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Semana Santa |
La bruja y el actor
Erase una vez una isla paradisíaca
en el gran mar. Era primavera y había muchas flores y animales
curiosos. Un aventurero, que se llamaba Indiana Jones, estaba envuelto
en una nueva aventura en el bosque tropical cuando de repente una vieja
bruja cayó desde el cielo con su escoba.
Indiana Jones la cogió al vuelo y ella se lo agradeció tanto
que le dijo a su salvador que pidiera un deseo y que ella se lo iba a
satisfacer. No hacía mucho tiempo él había decidido
que quería ir a las Islas Canarias para encontrar a una mujer maravillosa
de quien enamorarse.
De repente estaba en las Islas Canarias, pero no podía ver a su
alrededor a ninguna mujer guapa. Por eso tuvo que enamorarse de una mujer
fea y vieja, pero con un carácter muy amable. Tuvo que hacer de
tripas corazón con el primer beso, pero en ese preciso momento
la fea se transformó en una mujer muy guapa que era princesa y
rica. Esto le gustó mucho a Indiana Jones y la acompañó
al castillo de sus padres. Los padres de la princesa dijeron: “Ah,
muy bien. Nos gusta que te cases con un actor de Hollywood. Tenéis
nuestra bendición.”¡Y fueron felices y comieron perdices!
Miho Matsuzawa (Japón) y
Kerstin Hamlischer (Alemania)
La doble boda
Erase una vez una isla paradisíaca
en el océano pacífico. Era primavera y todas las palmeras
estaban en flor. En esa isla sólo vivían dos personas que
no se conocían ya que la isla era muy grande.
Una de las dos personas era una pintora que había llegado a la
isla hacía un año y se llamaba Cinderella. Era muy tímida
y se pasaba todo el día pintando escenas y paisajes de la isla.
El otro era un indígena muy guapo que nunca había salido
de la isla. Era muy moreno de piel a causa del sol que tomaba todo el
año y porque trabajaba siempre en el bosque.
Un día
la mujer quiso buscar un nuevo motivo de alegría en su vida y dio
un paseo por la isla. De repente un extraño monstruo salió
de las profundidades del mar y la devoró. El indígena vio
esto y nadó hasta una isla vecina para pedir ayuda. En esta isla
vivía un dragón amable y bueno que sabía cómo
luchar contra el monstruo fiero del mar. Los dos volvieron juntos a la
isla e inmediatamente ocurrió que, inesperadamente, el dragón
se enamoró del monstruo. Pero antes de que pudieran casarse el
monstruo tuvo que devolver de sus tripas a la mujer. Después se
casaron en una boda doble y todos vivieron juntos y felices por siempre.
Ulrike Beck (Alemania) y Susanne
Drost (Alemania)
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