Volumen, 5
Mayo, 2005

El regateo

Cada mes en mi país

Entregué una carta a Figo

La decisión del cantante

La triste campesina

El osito solitario

La malvada princesa

Excursión de Rosa

LA DECISION DEL CANTANTE

Érase una vez un cantante, no demasiado famoso, que cantaba por las calles de las ciudades más grandes de España. En todos sus viajes encontraba muchos amigos y les pedía su dirección y una foto. Por eso llevaba siempre una gran carpeta con todos sus contactos. Nuestro amigo cantaba en inglés pero día a día aprendía la lengua española porque era algo que le encantaba y porque algo dentro de él le decía que le serviría en un futuro.

Él se buscaba la vida como podía y quería hacer fortuna como cantante y, un bonito día de primavera, estación en la que la sangre se altera, se encontró a una guapa valenciana. Su nombre era Ana, llevaba el pelo largo y negro y su piel era morena. Ella se fijó en el cantante porque en el momento de encontrarse el estaba cantando una canción romántica en la calle. Cuando terminó de cantar Ana le preguntó su nombre y él contestó:
- Johnatan…
Era la una de la madrugada y los dos seguían hablando bajo la luz de la luna valenciana. Fue la mejor noche de sus vidas pero al cantar el gallo Johnatan se puso muy triste:

¡¡Ana le había pedido dejar sus ilusiones, su vida como cantante por ella!! ¡¡Pero esto era imposible!! ¡¡Necesitaba el dinero… pero también su compañía!!

Pasaron unos días y Johnatan pensaba en su difícil decisión:

¿Seguir cantando y ganar dinero para sobrevivir o amar a Ana y empezar a vivir?

Juntos tomaron una decisión: por la noche él se dedicaría a su trabajo, cantar por valencia, Madrid, Toledo, Málaga, etc. y por el día los dos estarían juntos. Así pudieron salvar este amor que duró eternamente.

Matteo. Intermedio