| Volumen 1 | Enero,
2006 |
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El misterioso mundo de la grafología
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Mi
perspectiva sobre la Catedral de Sigüenza Desde fuera, impresionante y majestuosa. Dentro, aún más. Las piedras, frías, colocadas perfectamente hasta el techo altísimo sin ayuda de toda la maquinaria que hoy día el hombre, en su orgullo, ha inventado para sentirse poderoso, importante, invencible. Columnas que se han conservado durante mucho más tiempo del que existe mi país. Riqueza del mármol, cuyos pilares forman un marco majestuoso alrededor de la capilla. Las vidrieras de colores extraordinarios. ¡Cuánto planeamiento cuidadoso, cuánto trabajo esmerado, se requeriría para hacer una obra maestra tan exquisita! Pero lo más llamativo de todo no es lo que se ve… Es la comprensión de que lo que veo yo, el suelo que piso yo, el mismo umbral que atravieso yo, ha sido visto, pisado, atravesado , en fin, experimentado por miles de personas a lo largo de los siglos. Julie Hendricks |
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