|
-Nacionalidades
y Tópicos
- Agencia Matrimonial
- Un policía
en nuestra vida
-En un corral
de Comedias
-Un
nuevo empiece
-
La chica misteriosa
-Ana
y los españoles
-La
cantante sin ropa
-
La madre más contenta
- Aprenden
Sevillanas
- La malvada
Bruja en BURGERKIGLANDIA
-Poesías
de Cultura
-
Pasatiempos
|
EN
UN CORRAL DE COMEDIAS
Por Mateo Campioli
El pasado viernes, en la clase de composición,
fuimos a ver el Corral de Comedias en Alcalá de Henares.
Este corral tiene una historia muy antigua porque se inauguró en
el siglo XVII, más concretamente, en el año 1601, y era el lugar donde se hacían las representaciones
teatrales. En el siglo siguiente cambió su aspecto porque se techó
y se convirtió en un coliseo a la italiana y más tarde en
un teatro romántico. Por último, sirvió de cine en
el siglo XX y estuvo abierto hasta 1972, momento en el que cerró sus puertas.
Cerró porque el dinero no bastaba para pagar a las compañías
de teatro. Quedó abandonado hasta 1995, cuando un estudiante
de Alcalá se fijó en él y sus estudios sirvieron
para reabrirlo.
Hicimos nuestra visita con la guía Juani Álamo quien nos explicó
la historia de este corral, en cuyo interior hay partes restauradas, pero pueden verse también, otras originales, como es una ventana por donde la alta sociedad
miraba el espectáculo. También pudimos contemplar algunos instrumentos
que servían para hacer efectos especiales, Kumiko, no sólo se contentó con mirar, también tocó y probó todos, todos, todos
sin dejarse ningún artefacto sin
manejar.
Cuando la visita terminó Juani fue muy gentil
con nosotros porque explicó nos su trabajo contestando
a algunas preguntas nuestras:
“¿Cómo lleva la labor de ser guía?”.Ella
contestó que trabaja entre dos horas y media y 5 horas al día (si hay mucho trabajo).
A la pregunta de “¿Cómo se hizo guía?” contestó que hizo la carrera de
Historia y mediante un curso en Alcalá consiguió la plaza de Guía turístico.
Para ella las cosas más importantes son:
“Que la gente venga con interés por descubrir nuevas cosas
y que se vaya contenta después de la visita”.
Su trabajo está lleno de anécdotas y recuerda
una con humor:
“Una vez tuve un grupo de estudiantes italianos que llegaron de
Madrid muy cansados y cuando llegamos a la casa de Cervantes sólo
éramos tres de quince”.
La figura del guía, en mi opinión, es muy importante porque
es el puente de unión entre el pasado y el presente y son los testigos
para los turistas de nuestra historia.
|