Volumen 7
Julio, 2005

-Nacionalidades y Tópicos

- Agencia Matrimonial

- Un policía en nuestra vida

-En un corral de Comedias

-Un nuevo empiece

- La chica misteriosa

-Ana y los españoles

-La cantante sin ropa

- La madre más contenta

- Aprenden Sevillanas

- La malvada Bruja en BURGERKIGLANDIA

-Poesías de Cultura

- Pasatiempos

 


Un policía en nuestra vida

El viernes 15 de julio del presente año en la última parte de nuestra clase de gramática los alumnos del nivel alto entrevistamos a un agente de la policía municipal de Alcalá de Henares. Él, de nombre José Luis y con 30 años de edad, aceptó gustosamente a que le entrevistáramos en su día libre.

José Luis decidió entrar en la policía por varias razones, una porque ya desde muy niño soñaba con verse vestido de uniforme municipal y otra porque pensaba que era un trabajo fijo con buen horario y muy bien remunerado. Para acceder a su puesto actual tuvo que realizar una serie de pruebas y dejar atrás a multitud de candidatos, ya que había aproximadamente 1000 personas para 15 plazas, pero él fue el quinto de su promoción:

En primer lugar, superó unas pruebas físicas entre las que destacaba la de velocidad de 60 metros, la de resistencia de 800 metros, la de lanzamiento de pelota medicinal (con un peso de 5 kg para los hombres y 3 kg para las mujeres) y la de salto con pies juntos en paralelo. A continuación tuvo que hacer un test de personalidad, de psicotécnicos y de conocimientos. Tras superar estas pruebas anteriores eran necesarios 6 meses en una academia y 3 meses de prácticas.

Mucha gente piensa que tras adquirir una plaza en el cuerpo de policía se puede dejar a un lado la preparación física pero esto no es así, se debe continuar con ella asistiendo al gimnasio un par de veces por semana al menos.

“Alcalá es una ciudad generalmente tranquila en la que hay que tener en cuenta las precauciones normales de cualquier ciudad”.

A la pregunta ¿Qué opinas de la violencia policial? José Luis respondió que ellos tienen prohibido pegar a los malhechores y que al mismo tiempo no pueden usar su pistola a no ser que sea en defensa propia. Por ello les obligan a no llevar su pistola cuando no están de servicio y él reconoció que en los dos años que lleva en la policía nunca ha tenido que usarla, excepto en los cursos de prácticas de tiro.

Dentro de la policía de Alcalá hay unos 200 agentes de los cuales 20 son mujeres. Esto es algo positivo porque la mujer antes veía limitado su acceso y actualmente ha mejorado mucho la situación. Las relaciones entre todos los compañeros son muy buenas y no hay ningún problema entre ambos sexos.” Añadió también que sólo existía una relación sentimental en el cuerpo de la policía complutense.

Son muchos los valores que debe tener un policía para trabajar como tal pero los más importantes son ser buena persona, llevarlo en la sangre y tener voluntad para ayudar a la gente. Esto a la larga es lo que te queda como profesional, saber que estás cumpliendo con tu deber y ayudando a la gente que te necesita”

Para terminar nuestra entrevista José Luis nos contó una anécdota muy divertida: “Íbamos mi compañero y yo patrullando por la ciudad cuando entramos en un bar, estaba lleno de chicas y nos miraban insistentemente y con mucha picardía. De repente empezaron a gritar que nos quitáramos la ropa mientras se acercaban a nosotros. No entendíamos nada pero en ese momento una de ellas le dijo a otra que a lo mejor no éramos los chicos que estaban esperando. Se trataba de una despedida de soltera y pensaban que nosotros, los policías, éramos los chicos del espectáculo. Fue una situación muy divertida y cada vez que la recordamos nos echamos a reír”

Esta experiencia nos ha hecho aprender muchas cosas y por eso desde aquí queremos darle las gracias a José Luis y decirle que si todos los policías de Alcalá son como él podemos estar seguros en esta maravillosa ciudad.


Matteo, Ann, Julie, Kumiko.