Volumen 7
Julio, 2005

-Nacionalidades y Tópicos


- Agencia Matrimonial

- Un policía en nuestra vida

-En un corral de Comedias

-Un nuevo empiece

- La chica misteriosa

-Ana y los españoles

-La cantante sin ropa

- La madre más contenta

- Aprenden Sevillanas

- La malvada Bruja en BURGERKIGLANDIA

-Poesías de Cultura

- Pasatiempos


NACIONALIDADES Y TÓPICOS

Cuando dices de dónde eres, casi siempre la gente inmediatemente tiene una idea fija sobre ti y tu país; por ejemplo: los holandeses son liberales, beben mucha cerveza, son ruidosos y viven en un país lleno de tulipanes y molinos donde siempre llueve. Los franceses beben mucho vino, son nacionalistas y orgullosos, los españoles van a los toros y viven sólo en la calle.

Se trata de tópicos que, en general, son divertidos e inocentes. Los personas y los países en cuestión muchas veces tienen ellos mismos la culpa a causa de usar los tópicos como símbolo de su país: en nuestro país los eternos tulipanes, en España la sempiterna imagen del toro… Pero al mismo tiempo pensar en tópicos puede ser peligroso. Es posible que te juzguen sólo a causa de ser holandés, francés, japonés... Un riesgo de generalizar es que una minoría está considerada como representante de la mayoría.

Durante mis viajes encontré a ingleses que eran flexibles y espontáneos en contraste con el prejuicio de hoscos y cerrados. Encontré a franceses que hablaban otras lenguas, a españoles en contra de las corridas, y a muchos holandeses que beben limonada y que son modestos y tranquilos.

Cuando nacemos, recibimos una nacionalidad y crecemos en una cultura determinada. Cada cultura está hecha por la gente e incluye costumbres y tradiciones que pueden cambiar por otras costumbres o tradiciones. Es censurable encadenar a una persona a su cultura.

La cultura es igual a la ropa: se puede seguir la moda o no. Se puede cambiar de ropa cuando se quiera. No todo el mundo quiere ser un miembro de un gran grupo con reglas de conducta hechas. Dentro de cada país existe el fenómeno de dividir a los habitantes en dos grupos: los del sur y los del norte. Los del norte son cerrados, hoscos, serios, parcos en palabras; los del sur son alegres, optimistas, cómodos, abiertos. Y hay mucha gente que da por seguro estas bobadas.

Mi conclusión es que no hay que hablar de un grupo, sino de individuos que dan motivos para criticarlos. ¡¡El mundo es bello por su diversidad!!

Hans Mooi