| Volumen 1 | Enero,
2006 |
| Nostalgia
de paisajes
Entre la ventana de mi dormitorio en Portugal y la ventana de mi piso aquí, hay muchos kilómetros de diferencia y demasiados tramos de sentimiento. Entre la paz del mar y el ruido de los coches, entre el azul del cielo y el ceniciento humo de los tubos de escape, entre el verde de los árboles y el color naranja de los edificios tan altos, entre la tranquilidad de las personas que pasean a orillas del mar y la prisa con que corre la gente de un lado a otro en la gran ciudad. Entre la puesta de sol en el mar, enfrente de mis ojos y este mismo sol que se esconde detrás de los pisos. Entre unas cosas y otras, está mi corazón, que ahora se despierta de un sueño rosa y ahora se despierta. La verdad es que todo es una visión que veo con mis ojos, que siento con mi alma, porque toda esa paz exterior se refleja en mi interior puesto que allí están mi familia, mis amigos, mis recuerdos, mis raíces... Con toda esta mezcla de sentimientos, aún me pregunto ¿por qué tuve yo que cambiar todo mi escenario? La razón está en que la vida en España es maravillosa porque me ha dado nuevos amigos y otra perspectiva de vida. Cristina Silva |
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