Los estereotipos
Un alemán y un francés tienen una cita en un bar. El alemán, un hombre, alto, rubio con ojos azules, que se llama Dieter, llega cinco minutos antes de la hora convenida. Es aficionado del “Bayern Munchen”, pide una cerveza. Jacques, el francés, que se ha puesto una boina y que fuma un cigarillo, explica que su retraso se debe a que ha visto a una chica guapa y ha estado hablando con ella durante cuarenta minutos. Este texto sirve para mostrar las imágenes precisas que proceden en nuestra cabeza cuando se habla de extranjeros.
El alemán es serio, el italiano es un niño mimado, los ingleses no saben nada de cocina. Muchas veces, estas ideas son negativas. ¿Por qué?.
Primero, creo que los estereotipos sirven para aumentar la envidia. Un ejemplo: ¿los alemanes son trabajadores afortunados?. Las personas a las que nos les gusta este éxito difunden mentiras sobre ellos. Además nosotros nos acordamos de unas palabras negativas. Ellas son más efectivas que el resto porque evocan el miedo. Se piensa ahora mismo en la Segunda Guerra Mundial cuando se habla de un alemán disciplinado.
Finalmente, los estereotipos evocan ignorancia. Es más cómodo repetir las palabras de otra persona que tener experiencia personal. Si un amigo ha estado de vacaciones en Mallorca y no ha visto ninguna española guapa - ¿Todas las chicas españolas son feas?.
Pero hay diferentes posibilidades contra estas ideas. A mí me parece que lo más importante es viajar. En los viajes es muy simple recibir nuevas experiencias, hablar con la gente directamente. Así se pueden descubrir otros aspectos de otros países. A continuación, hacer el contrario de un estereotipo: tiene una gran eficacia. Los estereotipos son las cualidades de unas personas, que son trasladadas a todo el pueblo. Por lo tanto un hombre alemán que es lo contrario de estricto sirve para desconcentrar muchas opiniones.
Finalmente, a mí me parece que hablar de cosas positivas de pueblos extranjeros es lo más importante. Seguramente voy a hablar de los españoles como que son cariñosos y también de las chicas bastante guapas.
Christoph Ceelen