuyo actual estado de desarrollo permite ya anunciar su datación prevista: las tituladas El Picasso de los Picasso y Picasso, La Sagrada Familia
Además de este programa de exposiciones temporales, también se ha trabajado en otras iniciativas complementarias, como ciclos de conferencias, cursos, trabajos de investigación, actividades didácticas y, en general, todo cuanto contribuya de forma eficaz a hacer que el nuevo Museo sea un centro vivo y no un simple depósito de una colección.
La experiencia ha sido inolvidable: los cuadros, cargados de color, remarcando y distorsionando las formas de ese modo tan peculiar... y esa gran cantidad de obras que a pesar de tener varios museos ha habido suficientes como para abrir uno en su ciudad natal.
Picasso fue un hombre con el que resultaba difícil convivir pero con encanto (todo el encanto y misterio que tiene un artista de ese calibre). Él retrató a muchísimas mujeres y aparentemente fueron importantes en su creación, a pesar de que no les diera tanta importancia en su vida personal, fueron las musas de muchas de sus grandes obras.
Es un museo interesante de visitar, ya no solo por la exposición. El edificio esta en el casco antiguo de la ciudad. Es una muestra restaurada de la arquitectura civil andaluza del siglo XVI, el Palacio de Buenavista, con un precioso jardín en el que se encuentra la cafetería. A la salida del museo nos encontramos con la Catedral de estilo renacentista, con sus dos enormes columnas (impresionan de verdad) y dando un paseo llegaríamos a la plaza de la merced, lugar donde nació Picasso, una plaza humilde y tranquila.
En cualquier momento y al levantar la vista, podemos observar la colina de Gibralfaro que atraviesa la ciudad, de la que surge la Alcazaba y en la cima se encuentra un impresionante castillo árabe.
La vida de Picasso
Pablo Ruiz Picasso nace en Málaga el 25 de Octubre de 1881. Su padre, José Ruiz Blasco era pintor y profesor de la Escuela de Bellas Artes de San Telmo. Su madre, María Picasso López. Empieza firmando sus obras como Pablo Ruiz Picasso pero pronto adopta el apellido de su madre como firma única y con la que se le reconoce mundialmente.
En 1891 la familia se traslada a la Coruña, Galicia, gracias a una plaza de profesor de su padre. En esta ciudad es donde el joven Picasso comienza sus estudios artísticos de la mano de su padre, que se convierte en su maestro y consejero. Debido al cambio extremo en el clima, al que la familia no acaba de acostumbrarse, en 1895 se instalan en Barcelona, donde su padre dará clases en la Escola d’Arts i Oficis de la Llotja (antigua Escola de Dibuix de la Llotja). Picasso ingresa como alumno en dicha escuela. Todas sus vacaciones de verano la familia las pasa en Málaga, su ciudad natal. Durante estas estancias Picasso pinta numerosos cuadros.
En 1897, Picasso ingresa como alumno en al Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid aconsejado por su familia. Picasso descubre en esta ciudad el Museo del Prado y artistas maestros de nuestra historia como El Greco y Velázquez, que tendrán gran influencia en su obra.
El año siguiente, enfermo de escarlatina y tras su recuperación retorna a Barcelona. Con un amigo de la Escola de la Llotja, Manuel Pallarés, se va a Horta de Sant Joan (Terra Alta). Esta población, situada en el lado abrupto del macizo de los Ports de Tortosa, conforma un paisaje, una coloración y un mundo muy especial. Picasso pasa un tiempo en un entorno rural que le influirá mucho y en el cual comienza a intuirse y articularse el lenguaje cubista, lo que más tarde Picasso convertirá en el estilo por el que es conocido internacionalmente: el cubismo. Picasso siempre decía que todo lo que había aprendido en su vida lo había hecho en Horta de Sant Joan.
Durante los años 1899 al 1900 tiene contactos con los artistas más vanguardistas de Cataluña: Rusiñol, Casas, Utrillo, Nonell, Anglada Camarassa, Mir. Todos se reunían en la cervecería Els Quatre Gats que se convirtió en centro de la intelectualidad catalana e internacional.
En 1900 se va a París con Casagemas, su compañero de taller y amigo, donde entra en contacto con galeristas y marchantes de arte y consigue la admiración del público en el Pabellón Español de la Exposición de París.
La muerte de su amigo Casagemas provoca en Picasso el comienzo de su época azul con predominio del color azul como expresión de su estado interior y temas como mendigos y viejos, que durará unos cuatro años.
En 1904 se traslada definitivamente a vivir en París. Se inicia el llamado período rosa, caracterizado por los temas circenses.
En 1907 pinta las Demoiselles d’Avignon, considerada su primera obra cubista.
Entre junio y septiembre de 1910 reside en Cadaqués en la casa de su amigo de Els Quatre Gats, Ramón Pitxot y, según Kanhweiler, promotor del cubismo y entonces marchante de Picasso, esta estancia significa un paso decisivo del artista. Las telas realizadas en Cadaqués tienen un carácter especialmente abstracto de experimentación y ensayo en búsqueda de un método cubista.
En Ceret, población de la Cataluña francesa, al pie del macizo del Canigó, pasa tres veranos seguidos (1911-1913), atraído por el escultor Manolo Hugué. Ceret se convierte, en palabras de André Salmon, en la Meca del cubismo, con la presencia de artistas como Braque, Max Jacob, Juan Gris, etc. En un momento de vitalidad creativa prodigiosa, Ceret es el testimonio de las experimentaciones del cubismo hermético, del formato ovalado, las letras y del cubismo sintético.
Participa en la producción del Ballet titulado Parade del Ballet Ruso de Sergei Diaghilev durante los años 1916 a 1924.
Del surrealismo toma lo que era auténticamente liberador y realiza un curvismo que coincide cronológicamente con el surrealismo (1926-32).
Picasso se vincula profesionalmente con Jaume Sabartés, amigo de la adolescencia barcelonesa, como secretario personal en 1935, quien jugará un papel decisivo en la creación del Museo Picasso de Barcelona en 1963, el primer museo monográfico dedicado al artista.
En 1937 en plena guerra civil española, pinta el Gernika, su obra más emblemática, para la República española. Es un lienzo de dimensiones poco frecuentes (351 x 782,5), pintado al temple, inspirándose en el devastador bombardeo de la población de Gernika durante la Guerra Civil española. Los tonos grises y blancos y desvaídos verdes reflejan plásticamente una atmósfera de insuperable dramatismo.
En 1946 se instala en Antibes (Francia). En 1966 en París se organiza una gran exposición en su homenaje.
Muere en 1973 en Notre-Dame-de-Vie (Francia)
Información General
HORARIO:
Martes a jueves: 10:00 h. - 20:00 h.
Viernes y sábados: 10:00 h. - 21:00 h.
Domingos y festivos: 10:00 h. - 20:00 h.
Cerrado lunes, el 25 de diciembre y el 1 de enero
La taquilla permanecerá abierta hasta media hora antes del cierre del Museo.
TARIFAS:
Colección: 6,00 €
TARIFAS REDUCIDAS (50%):
Mayores de 65 años
Jóvenes entre 10 y 16 años. (Acompañados de un adulto)
Estudiantes acreditados de menos de 26 años
Grupos de más de 20 personas
ENTRADA GRATUITA:
Niños hasta 10 años. (Acompañados de un adulto)
VENTA ANTICIPADA
Compra anticipada de entradas en el teléfono 901 246 246 y en www.unicaja.es
Las entradas se recogen en las taquillas del Museo el mismo día de la visita, debiendo presentar, obligatoriamente, la tarjeta de crédito, D.N.I. o pasaporte. La obtención de las entradas no es posible sin la presentación de la tarjeta de crédito. Su pérdida, robo o extravío eximen de toda responsabilidad al Museo y a Unicaja.
GUARDARROPA
Es necesario depositar en el guardarropa todos aquellos objetos grandes, así como paraguas, mochilas, etc.
Por razones de seguridad aquellos objetos que no quepan en el escáner no serán aceptados en consigna.
Existen sillas de ruedas disponibles.
DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN
Ofrece un programa completo con diferentes actividades dirigidas a todos los públicos.
VISITAS GUIADAS
Conociendo la Colección
Martes y sábados: 18:00 h. y 19:00 h.
Charlas en el Museo
Recorridos centrados en temas específicos junto a nuestros educadores o contando con la presencia de especialistas invitados.
Viernes: 19.00 h.
Para familias
Picasso y los niños. Cuéntame lo que ves
Domingos: 11:00 h. y 12:00 h.
Para personas con discapacidades
Visitas traducidas a la lengua de signos
Los primeros martes de cada mes: 18:00 h. (Previa cita)
Visitas para ciegos
Los últimos martes de cada mes: 18:00 h. (Previa cita)VISITAS DE GRUPOS
Para cualquier tipo de visitas guiadas de grupos, incluidos los turísticos, es indispensable ponerse en contacto con el Departamento de Educación.
Por motivos de seguridad el máximo número por recorrido será de 20 personas.
educacion@mpicassom.org
SALA DE PROYECCIÓN
La programación de esta sala se centrará en diversos acercamientos al proceso creativo de Picasso a través de medios multidisciplinares como el cine, la fotografía, etc.
Durante los primeros meses del Museo se proyectará la película de H.G. Clouzot El misterio de Picasso a las 12:00 y 17:00 horas.
MPM LIBRERÍA
Permanecerá abierta durante el horario del Museo.
MPM CAFÉ - TERRAZA
Abierto desde las 10:00 h. hasta media hora antes del cierre del Museo.
MPM ONLINE
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Nuestra página Web le ofrece toda la información sobre La Colección, Exposiciones, y demás eventos. · Se ruega no tocar las obras de arte
· Toda clase de cámaras están prohibidas en el interior del Museo y deberán ser depositadas en consigna
· Comida y bebida no están permitidas fuera del área del Café
· Por favor, no utilizar los teléfonos móviles en las Salas de ExposiciónPalacio de Buenavista
c/ San Agustín, 8
29015 Málaga
Información general: 902 44 33 77
E-mail: info@museopicassomalaga.org
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