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| Volumen, 12 | Diciembre, 2005 |
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SENTIMIENTOS NAVIDEÑOS
La Navidad está a las puertas y eso quiere decir que algo entrañable y tierno va a recorrer, como si de una gran riada se tratara, el mundo entero. Disfrutemos de estas fiestas entrañables en medio de una convivencia gozosa, alegre, sana y agradecida. Compartamos momentos con nuestras familias y amigos verdaderos, brindando y agradeciendo la luz que el sol nos regala cada día. Durante la Navidad vivimos otra realidad: las calles se llenan de luz y color, nos encontramos con hombres alegres, inermes, viejos nuevamente niños, niños nuevamente ilusionados, hermanos, colegas y compañeros, todos un poco más amigos, porque estas fiestas nos empujan a la solidaridad y la alegría, la paz y la armonía de nuestros corazones en unas fiestas tan entrañables. Os invito a disfrutar de estas fiestas, a saborear la vida hasta el fin. Olvidémonos del consumismo al que los grandes almacenes y la sociedad actual nos invita constantemente. Seamos diferentes, como oasis en medio del desierto, y vivamos estas fiestas con la alegría y el optimismo adecuado. Recuperemos la paz interior y compartamos con todas las personas de nuestro alrededor lo mejor de nosotros mismos. La Navidad es un ideal que se hace realidad, y a la altura de lo humano, cercano y tangible. La Navidad es algo interior que arrastra a compartirlo todo, en un océano de amor, armonía y paz, que no puede limitarse a unos pocos días en el calendario, sino que debería estirarse a lo largo de los días y los meses, y convertir nuestra vida en una continua fiesta en familia con amigos, conocidos y desconocidos. Como ayer, así hoy y así mañana. Dichosos seremos todos si logramos ser en estas fiestas un poco más felices y menos feroces, y que las Feroces Fiestas que nos ofrece nuestra sociedad de consumo se conviertan, porque así lo queremos y mandamos, en Felices Fiestas de Navidad. Miguel A. Martín |
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